Robo de joyas. El jefe de la Iglesia Católica de Bolivia califica de falsa denuncia contra obispos y pide al gobierno no acusar sin pruebas.
Homilía dominical. Julio Terrazas respaldó a los religiosos que fueron sindicados por el Gobierno del robo en el santuario de Copacabana. Exigió el esclarecimiento del caso sin buscar enemigos dentro de la Iglesia.
El prelado reconoció la idoneidad y fidelidad de los miembros del clero. En el Ejecutivo no se pronunciaron ayer sobre la homilía del cardenal. Sin embargo, el ministro de Gobierno, Carlos Romero, insiste en preguntar qué pasó con la alarma del templo que estaba desactivada al momento del robo. Un senador masista asegura que la Iglesia se incomoda cuando es criticada por otros sectores. (El Deber).
Cardenal a Evo: No seré portavoz de mentiras
EN SU HOMILÍA RECHAZÓ LA ACUSACIÓN DEL PRESIDENTE A LOS OBISPOS.
Los Tiempos y Agencias
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
El cardenal Julio Terrazas rechazó ayer las acusaciones realizadas por el presidente Evo Morales contra “algunos obispos” por los robos en templos y añadió que él no se prestará a ser un “portavoz de mentiras”.
“No hay ninguna duda de parte del cardenal respecto a los hermanos obispos, reconozco su fidelidad, reconozco la entrega de todos ellos y no me voy a prestar a ser el portavoz de mentiras de quienes no buscan más que la mentira para hundir al adversario”, dijo el Cardenal en su homilía de domingo, ayer en Santa Cruz.
Terrazas pidió a las autoridades del Gobierno no tildar a los obispos de cómplices, sin tener pruebas, del robo a las joyas de la Virgen en el santuario de Copacabana, y agregó que estas acusaciones sólo buscan desmerecer el trabajo que realiza la Iglesia Católica en el país.
Informaciones de agencias de noticias y fuentes de Copacabana indican que el viernes en la noche, cuando los religiosos fueron liberados y regresaron a la sede parroquial, la gente rodeó la edificación, y había miedo de que se desate la violencia.
Un contingente policial vigiló durante la noche hasta que la gente se fue y las actividades se normalizaron al día siguiente.
“Los pastores de Bolivia no se complican con las mentiras y no se dejan llevar por halagos que aparecen siempre llenos de intereses mezquinos”, agregó el líder de la Iglesia Católica en Santa Cruz.
“No es tildando algunos de cómplices, no es vociferando contra los obispos que las cosas se arreglan. Es entrando en esta exigencia de amor verdadero que lleva a transformar y no sólo a cambiar de posición, o, de lugar a los ladrones que un día aparecen y otro día están en otro lado”, manifestó Terrazas.
Confusión
Asimismo, pidió que este tema no cree mayor confusión entre los creyentes, pues si bien duele a todos que hayan robado joyas a la patrona de Copacabana, la Iglesia Católica no aprueba ni acepta este tipo de delitos “porque hieren el sentimiento de la gente sencilla, sobre todo de la gente que hace un esfuerzo por colocar sus joyas delante de la imagen”.
En la oportunidad mencionó el robo de joyas a imágenes en la iglesia de Santa Cruz hace tiempo atrás, delito que hasta la fecha no fue resuelto.
Haciendo una relación con lo sucedido en Copacabana, dijo que “no se puede mancillar y ejecutar a las personas moralmente y espiritualmente sólo por sospechas. Lo hemos dicho en nuestro comunicado de los obispos, hemos pedido que se averigüe y que no se condene a nadie sin haber probado las cosas adecuadamente”, señaló.
“Quién maneja las llaves”
El miércoles pasado, el presidente Evo Morales apuntó a los “obispos” de la Iglesia Católica como los responsables de los robos de algunos templos. “Quién maneja la llave de esa Iglesia, son los obispos y saben los obispos quién entra, quién sale. Por tanto saben quién se lo saca las joyas”, dijo.
El ministro de Gobierno, Carlos Romero, dijo ayer que durante el proceso de investigación del robo de joyas en el santuario de Copacabana, se encontraron huellas digitales de un seminarista, además de que también se profundiza sobre el hecho de quiénes sabían dónde se encontraban los dispositivos de seguridad.
Romero hizo estas declaraciones ayer a Radio panamericana consultado sobre los avances de la investigación. Sin embargo, el Ministro no se refirió ni a las acusaciones del presidente Evo Morales ni a la respuesta de la Iglesia.
“Aún no podemos sacar conclusiones preliminares (…) tenemos algunas hipótesis, pero por razones de investigación no podemos adelantar más”, dijo.
Cardenal pide al Gobierno que no acuse sin pruebas
EL ROBO DE JOYAS EN COPACABANA.
El líder de la Iglesia católica en Bolivia respondió al presidente Evo Morales por sindicar a los obispos por el robo a los templos. Advierte que no se convertirá en ‘portavoz de mentiras’.
Foto: Su eminencia cardenal Terrazas fue aplaudido por los fieles que asistieron a la eucaristía.
EL DEBER, Santa Cruz
El cardenal Julio Terrazas respaldó a los religiosos de Copacabana que están sindicados por el robo de las joyas de la Virgen, y exigió al Gobierno esclarecer los hechos sin buscar enemigos dentro del clero.
“Reconozco la idoneidad, la fidelidad y entrega de todos ellos (los religiosos) y no me voy a prestar a ser el portavoz de mentiras a quienes no buscan más que la mentira para hundir al adversario", señaló ayer Terrazas durante su homilía dominical, en la que defendió vehementemente a los prelados.
