Radio noticias. Piden al Gobierno respetar la marcha indígena y evitar dividir a los pueblos.
Cochabamba.- El mensaje de la Iglesia Católica que llama a ser promotores de la vida hace referencia a una permanente degradación de la convivencia social en el país.
“No podemos ver la situación de deterioro social que nos envuelven, violencia conflictos, bloqueos y miedo que denotan una pérdida de valores espirituales y humanos de principios éticos y morales que han sido y son parte de nuestra identidad cultural y de nuestra historia”.
Los obispos del país piden a las autoridades del gobierno respeten la marcha indígena y eviten iniciativas que busquen dividir a estos pueblos.
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“Esperamos que eviten iniciativas que busquen dividir a los mismos pueblos. Provocar enfrentamientos y fundamentalmente falsear la verdad, una vez más reafirmamos con fuerza que el único camino es el diálogo franco, sincero y transparente con miras al bien común”.
El mensaje de la Iglesia manifiesta de otro lado su profunda preocupación por la manipulación de la justicia.
“El tema de la justicia y la manipulación de la misma por las arbitrariedades que se dan con frecuencia, incluso para sacar a los adversarios políticos y líderes que piensan diferente”.
Otro tema de preocupación es del narcotráfico, manifestado en este documento.
“Entre los problemas lacerantes que atentan contra la vida y los valores humanos de la sociedad destacamos el flagelo del narcotráfico y de la consecuente drogadicción. Son muchos los jóvenes, adolescentes y hasta niños que se han convertido en consumidores de la droga y muchas las familias que se ven afectadas por esta desgracia que no podemos ocultar ni callar. El enriquecimiento ilícito y fácil que proporciona el narcotráfico es una tentación muy fuerte, según las estadísticas continua aumentando la producción y comercialización clandestina de la droga”.
Finalmente, los obispos del país se refieren a la conflictividad e inseguridad ciudadana del país.
“En la prensa se informa de cientos de conflictos en los primeros meses del años, pareciera que se ha institucionalizado el recurso a la violencia y a la presión como método de lucha para conseguir aspiraciones sean o no legítimas”. (Erbol)