Nacionalización del gas fue un fracaso y Evo pasó de atacar a las petroleras a darles incentivos


Expertos dicen que la industrialización no se concretiza y la producción de líquidos bajó. Cambio. Para Evo, ayer: empresas “saqueadoras”; hoy: “Relación de mucha confianza”.

Nacionalización del gas fue un fracaso, coinciden expertos

image ANÁLISIS. El 1 de mayo se cumplen seis años. Especialistas ven que no se cumplió lo prometido.

Página Siete / La Paz



Casi cien días después de asumir su primer mandato, Evo Morales estampó el 1 de mayo de 2006 su firma en el decreto 28701, que nacionalizó los hidrocarburos y recuperó “la propiedad y el control total y absoluto de estos recursos”. Pero, a seis años de la medida el balance es negativo, dicen cuatro especialistas.

Se critica que el proceso no alcanza las expectativas generadas en el área de la industrialización, uno de las principales temas .

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En marzo, Energy Press informó que YPFB concretará cuatro proyectos para industrializar el gas: dos plantas de separación de líquidos, una de producción de etileno-polietileno y una de producción de urea y amoníaco. Sobre esta última, el vicepresidente Álvaro García Linera dijo el jueves: “Ni un solo minuto está en duda” que esa planta se instalará en Cochabamba, y que implica una inversión cercana a 1.100 millones de dólares.

El analista Hugo Del Granado sostiene que el avance en este ámbito es “cero”, pues no hay ninguna molécula de gas, ni de petróleo que pueda tener “ni siquiera perspectivas” de dirigirse a un proceso de industrialización, y más al contrario sigue siendo un plan de lo que el Gobierno pretende hacer.

A la falta de industrialización, se suma una baja en la producción de líquidos, que impulsó el aumento de las importaciones de Gas Licuado de Petróleo (GLP), diésel y aditivos para producir gasolina.

También se redujeron la exploración, los descubrimientos de nuevos yacimientos y las reservas de gas, que pasaron de 28,7 Trillones de Pies Cúbicos (TCF) registradas en 2003 a 9,94, en 2011.

Debido a esos elementos, expertos coinciden que el balance no es positivo. Agregan que las inversiones privadas cayeron por la inseguridad jurídica que hay en el país; aunque desde esferas oficiales se anunció que para este año se invertirán más de 2.050 millones de dólares en el sector.

Página Siete intentó concertar un entrevista con autoridades del Ministerio de Hidrocarburos y de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) para tener una contraparte. Sin embargo, pese a los pedidos a las unidades de prensa y, en el primer caso, el envío de consultas vía correo electrónico, no se tuvo éxito.

“La nacionalización nos debería haber generado mayor independencia y pasa lo contrario. Tenemos enormes importaciones de derivados de petróleo, diésel, GLP, gasolina y un desafío inicial en cualquier nacionalización es generar independencia (…) económica y autosuficiencia en la producción”, dice Marco Gandarillas, director del Centro de Documentos e Información Bolivia.

Datos del Ministerio de Hidrocarburos muestran que la producción de líquidos bajó de 49.496 barriles por día en 2005, a 44.362 en 2011. Además, las importaciones de GLP en 2011 alcanzaron a 92,37 toneladas métricas por día, un 64% más, en relación al 2010; mientras que las de diésel en 2011 fueron de 407.789 barriles por mes, 12% más en relación al 2010.

“Bolivia, con este Gobierno, ha perdido su autosuficiencia energética, y no ha habido ningún descubrimiento de nuevos yacimientos”, dice Del Granado.

Carlos Miranda, especialista en hidrocarburos, sostiene que “la exploración es prácticamente nula”, y que pozos como Incahuasi “no son productos de la nacionalización”, sino forman parte de proyectos que estaban en marcha antes de la medida.

YPFB informó en una separata de febrero que para este año el 30% de los 2.050 millones de dólares anunciados para inversión será para la exploración. García Linera aseguró el jueves que el sector petrolero tendrá en los próximos ocho años una gran inversión para exploración, explotación e industrialización, según ABI.

Pero el economista Mauricio Medinacelli indica que una barrera para la inversión privada es la nueva Constitución, ya que contiene un marco normativo “excesivamente difícil para la exploración y explotación petrolera”.

