Como si esas agresiones físicas no fueran suficientes, señala la ANPB, el presidente de la Asamblea Departamental de Potosí, Marcial Ayali, quien encabezaba y azuzaba a sus partidarios contra los bloqueos, responsabilizó a los periodistas por la crisis de noviembre de 2019 y los calificó como “vendidos, golpistas y pititas”.

Fuente: ANF
La Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB) expresó este martes su repudio por las agresiones físicas, verbales y psicológicas sufridas por periodistas que cubrían el lunes el inicio del paro indefinido en las nueve capitales del país, en especial en Potosí, Santa Cruz y Oruro, por grupos radicales afines al oficialismo, entre ellos un funcionario departamental.
El lunes, en medio de una jornada caracterizada por la violencia de grupos vinculados al Gobierno, el periodista Dilver Soria de la Red Pío XII, en Potosí, recibió el impacto de un petardo que perforó su chaleco y, en otro caso, intentaron destrozar el equipo de trabajo del periodista Manuel Soux y de otros reporteros que cubrían los hechos.
Como si esas agresiones físicas no fueran suficientes, señala la ANPB, el presidente de la Asamblea Departamental de Potosí, Marcial Ayali, quien encabezaba y azuzaba a sus partidarios contra los bloqueos, responsabilizó a los periodistas por la crisis de noviembre de 2019 y los calificó como “vendidos, golpistas y pititas”.
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En Santa Cruz y Oruro también se registraron agresiones físicas y verbales contra periodistas e intentos de obstruir la tarea informativa, “en una actitud autoritaria y de soberbia”, señala la ANPB.
La Asociación “expresa su más enérgico repudio contra estas agresiones e intimidaciones y remarca que en el país rigen los derechos a la libre expresión, a la comunicación y a la información, que están protegidos por la Constitución Política del Estado, la Convención Americana sobre Derechos Humanos, la Ley de Imprenta y el Código Nacional de Ética Periodística”.
Sobre el marco legal, la ANPB destaca el Principio 9 de la Declaración de Principios sobre la Libre Expresión, que es vinculante para el Estado boliviano, que afirma taxativamente que “el asesinato, secuestro, intimidación, amenaza a los comunicadores sociales, así como la destrucción material de los medios de comunicación, violan los derechos fundamentales de las personas y coartan severamente la libertad de expresión”, por lo que “Es deber de los Estados prevenir e investigar estos hechos, sancionar a sus autores y asegurar a las víctimas una reparación adecuada”.
En consecuencia, la ANPB exige al Gobierno “otorgar las garantías mínimamente necesarias para realizar nuestro trabajo periodístico y también una urgente investigación para dar con los responsables de estas agresiones”.
Nuevos actos de violencia contra periodistas
Este martes, en la ciudad de Oruro, policías antimotines golpearon a periodistas que protestaban contra las agresiones de manifestantes que entre lunes 8 y martes 9 impidieron el trabajo de reporteros, mientras en la ciudad de Potosí, desconocidos atacaron con juegos de pirotecnia a periodistas.
El diario La Patria de Oruro reportó a través de una transmisión en Facebook que el secretario Ejecutivo del Sindicato de Trabajadores de la Prensa de Oruro, Juan Carlos Yapari, fue golpeado en el rostro por un policía cubierto de casco y chaleco antibalas, en la Plaza 10 de Febrero de esta ciudad.
Yapari encabezaba una marcha de reporteros que entre el lunes y martes sufrieron varias agresiones y cuando pidió el acceso a la Plaza 10 de Febrero, un policía lanzó golpes de puño contra el dirigente y provocó una hemorragia nasal.
Los hechos de violencia se registraron en el segundo día de protestas organizado por comités cívicos y organizaciones defensoras de la democracia contra un conjunto de leyes del gobierno.