El presidente ruso se congratuló el viernes por las relaciones «sin precedente» entre su país y China, tras llegar a Pekín para asistir a la apertura de los Juegos Olímpicos. Putin y Rusia están en el centro de la atención internacional. El Kremlin acusado por Occidente de querer invadir Ucrania, cuenta con el apoyo de Pekín esta crisis.
«Nuestras relaciones bilaterales han progresado en un espíritu de amistad y de asociación estratégica. Son relaciones realmente sin precedente», dijo Putin al inicio del encuentro con su homólogo chino, Xi Jinping, según declaraciones transmitidas por la televisión rusa.
Putin celebró el vínculo como «un ejemplo de una relación digna en la cual cada uno ayuda y sostiene al otro en su desarrollo».
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Según Moscú, Putin y Xi van a presentar durante la visita una declaración sobre la «visión conjunta» que tienen en materia de seguridad internacional, en un momento de crecientes tensiones entre Rusia y los países occidentales por Ucrania.
Pekín apoya a Moscú en esta crisis.
Según el Kremlin está prevista la firma de varios acuerdos durante la visita, incluyendo en el ámbito estratégico del gas. Putin mencionó un contrato para suministrar 10.000 millones de m3 de gas al año a China desde el Extremo Oriente ruso.
Putin y Rusia están en el centro de la atención internacional. El Kremlin es acusado por Occidente de querer invadir Ucrania, debido a los aproximadamente 100.000 militares rusos desplegados desde hace semanas en la frontera de su vecino pro-occidental.
En este contexto tenso, el gobierno ucraniano pidió a sus representantes en Pekín que no confraternicen con los rusos, en unos Juegos que se anuncian plenos de polémicas.
Entre los mandatarios latinoamericanos tienen anunciada su presencia en Pekín el presidente argentino, Alberto Fernández, y su homólogo ecuatoriano, Guillermo Lasso.
Protestas
A miles de kilómetros de Pekín, en Lausana, medio millar de tibetanos se manifestó el jueves delante de la sede del Comité Olímpico Internacional (COI) para denunciar los «Juegos de la vergüenza», las actuaciones de Pekín en la región himalaya y la represión religiosa y cultural.
En Hong Kong, un activista prodemocracia fue detenido por «incitar a la subversión», justo antes de una protesta organizada contra los Juegos Olímpicos.
En Los Angeles, medio centenar de manifestantes se reunió delante del consulado de China. En el mundo entero, se lanzaron llamamientos para organizar protestas que denuncien las violaciones de los derechos humanos en Xinjiang (noroeste) contra los uigures, pero hasta ahora se trata de manifestaciones menores.
Otra polémica es la del impacto mediombiental de estos Juegos que se disputan en un clima glacial pero semiárido, en pistas nevadas artificialmente en estaciones de esquí acondicionadas para la ocasión.
Con AFP
Fuente:Radio Francia Internacional

