Demanda por soberanía marítima. Chile no descarta que Bolivia inicie al menos tres juicios más. El gobierno de Morales en su demanda contra Chile, afirma que el Tratado de Paz y Amistad de 1904 no canceló los anteriores convenios firmados con el vecino país sobre la definición de territorios.
Hubo 12 convenios truncados con Chile
Los chilenos siempre negociaron la posibilidad de mar con soberanía
El presidente chileno, Sebastian Piñera, y el canciller Moreno insisten en la ruptura del diálogo con Bolivia.
El Deber, La Paz
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
La demanda que presentó Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) señala 12 convenios truncados con distintos gobiernos de Chile para alcanzar las costas del océano Pacífico, y en los cuales las autoridades chilenas reconocen la soberanía que debían ceder a su vecino andino.
La demanda establece en su punto 17 que Chile ofreció a Bolivia “encontrar la fórmula que puede hacer posible que se le otorgue a Bolivia su acceso propio y soberano al océano Pacífico, y para que Chile obtenga compensaciones que no son de naturaleza territorial”, sostiene el documento que fue colgado ayer en la página oficial de la CIJ. Enseguida, detalla otras 11 ocasiones en las que La Moneda y La Paz negociaron accesos a las costas marítimas.
Pendiente
El canciller boliviano David Choquehuanca afirmó ayer en España que el Gobierno del vecino país “sabe que hay un problema pendiente” con la reivindicación marítima de Bolivia y adelantó que las puertas del diálogo están intactas.
Pese a que Chile adelantó que puede desconocer la jurisdicción de la CIJ, Choquehuanca recordó que las dos naciones son signatarias de los tratados que reconocen a esta instancia.
De igual modo, el expresidente boliviano Carlos Mesa, en entrevista concedida a un periódico chileno, afirmó que él también habría acudido a la misma corte después de haber intentado por mucho tiempo alcanzar una salida negociada con el país vecino y recordó que la diplomacia de la Moneda fue “dura e inflexible”.
Por su lado, el expresidente peruano Alan García censuró la acción judicial de Bolivia, y dijo que la demanda no parece tener un sustento apegado a las leyes porque debe plantear la protesta de un tratado que existe entre los dos países y que en este caso Bolivia no cuestiona el tratado de 1904, lo que dificulta la demanda
1950-2006 las negociaciones fracasadas se produjeron a lo largo de este periodo de 56 años.
Chile no descarta que Bolivia inicie al menos tres juicios más
Demandas. Serían causas en torno al Silala, al Lauca y a los tres soldados detenidos.
Recurso. El presidente Evo Morales inauguró, en marzo, un criadero de truchas en el Silala. Víctor Gutiérrez-Archivo.
La Razón / La Paz
Chile teme que Bolivia le abra tres juicios más, en la medida que el país, con la demanda presentada ante la Corte de Justicia de La Haya, se reservó el derecho de acudir en el futuro a un tribunal de arbitraje. Serían causas por el río Lauca, el manantial Silala y los tres soldados.
El gobierno del presidente de Chile, Sebastián Piñera, prevé que Bolivia desplazará, junto a su demanda jurídica de una salida soberana al mar en La Haya, toda una estrategia que abarque demandas por el desvío del río Lauca, el uso de las aguas del Silala y la detención de tres soldados bolivianos en enero, en plena acción contra el contrabando en la frontera.
Este es un escenario previsto por la Cancillería chilena, según el diario La Tercera, con base en fuentes oficiales del Gobierno de ese país. El objetivo boliviano sería abrir varios flancos simultáneos a la demanda ante La Haya, a fin de presionar a La Moneda
“Desde presentar demandas por conflictos históricos de los ríos Lauca (1962) y Silala (1996), hasta hechos más recientes, como la detención de soldados bolivianos que cruzaron ilegalmente la frontera chilena, podrían ser usados por la estrategia de La Paz”, agrega el medio del país trasandino.
Instancia. Si Bolivia reclama el incumplimiento u otra situación del Tratado limítrofe de 1904, la única instancia posible es la Corte Permanente de Arbitraje, tribunal también radicado en La Haya. En el Gobierno chileno, sin embargo, dicen haber tomado los resguardos. De hecho, cada una de esas posibles aristas judiciales fue analizada por asesores jurídicos desde 2011, cuando el presidente Evo Morales anunció el inicio de una demanda. “Es por esa razón que hemos podido prever lo que Bolivia ha hecho. No ha habido mucha sorpresa”, dijo el jueves Alfredo Moreno, canciller chileno.
