Según el último estudio de la CEPAL, en la pasada gestión, Perú fue el país con más inversión en territorio boliviano.
A consecuencia de la crisis económica generada por la pandemia del COVID-19, en 2020, América Latina y el Caribe recibieron 34,7% menos de Inversión Extranjera Directa (IED) que en 2019. En el caso de Bolivia, se experimentó una desinversión de $us 1.097 millones, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
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De acuerdo con el último estudio del organismo de las Naciones Unidas, titulado “La Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe”, la región recibió $us 105.480 millones por concepto de inversión extranjera, es decir 34,7% menos que en 2019, un 51% menos que el récord histórico alcanzado en 2012 y el monto más bajo desde 2010.
Para Bolivia las entradas de IED registraron cifras negativas y las desinversiones totalizaron $us 1.097 millones en 2020, lo que demuestra el gran impacto de la pandemia en los inversores extranjeros en el país.
De acuerdo con la información sectorial de CEPAL, que solo está disponible respecto de la IED bruta, los sectores de mayor captación de recursos fueron los de explotación de petróleo y gas (71%), comercio al por mayor y por menor (44%) e industria de manufactura (29%). Por otra parte, las pérdidas enfrentadas por las empresas extranjeras en minería, transporte y almacenamiento y comunicaciones y servicios inmobiliarios, empresariales y de alquiler, debido a la paralización de las actividades económicas, determinaron flujos negativos en estos sectores.
España fue el principal origen de la inversión (un 26% de la IED en la década de 2010). Sin embargo, debido a una reducción del 57% entre 2019 y 2020, en 2020 el Perú fue el país que tenía más IED en territorio boliviano. Otros países destacados fueron Argentina, Bahamas y los Países Bajos.
