John Kerry, secretario de Estado, se reunió con los principales dirigentes del país asiático para que intercedan ante Kim Jong-un y lo haga sentarse a la mesa de negociaciones
Crédito foto: AFP
Luego de su paso por Corea del Sur, China es el segundo destino de la primera gira asiática encarada por Kerry, el flamante reemplazante de Hillary Clinton al frente de las relaciones exteriores de Estados Unidos.
La República Popular es el principal socio comercial de Corea del Norte y, su mayor soporte financiero y lo más parecido que tiene a un aliado diplomático.
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"Señor presidente, este es obviamente un momento clave con algunos desafíos: los asuntos de la península de Corea, el desafío de Irán y las armas nucleares, Siria y Oriente Próximo, y las economías de todo el mundo que necesitan un impulso", afirmó el funcionario ante el presidente chino Xi Jinping.
"Obviamente hay asuntos enormemente desafiantes por delante, y espero tener una conversación con usted hoy para hacer exactamente lo que dijo, elevar esta conversación, ampliarla, establecer una hoja de ruta, definir para ambos el modelo que tendría la relación y cómo dos grandes potencias, China y Estados Unidos, pueden trabajar efectivamente para resolver los problemas", agregó en su diálogo con Wang Yi, ministro chino de Exteriores.
La gira, que tiene lugar tras semanas de estridentes amenazas de guerra por parte de Corea del Norte, continuará por Japón, donde arribará el próximo domingo.
Hasta aquí, Pekín ha sido reacio a presionar a Pyongyang, temiendo la inestabilidad que podría producirse si el país implosiona y envía mareas de refugiados a China.
Pero los altos mandos estadounidenses creen que su posición sobre Corea del Norte ha comenzado a cambiar. Esta impresión se vería avalada por un discurso reciente de Xi, en el que dijo que a ningún país "se le debería permitir llevar a una región e incluso al mundo entero al caos por egoísmo".
Al margen de las negociaciones, parece difícil que en el corto plazo el régimen de Kim Jong-un abandone su retórica belicista y su política armamentista. De hecho, el pasado viernes afirmó que las armas nucleares eran un "preciado garante de su seguridad”.
Fuente: Infobae