El miércoles 24, la administración de Morales presentó en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) la causa que pretende lograr un fallo que obligue a Chile a negociar con Bolivia una salida soberana al Pacífico, en cumplimiento de compromisos que históricamente asumió en esta dirección. El Estado reivindica que las aguas del Silala, desviadas artificialmente hace más de 100 años, nacen y mueren en territorio nacional, mientras que Santiago asegura que se trata de un río de curso internacional.
La Gobernación de Potosí encaminó proyectos para el aprovechamiento de las aguas ubicadas en el cantón Quetena Chico, fronterizo con Chile. En marzo de este año fue inaugurado un criadero de truchas y está en proyecto la instalación de una embotelladora y una hidroeléctrica en la zona.
Otra tensión internacional entre ambos países es el río Lauca, debido a que sus aguas fueron desviadas en 1962 hacia Chile, sin consentimiento de Bolivia. Por este motivo ese año las autoridades bolivianas rompieron relaciones diplomáticas con el vecino. Si bien los tres soldados detenidos en la frontera con Chile en enero de 2013 ya retornaron al país gracias a un recurso legal, para el Gobierno boliviano el hecho fue una agresión.
La crítica de Alan García
Postura
Para el expresidente del Perú Alan García la demanda que inició el gobierno de Evo Morales fue por la “necesidad de impulsar una reelección” y desestimó la posibilidad de que el país tenga éxito en el proceso judicial.
Autoridades no hablarán más sobre la acción jurídica
Fuentes allegadas al gobierno de Evo Morales informaron que desde la clase política ya no se brindará informes ni opiniones sobre la demanda que Bolivia inició contra Chile, para evitar que el proceso pierda su esencia penal y tome un tinte político que puede afectarlo seriamente.
Ayer, el vicepresidente Álvaro García Linera convocó a una conferencia de prensa en la que se limitó a señalar que el Ejecutivo aceptó revisar la Ley de Pensiones en vigencia, para incrementar las rentas a los jubilados, y evitó hacer declaraciones sobre otros temas, entre ellos el juicio al país vecino.
La fuente gubernamental explicó que, a partir de la fecha, los únicos autorizados a emitir declaraciones o informes sobre el proceso serán los miembros de la comisión que viajó a La Haya (Holanda) para interponer la causa.
Esa instancia estaba compuesta por el agente Eduardo Rodríguez, el canciller David Choquehuanca, además de los ministros de Defensa, Rubén Saavedra; la de Transparencia, Nardi Suxo; el titular de la Dirección de Reivindicación Marítima (Diremar), Juan Lanchipa; el procurador general, Hugo Montero; el embajador ante la ONU, Sacha Llorenti; y el diputado del MAS Héctor Arce.
Choquehuanca: Ahora tenemos árbitros
El canciller de Bolivia, David Choquehuanca, explicó que una vez presentada la demanda contra Chile ante el Tribunal de La Haya, se tiene “un árbitro” que establecerá plazos para una negociación. De esta forma respondió a la posición de Santiago que, el jueves, expresó que no está obligado a negociar un acuerdo.
Choquehuanca afirmó que el Gobierno chileno “sabe que hay un problema pendiente” con la exigencia de su país de tener una salida al mar, y abogó por el diálogo como vía para resolverlo. “La diferencia es que ahora tenemos un árbitro y se fijarán plazos” para una negociación, según el Canciller boliviano.
En una entrevista con EFE, a su paso por Madrid, Choquehuanca explicó que Bolivia ha tenido que recurrir a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) como medio para que Chile negocie la histórica petición de su país de tener una salida al océano Pacífico.
El miércoles 24, el Canciller boliviano, junto al agente ante la Corte, Eduardo Rodríguez Veltzé, presentó en el CIJ, tribunal con sede en La Haya (Holanda), una demanda para obligar a Chile a negociar un acuerdo para que Bolivia tenga salida soberana al mar.
OEA. La demanda se apoya en razones jurídicas, políticas, sociales e históricas, según el ministro, quien recordó que la Organización de Estados Americanos (OEA) se pronunció varias veces sobre el asunto. Bolivia perdió 400 kilómetros que tenía su litoral en el Pacífico y 120.000 km2 de territorio en la Guerra del Pacífico (1879-1883) contra Chile; el Tratado de 1904 fijó los límites entre los dos países.
“Nunca hemos dejado de reclamar (la salida al mar). En la Constitución se dice que es irrenunciable”, afirmó Choquehuanca, quien subrayó la disposición de las autoridades de su país al diálogo con Chile, a pesar de haber tenido que acudir a la Justicia Internacional. Bolivia seguirá llevando a las reuniones de la OEA su demanda, porque entiende que no es un problema entre su país y Chile, sino que tiene un interés regional.
