Jesús habla con toda claridad sobre su destino, asegura el Arzobispo Coadjutor de Santa Cruz al señalar que seguir al Señor es tomar una cruz aun cuando, en la actualidad, no está de moda ser cristiano.
Jesús no vino a buscar la fama ni la gloria, sino con la Cruz del amor y del servicio. (Foto: Archivo ANF)
La Paz, 16 sep (ANF).- “Ser servidores de Jesús hoy no es nada fácil”, puesto que “no está de moda ser cristianos”, asegura el Arzobispo Coadjutor de Santa Cruz, monseñor Sergio Gualberti, al señalar que seguir a Jesús es tomar la cruz, que implica hasta burlas y desdenes.
“Hoy, nos intimida incluso profesar nuestra fe en público, porque chocamos con la incomprensión, el descrédito y hasta la burla y hostilidad, por eso necesitamos valor, necesitamos poner toda nuestra confianza en Cristo Crucificado, en ese Cristo abandonado”, remarcó el prelado en la homilía de este domingo.
Monseñor Gualberti señala que “Jesús como Mesías no vino a salvarnos como esperaba la gente y como pretenden los señoríos de este mundo”, puesto que “no vino con los poderes políticos, no vino con poder económico con la plata comprando a gente”, “no vino con la cerca militar”.
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El Señor “no vino con la sumisión de la justicia a los intereses particulares”, tampoco vino a buscar la fama ni la gloria, sino con la Cruz del amor y del servicio, puntualizó al recordar que “a ese tipo de Mesías se referían los profetas”.
En ese sentido, “lo que parecería el fracaso en la Cruz” no es “sino la victoria definitiva sobre la muerte y sobre el pecado”.
Ser cristianos es “estar dispuestos a ir en contra de la corriente general y de los poderes de turno”, pues, Jesús “no vino a buscar la fama ni la gloria, sino la Cruz del amor y del servicio”, y en este rumbo debemos caminar los creyentes, subrayó monseñor Gualberti.
Al señalar las enseñanzas del Señor, el prelado mencionó que le reprendió a Pedro, diciéndole: “Tus criterios son puramente los criterios del mundo que todo se basa sobre el poder y sobre la fuerza y no sobre el amor y, por lo tanto, te opones a los designios de Dios”, reflexiones tan presentes para la actualidad.
Subraya que “hay tres palabras claves que resumen todo lo que es el mensaje central de Jesús: Pasión, Muerte, Resurrección”, por lo tanto “es el mensaje central de nuestra fe cristiana”, puesto que “gracias a su Pasión, Muerte y Resurrección todos nosotros tenemos acceso a esta salvación, a esta vida para siempre”.
Además “Jesús reafirma que el fracaso y la impotencia de su sufrimiento ante los poderes del mal, los poderes del mundo, son el camino a la vida, a la resurrección”.
La expresión de rechazo de Jesús a toda clase de ideología y de falsos mesianismos”, que, hoy, también se repite “en muchas partes del mundo so pretexto de liberar al hombre”, pero por el contrario “lo esclavizan”, señaló el prelado.