Paraguay celebró su octavo Censo en la historia y el primero tras la pandemia de Covid-19, pero el proceso de toma de muestra no terminó.

Fuente: Unitel
Paraguay celebró este miércoles su primer Censo tras la pandemia de Covid-19, con el objetivo de que los datos permitan conocer cuál fue el impacto que tuvo del coronavirus en distintos ámbitos de la vida de los paraguayos.
El periodista y gerente de noticias Telefuturo de Paraguay, Luis Carassale, explicó en La Revista de UNITEL que Paraguay logró realizar su proceso censal en un ambiente político consensuado y con la mira puesta en la configuración de la sociedad tras la pandemia.
“El Censo fue una cuestión discutida por los sectores políticos, consensuada entre los principales actores y la sociedad civil. No hubo mayores inconvenientes porque en realidad, creo que, tanto desde la población como de los principales partidos y referentes de la política de la oposición y del oficialismo sabían que eran datos importantes para llevar adelante políticas públicas claras y claves en nuestro país”, indicó Carassale.
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Agregó que el Censo también permitirá conocer nociones básicas como acceso a salud y servicios como agua potable y electricidad. “Información que puede servir para la aplicación de programas sociales para los próximos meses y años, e información clave y sensible para el votante, en próximas elecciones, apunte mejor a sus candidatos que vaya elegir”, indicó Carassale.
Los datos del Censo serán procesados y entregados en un año y las elecciones en Paraguay están previstas para abril de 2023.
“Censo urbano terminó, la jornada fue ayer, Quienes no fueron censados tienen protocolo especial para acercarse a al Instituto y completar este proceso. El Censo rural se extiende por dos semanas y eso podría tener una prórroga de una o dos más en caso de ser necesario”, puntualizó Carassale.
El periodista también identificó un problema que marcó la jornada de levantamiento de muestras, la deserción de los voluntarios.
“Los problemas en la logística del Censo marcaron del mediodía para adelante por la ausencia de mucha gente que se había presentado como voluntario para trabajar en la toma de muestras. Esa es aún la dificultad principal que el Instituto está encontrado para completar la toma de muestras”, indicó Carassale.
Según el Instituto Nacional de Estadística de Paraguay la deserción de voluntarios fue principalmente en Asunción y Central, donde fueron reemplazos con policías y militares.
Paraguay llevó adelantó su octavo Censo en su historia y el cuarto censo indígena. En este proceso se incorporó una serie de innovaciones tecnológicas y herramientas, como el centro de atención para personas sordomudas mediante videollamadas.
También se incorporó un sistema en línea para el procesamiento de los datos, pero estuvo colapsado, según medios paraguayos.