Los tratados anteriores al de 1904 continúan en vigencia
Bolivia expone sus argumentos históricos en la Corte de La Haya.
MAR. Señala que hay al menos cinco tratados anteriores que no fueron anulados.
Página Siete / La Paz
Bolivia, en su demanda contra Chile, afirma que el Tratado de Paz y Amistad de 1904 no canceló los anteriores convenios firmados con el vecino país sobre la definición de territorios.
En la parte de las argumentaciones históricas, el Estado explica que “mientras el departamento del Litoral de Bolivia estaba bajo ocupación militar, el 20 de octubre de 1904, Bolivia firmó el ‘Tratado de Paz y Amistad’ con Chile. Por este Tratado, Chile impuso su dominio sobre los territorios ocupados de Bolivia. Este Tratado no canceló anteriores declaraciones y compromisos chilenos sobre el acceso soberano de Bolivia al mar”, según la demanda (traducción no oficial) de Bolivia contra Chile en La Haya.
Con la firma de este pacto se puso fin a la llamada Guerra del Pacífico (1879-1883), que significó la pérdida de 400 kilómetros de costa y 120 mil km cuadrados de territorio. En la querella boliviana se destaca que “Chile admitió la necesidad primordial de ceder a Bolivia un acceso plenamente soberano al océano Pacífico”.
“En este sentido, el 18 de mayo de 1895, Bolivia y Chile firmaron varios tratados en Santiago con el objetivo de finalmente resolver las cuestiones pendientes entre los dos estados. Uno de ellos, especialmente importante en este sentido, fue el Tratado Especial para la Transferencia de Territorios”, señala la demanda.
Evidentemente, antes de la firma del Tratado de 1904 se firmaron al menos cinco tratados para lograr un acuerdo de paz.
El primero se refería a la consolidación del dominio de Chile sobre los territorios bolivianos ocupados y referidos en el Pacto de Tregua de 1884 y las obligaciones financieras emergentes de la guerra y la ocupación chilena.
El segundo se refería a la entrega de Arica a Bolivia o, en su caso, la Caleta Vítor, por parte de Chile una vez solucionado el diferendo entre Chile y Perú.
El tercer tratado era de Reglamentación Comercial. Los otros dos convenios eran protocolos que reglamentaban los créditos y obligaciones económicas y la estipulación de que estos convenios constituían un “paquete integral” e indivisible entre sí.
Estos tratados no entraron en vigor debido a que el Congreso chileno no aprobó el quinto protocolo que se refería a la indivisibilidad de los dos protocolos referentes a la transferencia de territorios y el restablecimiento de la paz, según registra el Libro Azul: el problema marítimo boliviano, publicado en 2004.
El canciller David Choquehuanca, entrevistado por EFE, destacó que la Constitución boliviana resalta que el derecho al mar es “irrenunciable”.
En ese sentido, dijo que como los integrantes de una familia que polemizan y tienen que recurrir a un tercero para arreglarse, así Bolivia acudió a la CIJ frente a Chile -según el canciller-, porque “creemos en la justicia”.
Para el Gobierno chileno de Sebastián Piñera, no existen asuntos pendientes con Bolivia.
Con demanda, Evo busca reelección
El ex presidente de Perú Alan García aseveró ayer que la supuesta motivación del presidente Evo Morales es buscar la reelección, con la demanda marítima contra Chile.
“Si se pone en la Constitución una fecha (tope) mandatoria, uno mismo se encadena a esa fecha. Creo que eso es en parte lo que ha impulsado esta extraña argumentación (demanda) y tal vez la necesidad de impulsar una reelección”, declaró García en un entrevista con CNN Chile.
El ex presidente de dos mandatos argumentó que no es la primera vez que se usan “disputas limítrofes con afanes nacionalistas” para que mandatarios opten por una reelección.
Basteiro respalda decisión boliviana
El embajador de Argentina en La Paz, Ariel Basteiro, respaldó la decisión de Bolivia de formalizar la demanda marítima contra Chile en la Corte Internacional de Justicia.
“Nuestra postura es que el diálogo y la búsqueda de soluciones por la vía negociable, por la diplomática, es el camino que hay que emprender para encontrar esta solución al reclamo boliviano para la salida al mar”, dijo el diplomático.
Basteiro considera importante el diálogo bilateral, y reconoció el derecho de Bolivia a tener un acceso libre y soberano al mar.
Por último, el embajador destacó que la demanda es “un derecho y necesidad” para encontrar un diálogo entre Chile y Bolivia.