Bolivia. El ex presidente del Servicio Nacional de Caminos (SNC) José María Bakovic, teme sufrir una nueva detención en los próximos días en el marco de uno de los procesos que se le sigue en Tarija.
Bakovic denuncia ante el Defensor “implacable acoso judicial”
La Paz, 24 Jun. (ANF) – José María Bakovic Turigas, ex presidente ejecutivo del Servicio Nacional de Caminos (SNC), denunció ante el Defensor del Pueblo, Rolando Villena, ser víctima de una “forma sofisticada de tortura” y de un “implacable acoso judicial” desde que asumió el poder el presidente Evo Morales, y le pidió que adopte medidas ante una posible nueva detención en los próximos días.
“No hay finanzas ni físico que resistan esta forma sofisticada de tortura”, expresó Bakovic Turigas en una extensa carta dirigida a Villena en la que recordó que desde que asumió Morales, el 22 de enero de 2006, ha sido sometido a 45 causas de “todo tipo de características”, bajo “el principio de presunción de culpabilidad”, que lo han obligado a desplazarse por todo el país para no ser declarado en rebeldía.
“El acoso ha incluido dos detenciones ilegales, una en San Pedro en abril 2006 y otra en Tarija en agosto 2007, ambas para encubrir adjudicaciones irregulares de proyectos que, en increíble coincidencia, acabaron en manos de la empresa OAS, también adjudicataria irregular del proyecto Villa Tunari–San Ignacio de Moxos que intentaba atravesar el corazón del TIPNIS”, recordó el ex funcionario, quien se describe a sí mismo como “el primer preso político del presente régimen”.
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“El gobierno –agregó- se ha inhibido de ordenar nuevamente mi detención para encubrir este tercer contrato con OAS, pero ha utilizado una táctica tanto o más perversa al incrementar la intensidad del acoso judicial”.
El ex funcionario señaló que hasta ahora pudo solventar los gastos de todos estos procesos gracias a su jubilación del Banco Mundial y a la venta de activos de sus hijos, pero que “avecinándose, como parecen indicar los hechos, el inicio de los juicios en Tarija sin dejar de procesarse los de La Paz”, ve imposible “afrontar los gastos que todo ello significa”.
“La tortura sofisticada que significa este acoso judicial ha mellado notablemente mi salud física”, agregó, al recordar que se ha agravado una vieja dolencia de hipertensión, la parálisis del nervio ciático poplíteo que sufrió durante “el torturante interrogatorio de 20 horas en marzo de 2000 y otros males renales y de visión propios de sus 73 años de edad.
“Mis enemigos esperan que abandone el país ante la sofisticada tortura de este acoso judicial, pero mi decisión es de permanecer en mi patria sin claudicar en mi defensa. Pero llegará el momento en que mis capacidades, física y financiera, alcanzarán su límite y me veré imposibilitado de asistir a otros distritos distintos a mi residencia de Cochabamba”, escribió en su carta.
“Para coronar la torta –añadió-, la ministra de Transparencia, Nardy Suxo, me ha iniciado una causa por desacato y sedición por declaraciones acerca de la difundida noticia de posible financiamiento de la campaña de Evo Morales por OAS”.
Al resumir las causas que enfrenta, dijo que los juicios de La Paz se refieren fundamentalmente a temas de peaje, que si se le declara culpable, el Estado tendría que devolver al concesionario 35 millones de dólares, y que los procesos de Tarija se refieren a proyectos ejecutados durante su gestión y “destruidos” en la de su sucesora, Patricia Ballivián, por “falta de fiscalización y mantenimiento”.
“A medida que transcurren los procesos, fiscales y jueces se percatan del sin sentido de ellos y que, más bien, reflejan la transparencia en la gestión del SNC Institucionalizado. Sin embargo, ante la presión del Órgano Ejecutivo, se ven obligados a mantenerlos latentes excediendo la duración máxima permitida por ley. De las 106 audiencias en los juicios de La Paz desde enero del 2010, la mitad han sido suspendidas por ausencia del fiscal de materia o de los jueces. Ellos no son declarados en rebeldía como sucedería con mi ausencia a una sola audiencia. El tormento psíquico y físico parece ser el objetivo antes que la condena propiamente dicha”, puntualizó.
“No soy político ni candidato a cargo político alguno por lo que parece inexplicable este acoso judicial. Con la claridad que da la retrospectiva, se ve que sus principales propulsores son agentes de la corrupción de partidos tradicionales a quienes no permití operar durante la única gestión institucionalizada del SNC a mi cargo”, añadió el ex funcionario en su carta.