Analista: “Dávila es sólo un engranaje en una estructura delincuencial”


Un experto en temas de seguridad opina que la institución policial ha perdido autonomía de gestión frente al poder político. Ve necesaria la presencia de la DEA.  

El escándalo del “narco-jefe policial”, Maximiliano Dávila, viene a sumarse a otros similares registrados en años anteriores, evidenciando una crisis sostenida y una penetración de las redes ilícitas en altas esferas.



Para profundizar en la cuestión, eju.tv consultó al coronel Rolando Fernández Medina, ex comandante departamental de policía de Santa Cruz y licenciado en derecho por la UAGRM.

eju.tv: Los sucesivos casos de comandantes policiales ligados al narcotráfico, de los cuales el de Dávila es sólo el más reciente, muestra una debilidad institucional por solucionar. Por supuesto, también hay un contexto político.

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Rolando Fernández Medina: La institución policial ha perdido totalmente su autonomía de gestión y los gobiernos de turno la han subordinado a sus intereses partidarios, debilitando su estructura y su misión constitucional, de servicio y protección al pueblo. Actualmente, el Ministerio de Gobierno es parte del Alto Mando Policial.

La policía es dependiente de los gobiernos de turno. Para  este tipo de cargos, buscan policías de “confianza” que se comprometen con narcos para enriquecerse. En realidad, la pelea de narcos es por el territorio y el mercado, lo que denota la falta de control o permisividad del Estado.

Existiría una presunta complicidad entre autoridades políticas y policías. Este engranaje es como un cáncer institucionalizado que ha hecho metástasis en estos organismos. Dávila es sólo un engranaje de esa estructura delincuencial.

¿Estos casos podrían reducirse con una democracia donde funcionaran de mejor manera los balances y controles que no hay en la actualidad? 

En un Estado de Derecho se respetan las leyes que norman a la sociedad políticamente organizada, partiendo de la división de poderes y el respeto a los derechos humanos. Es el modelo aconsejable en toda sociedad moderna. Donde mandan las leyes no estamos sujetos a los intereses político-partidarios, que generalmente actúan por encima de las normas.

En el ajedrez todas las piezas protegen al rey. En el narcomodelo se sigue la misma modalidad: proteger al rey a como dé lugar. En caso contrario, caen muchos y el jaque mate es inminente.

La justicia del país está obstaculizando a la justicia norteamericana, al entablar un proceso a Dávila y de esta manera evitar su extradición.

¿Fue un error la expulsión de la DEA? ¿El país se ha ido quedando aislado de la coordinación regional entre las agencias de los diversos países?

Por su tecnología y la preparación de sus integrantes, la DEA es necesaria para ayudar y colaborar a las policías regionales, en particular en aquellos países donde existen plantaciones de coca, que es la materia prima para producir cocaína, y que generalmente es exportada a Estados Unidos, Europa y los países vecinos.

Esta agencia incomoda a muchos países, ya que no sólo produce inteligencia, sino que también observa la conducta de los miembros que forman parte de las instituciones antidrogas y de políticos que se vinculan con las actividades ilícitas.

En nuestro país, los controles son muy precarios y discrecionales. Es el caso específico de los narcovuelos y los narcoprecursores. En su momento, una alta autoridad del gobierno del MAS anunció la llegada de radares franceses para el control del narcotráfico aéreo. La pregunta sería qué suerte corrieron esos instrumentos.

Edición y entrevista: Emilio Martínez

@ eju.tv