Muerte de un recluta desvela trabajo militar en tejerías


Bolivia. Tercer Fallecido en cuarteles del Beni. Uno de los tejeros relata que la baja ocurrió cuando la FAB de Beni recogía ladrillos hechos por los soldados. El jefe militar admite un acuerdo para hacer las piezas. La Defensoría ve irregularidades.

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Así se producen los ladrillos de adobe en Mangalito, vecindario donde murió Cabrera. Foto El Deber.



EL DEBER, Santa Cruz

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Napoleón Tamacoine camina hacia la poza donde hace dos semanas se ahogó el soldado del Grupo Aéreo 72, Omar Álex Cabrera López (18). Avanza y recuerda que todo ocurrió alrededor de su terreno de periferia del barrio Mangalito, en una zona de Trinidad (Beni) plagada de fabricantes de ladrillo de adobe. Este hombre, de más de 70 años, es enfermero en la V Brigada Aérea y tiene un tejar donde, según él, los militares produjeron en 2012 y este año decenas de miles de piezas de adobe con mano de obra de conscriptos, bajo acuerdos con los comandantes y a cambio de que le ayudaran a limpiar los barbechos de su terreno.

“Ese día, el soldado vino a cargar los ladrillos que hicieron; él se escapó a esta poza y se ahogó”, dice, parado frente a una charca del lote vecino que apunta con el dedo.

El terreno es un recuadro perdido en la infinidad de caminos marginales de la zona sur de Trinidad, zona de tejares, y que se extiende sobre 9.000 m2. Hay un horno ladrillero, algo de cascote, hay promontorios de arcilla escarbada, un pozo hondo y algo de maleza que crece y crece.

La muerte del soldado Cabrera es la tercera que registra el defensor del pueblo en cuarteles de Beni, de octubre a la fecha. Uno entre los seis casos por los que el defensor del pueblo, Rolando Villena, ha reclamado a las FFAA y que la justicia aún no esclarece.

Una muerte sin autopsia

Cabrera sufrió un accidente raro. Tan raro como que el 9 de julio, a las 7:45, el soldado salió en un camión de la Fuerza Aérea hacia Mangalito para cargar unos ladrillos. Siendo un conscripto con medio año de instrucción militar, se escapó de su oficial a cargo, el sargento Pocoata, ya estando en la tejería. Encontró una poza a 200 metros de su instructor y, sabiendo que había cometido una falta y que podía ser castigado, decidió desvestirse y nadar. A las 8:30, la tropa encontró su ropa a orillas de la charca y su cuerpo en el agua. Eso dice el informe militar.

Antemia Allavia, madrina de Cabrera, cuenta que su ahijado era paceño y que al morir él, su padre, Clemente Cabrera, se negó a autorizar la autopsia. Decisión que para el representante defensorial de Beni, Crisanto Melgar, implica que la misma familia del recluta dificulta la investigación del deceso.

“No tiene signos de un ahogamiento clásico, pero tampoco tiene signos de violencia”, fue lo único que pudo precisar el médico forense durante el levantamiento legal del cadáver.

Para Melgar, el caso de Cabrera muestra indicios de que la baja se produjo en circunstancias en las que los reclutas hacían trabajos ajenos al servicio militar, algo que considera ilegal. Melgar cree que la justicia debe esclarecer si hubo acciones premeditadas o negligencia, mientras que la Fiscalía sigue su propia pesquisa.

El ministro de Defensa, Rubén Saavedra, no ha dado su palabra sobre el caso y fuentes oficiales del Comando de las FFAA de Bolivia han dicho a este diario que las muertes en cuarteles deben ser explicadas por el Ministerio Público.

Lo que consta es que el comando de la V Brigada Aérea, al conocer la noticia del accidente, envió inmediatamente auxilio médico. Como enfermero, Tamacoine fue enviado a socorrer al soldado Cabrera a su predio ladrillero porque, según el relato del coronel Paz Soldán, aún presentaba algunos signos vitales al ser sacado del agua.

El caso de los ladrillos

Ahora nadie tiene autorización para hablar en la V Brigada Aérea. Ni siquiera el comandante, coronel Roy Alberto Paz Soldán. Lo único que allí se dice es que fue un accidente, que Cabrera salió en tropa, en un camión que iba a recoger ladrillos comprados a una tejería; que el recluta de seis meses de instrucción se le escapó al sargento Pocoata y que por su propia voluntad nadó hacia la muerte. Nadie habla de ladrillos que, se dijo, ayudaron a hacer los soldados.