Para impulsar la producción de petróleo, el Ejecutivo lanzó el decreto 1202, que otorga a las petroleras en calidad de incentivo 30 dólares en notas de crédito fiscal (Nocres) y 10 dólares en efectivo.

Miranda dice es una buena medida, pero que será poco efectiva, pues no hay yacimientos importantes sin ser trabajados, y los que hay, están agotados; además como no hubo exploración, no hay yacimientos nuevos.

El grueso de la renta petrolera no es a raíz de la nacionalización

La mayor parte de la renta petrolera que recibe el país no proviene desde la nacionalización del 2006, sino de la Ley de Hidrocarburos 3058, que fue puesta en marcha un año antes.

Especialistas en hidrocarburos coinciden en esta idea, además que sostienen que en el sentido “ortodoxo” de la palabra no hubo una nacionalización, que implica una expropiación del capital y expulsión de las empresas.

“Seis años después del decreto del 1 de mayo del 2006 se puede decir que lo que ha quedado claro que la nacionalización no era tal, sino la compra forzada de acciones, porque han comprado la participación accionaria de las empresas, para constituir lo que es las subsidiarias: Transportes, Andina y Chaco”, explica Hugo Del Granado.

Este especialista explica que desde el punto de vista económico se ha logrado la recaudación de importantes sumas de dinero, debido a la Ley 3058, que crea el Impuesto Directo a los Hidrocarburos , “y no así a la nacionalización”.

En enero, en una entrevista para la sección Desayuno Trabajo de Página Siete, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Carlos Villegas, respondió de esta forma a una pregunta en esa dirección: “En 2011, el IDH generó 1.347 millones de dólares, las regalías 687 millones de dólares, esto es Ley 3058. Con los contratos de operación, el 2011 YPFB obtuvo 619 millones de dólares, eso es por la nacionalización, es un monto importante (…)”.

Opinión

Andrés Soliz Rada, Ex ministro de Hidrocarburos

El vicepresidente Álvaro García y el ex ministro y hoy presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, Carlos Villegas, deberían responder estas preguntas:¿Cuándo harán conocer el informe final de la Ryder Scott sobre nuestras reservas de gas y petróleo? ¿Cuándo difundirán las auditorías a las petroleras, mantenidas en reserva desde hace seis años?

¿Por qué no ordenan a Repsol y a la Asamblea del Pueblo Guaraní que publiquen el convenio, oculto desde marzo de 2011, que firmaron para crear un Fondo de Inversión de 14,4 millones de dólares, por el que la petrolera paga 140 mil dólares mensuales a los indígenas de la zona, lo que obstaculizará la construcción de un vital gasoducto entre los mega campos y el salar de Uyuni? (¿Algún parlamentario se interesará en este tema?)

¿Por qué YPFB es incapaz de llevar gas al Mutún para viabilizar la siderurgia? Tal incapacidad, ¿no demuestra que el decreto de nacionalización del 1-5-6, que sostiene que Bolivia ha “recuperado el control total y absoluto de sus hidrocarburos”, es sólo papel mojado? ¿Por qué, a fines de 2009, se modificó el contrato de venta de gas al Brasil, razón por la que Bolivia, al comprometerse a entregar el gas con alto valor calórico, ha anulado la posibilidad de desarrollar su propia petroquímica, lo que facilitó que el vecino país se convirtiera en autosuficiente en fertilizantes procesados con nuestra materia prima?

¿Por qué no se transformó a YPFB en una moderna empresa corporativa, como Petrobrás, cuyo funcionamiento esté basado en la transparencia informativa?

Morales pasó de atacar a las petroleras a darles incentivos

Ejecutivo tomó medidas para impulsar las inversiones. DATO. El Presidente resaltó recién la relación de “mucha confianza” con la empresa Repsol.

imageEl presidente Evo Morales habla en un acto el 17 de abril. ABI

El presidente Evo Morales cambió su discurso respecto a las empresas transnacionales del sector hidrocarburífero. Antes las calificaba como saqueadoras de los recursos naturales bolivianos, pero ahora elogia su desempeño.

El 1 de mayo de 2006, Morales nacionalizó el sector a través del Decreto Supremo 28701. En su discurso, el Presidente sostuvo, en aquel entonces, que “se acabó el saqueo de los recursos naturales por parte de las empresas transacionales”.