De esta forma, el cardenal respondió al presidente Evo Morales, que el jueves acusó a algunos obispos de estar implicados en los robos ocurridos en diferentes templos del país.
“Hemos pedido que se averigüe y que no se condene a nadie sin haber probado las cosas adecuadamente, no es tildando a algunos de cómplices, no es vociferando contra los obispos que las cosas se arreglan, es entrando en esta exigencia de amor verdadero que lleva a transformar y no solo a cambiar de posición o de lugar a los ladrones que un día aparecen y otro día están en otro lado”, subrayó Terrazas.
El presidente Morales dijo públicamente: “¿Y quién maneja la llave de esa iglesia? Son los obispos y saben los obispos quién entra y quién sale, por tanto saben quién saca las joyas", indicó, y pidió sanciones severas.
La labor de los obispos
Terrazas aclaró que el trabajo de un obispo consiste en estar cerca de su pueblo, no para adormecerlo, sino para tenerlo siempre despierto a fin de que nadie le quite la libertad. “Hay que clarificar que el servicio pastoral no es llevar unas llaves en los bolsillos para abrir los templos. Los obispos tienen otro papel”.
Asimismo dijo que le pueden robar algunas joyas a la Virgen, pero a los cristianos les toca no permitir que nadie le robe a su hijo, Jesús, para utilizarlo en cualquier cosa, en cualquier proyecto que muchas veces va contra la persona.
“Aprovechar algunas debilidades para enrostrar esos crímenes que nunca han podido solucionar hasta ahora, y testigo es Santa Cruz, a la que también le robaron joyas y que nunca la Policía pudo dar con los ladrones; entonces, no se pueden mancillar y ejecutar a las personas moralmente y espiritualmente solo por sospecha”, cuestionó.
Respaldo de la población
Julio Terrazas recibió apoyo de los fieles que escucharon su sermón, y se lo expresaron con aplausos.
El líder de la Iglesia católica también exhortó a perseverar en la fe y no asustarse por tantos problemas, tribulaciones ni sufrimientos. “Hay que seguir demostrando que no somos cobardes. Hay que seguir mostrando la cara como nos dice el santo padre Francisco”, subrayó.
Su eminencia recordó que el mensaje de Cristo es amar a todos, “no solo a los que levantan el puño, a aquellos que les darán beneficios o con los que hacen su fiesta cada día, sino a todos, buenos y malos”
Robo de 88 reliquias quedó en el olvido
El millonario robo de joyas en la catedral de Santa Cruz, el 11 de noviembre de 2010, no tiene responsables hasta la fecha. En esa ocasión, avezados delincuentes sustrajeron 88 reliquias religiosas de valores histórico y económico incalculables del Museo Catedralicio cruceño y, pese a los esfuerzos de la Policía para esclarecer el robo, hasta hoy no se tiene a los autores tras las rejas ni se recuperó una sola de las joyas desaparecidas.
Nunca se supo quiénes fueron los autores materiales ni intelectuales. Tampoco se logró recuperar uno solo de los artículos robados en la catedral.
Hace un mes también sustrajeron las joyas de la Virgen de la Merced de Potosí, valuadas en más de medio millón de dólares. Ambos casos dejan al descubierto la escasa seguridad en los templos del territorio nacional, en los que son frecuentes los delitos de este tipo.
El Ministerio de Culturas, mediante su unidad de Catalogación, registra 18 robos de objetos sacros en igual número de iglesias del país desde 2010, a los que hay que sumar los de Potosí y Copacabana. Lo lamentable es que ninguno de los casos fue resuelto.
Al Gobierno no le ayuda una distracción
Carlos Hugo Molina | Abogado y analista
En materia penal sabemos que las acciones son directamente a la persona que comete una acción; las instituciones no cometen delitos, por eso las corporaciones, los grupos colectivos no son sujetos penales, desde el punto de vista de responsabilidades.
Cualquier generalización relativa a la comisión de delitos, y en este caso atribuidas a la Iglesia de manera genérica, no llevan un espíritu ecuménico mínimo elemental de verdad, desde el punto de vista jurídico, ni desde el punto de vista humano.
Otro elemento a considerar es que a partir del nombramiento del papa Francisco, al que también alude el cardenal en su homilía, hay una suerte de modificación del espíritu y de las conductas frente a los problemas, a la búsqueda de la verdad y a las acciones de las personas. El papa viene trayendo un espíritu de diálogo, de apertura, de reconocimiento y de cambio, y entiendo que ese es el espíritu y la voluntad con los cuales la Iglesia católica y quienes estamos atentos a lo que está ocurriendo en el mundo en materia de diálogo y de búsqueda de solución de conflictos, son lo correcto. Por eso asumo como válido el camino propuesto por el papa y por el cardenal Terrazas de buscar una reconciliación de los espíritus y una búsqueda de la verdad de manera firme donde corresponda y la de seguir construyendo un mundo distinto.
El Gobierno en este momento está enfrentando una acción de carácter internacional de mucho impacto (por las acciones ante el Tribunal de La Haya), y no le ayuda ninguna otra distracción, porque lo único que va a generar es turbulencia innecesaria. La preocupación de un robo sigue un procedimiento hasta encontrar al responsable. Esto debería terminar en lo que ha señalado el cardenal y no tendría que haber ninguna otra respuesta, porque cada cual dijo lo que quería y la investigación tiene que seguir.