Pero el coronel Paz Soldán había dado una explicación a los medios locales el día en que Cabrera perdió la vida. Dijo: “Vino un convenio que tuvimos con un miembro del personal de la V Brigada Aérea, el cual tiene una tejería en el lugar donde ocurrió el accidente. Entonces ahí se mandó para que hagan el ladrillo y para las mejoras de acá, de la unidad”. Efectivamente, se están haciendo refacciones en la V Brigada Aérea. Eso se comprueba visitando el lugar.

El comandante admitió que hubo un convenio para hacer ladrillos, que hubo gente que realizó trabajos unos 20 o 22 días y que luego retornaron a su unidad militar; que se hicieron unas 17.000 piezas. Tamacoine dice que solo 11.000 sirvieron después de la quema en el horno porque los soldados no sabían hacer bien el trabajo.

“El convenio para hacer (ladrillos) con el dueño de la tejería es uno. Ahora, (por) lo que se (les) manda (a hacer) a ellos (a los soldados) no se les fija un sueldo equis, pero después de que sale todo sí se les da un reconocimiento para que ellos tengan para su pecunio personal”, dijo Paz Soldán a las cámaras de la Red ATB.

Pero hay más datos y versiones. “Se los llevan toditos los ladrillos”, relata el enfermero, consultado por los convenios que asegura haber tenido con los jefes militares en 2012 y 2013. “Como no puedo trabajar aquí, no tengo tiempo para venir a la tejería y (el terreno) se amonta. Entonces cuando vinieron (los soldados) aquí estaba alto el monte, eso de allá que está ‘ahierbándose’ otra vez (señala con el dedo unos barbechos). Y cuando uno no viene a trabajar se lo quitan pues. Por eso pedí que me lo limpien pues”, cuenta.

Melgar asegura que después del levantamiento legal del cadáver se encontró “camas, de modo que parece que había un grupo de conscriptos con asiento permanente ahí en la zona ladrillera”. Yamnio Villavicencio, sargento de Policía que atendió el caso de Cabrera, relata que llegó temprano a Mangalito en una patrulla del 110 y que ubicó el cuerpo del recluta sin ropa, cerca de “las tejerías de la Fuerza Aérea”.

En su única comparecencia ante los medios de comunicación de Beni; sin embargo, el comandante negó que la tejería fuera negocio de los militares. “No lo hacemos con fines de lucro. Solo es una hechura para hacer ciertos trabajos”

Defensoría investiga tres casos en Beni

El representante del defensor del pueblo de Beni, Crisanto Melgar, reporta tres casos de muerte en cuarteles de esa región, uno en Riberalta de finales del año pasado y dos en Trinidad en este año. Melgar observa que en los tres los familiares negraron la posiblidad de autopsia respectiva.

Los tres son casos que hasta ahora no se han resuelto en el ámbito de la justicia. “El de la Naval fue el 25 de marzo, fue el caso de un marino que supuestamente había terminado de almorzar, ingresó a la piscina y… bueno, apareció ahogado”.

“Ocurrieron dos casos en Trinidad, uno de ellos fue en la naval, en la Fuerza de Tarea Conjunta del Batallón de Infantería de Marina. El otro en el Grupo Aéreo 72 de la Fuerza Aérea Boliviana, el más reciente”, relata. El defensor de pueblo, Rolando Villena, demandó a los altos mandos de las FFAA el esclarecimiento.

Al respecto, fuentes oficiales del Comando de las FFAA han dicho que Villena debe hacer sus representaciones al Ministerio de Defensa, que es el organismo rector de la institución castrense.

FRASES

““No tiene signos de un ahogamiento clásico, pero tampoco tiene signos de violencia” .

Parte del médico forense registrado en el levantamiento del cadáver / Trinidad

“Ese día, el soldado vino a cargar los ladrillos que hicieron; él se escapó a esta poza y se ahogó”.

Napoleón Tamacoide / Dueño del tejar donde se ahogó el soldado y enfermero del grupo aéreo 72 de trinidad

Algunos antecedentes 

Homicidio en Tarija

El soldado Carlos Churata (19) murió por una herida de bala en la cabeza. El arma fue disparada desde una pistola de propiedad de una subteniente destinada en el regimiento ‘Moto’ Méndez.

La Escuela de Cóndores

Los oficiales Grover Poma y Ceooly Espinal murieron a consecuencia de golpizas en Esconbol.

Soldados cosechando Macororó

A mediados de 2003, se destapó un escándalo relacionado a la explotación laboral de 350 conscriptos cosechando macororó en una hacienda privada por orden del ministro Freddy Teodovich.

Dos balazos en el Colmilav

Un recluta disparó en contra su camarada en el Colmilav (Santa Cruz) y le provocó la muerte.