No obstante, en 17 de abril de este año, el Mandatario sostuvo, en referencia a la empresa española Repsol, que el Gobierno tiene “una relación de mucha confianza” con esta compañía, además que esta firma respeta “todas las normas bolivianas”, y que si bien hubo un momento de “tensión” durante la Constituyente, aquello ya pasó.

Esta declaración se dio en el marco del decreto 1202, que estableció un “incentivo” a las petroleras, otorgándoles 30 dólares en notas de crédito fiscal (Nocres) y diez dólares en efectivo para que aumenten su producción de crudo.

Las Nocres son documentos para dar bonificaciones o descuentos luego de la venta y las compañías pueden destinarlas a saldar sus tributos con el Servicio de Impuestos Nacionales.

El analista Mauricio Medinaceli sostuvo que el decreto de incentivo a la exploración petrolera, a través de notas de crédito, es un “claro síntoma” de que no hay exploración en el país, al menos en petróleo.

Pero esta medida no fue la única en esa dirección. En mayo de 2011, YPFB anunció incentivos para las petroleras devolviéndoles las inversiones que hagan en exploración, una vez que suscriban nuevos contratos.

Cifras

Datos de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) muestran que la producción de petróleo cayó desde 2006.

Ese año, la producción era 10.205 barriles por día, un año después bajó a 8.267; en 2008 se redujo a 7.993, mientras que en 2009 se registró un descenso hasta los 5.626 y en 2010 a 4.959.

A criterio de Marco Gandarillas, director del Centro de Documentación e Información Bolivia , el giro del Gobierno respecto a las transnacionales se debe a un problema de “incapacidad”, ya que con la nacionalización el Ejecutivo creyó que podía llegar a una “conveniente situación” para el país como para las privadas, algo que con los años ha sido “inviable”.

“Las empresas que teniendo la sartén por el mango, el control de las exportaciones de gas natural, han ido doblando el brazo del Gobierno”, aseguró el analista Gandarillas.

Punto de vista

Hugo de La Fuente, Ex superintendente del área

El desafío que tenemos ahora es el de atraer inversión para exploración que falta y esto sólo se va a hacer en la medida en se dicte una nueva Ley de Hidrocarburos. La ley que en este momento rige al sector es la 3058 y lamentablemente esta norma no corresponde a la nueva Constitución. Si queremos dar confiabilidad a los inversores, necesitamos una Ley de Hidrocarburos que sea compatible con la Constitución. La Ley 3058 es anterior a la Constitución. Entonces no es una ley que atrae inversión.

Necesitamos ya generar una nueva visión que sea compatible con la nueva Constitución y eso va salir en función que se trabaje una Ley de Hidrocarburos, que sea razonable, sea compatible y muestre de manera imaginativa las opciones de atraer inversiones.

En principio nos hemos quedado con los pozos descubiertos en el periodo de capitalización, y posterior a eso ya no hemos tenido nuevos descubrimientos importantes. La labor exploratoria tiene un riesgo muy grande, por ello ahora en este segundo momento se tiene que trabajar muy fuerte para atraer inversión, para generar condiciones para que la inversión venga a nuestro país.

Ayer: empresas “saqueadoras”

El 1 de mayo de 2006, el presidente Evo Morales nacionalizó los hidrocarburos. En el discurso, que pronunció en el campo San Alberto cuando se firmó el decreto de nacionalización, “Héroes del Chaco”, dijo: “La propiedad de los hidrocarburos y del gas pasa a partir de este momento a manos del Estado boliviano y bajo el control del pueblo boliviano será la solución a los problemas económicos y sociales de nuestro país”.

Morales también dijo que una vez nacionalizado ese sector, generaría fuentes de trabajo y agregó: “Se acabó el saqueo de los recursos naturales por parte de las empresas transnacionales”.

Hoy: “Relación de mucha confianza”

Tras la nacionalización que hubo en Argentina a mediados de este mes de la empresa YPF (manejada por la española Repsol), el presidente Morales sostuvo que el Gobierno tiene una buena relación con esta compañía.

El Mandatario destacó que Repsol respeta “todas las normas bolivianas”. Comentó que si bien hubo un momento de tensión durante la Asamblea Constituyente, debido a que las normas no estaban “ bien definidas”, lo que “un poco tal vez paralizó las inversiones”. No obstante, aseguró que los nuevos contratos apuntan a acelerar la inversión y “este tema Repsol Argentina” estoy convencido de que no va influir para nada a Bolivia.

Página Siete