Al Attiyah vence en la etapa y Sainz es líder en la general


LA CARRERA BASTANTE PEDREGOSA FUE UN “INFIERNO” PARA ALGUNOS

El puntero en autos tiene a un asistente de lujo, su hijo junior, quien incluso ayer se subió a las rocas para darle instrucciones a su padre para evitar una colisión.

Al Attiyah vence en la etapa y Sainz es líder en la general

Carlos Sainz es asistido por su hijo, Carlos Sainz junior, en la segunda etapa de ayer. 

Fuente: Página Siete



Una victoria para el catarí Nasser Al Attiyah, un “infierno” para el francés Sébastien Loeb, la segunda etapa pedregosa del Rally Dakar dejó cicatrices y una diferencia enorme entre el actual campeón y uno de los aspirantes más serios este año, el galo de la escudería Prodrive.

En la prueba que se disputa en Arabia Saudita, esta segunda etapa, de 589 km, con 430 km cronometrados, era muy pedregosa y visiblemente difícil.

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El primero en llegar a la línea de meta en un llano desértico rodeado de cañones lo hizo con más de una hora de retraso con respecto al tiempo indicativo estimado por los organizadores para recorrer la distancia.

Resultado, Nasser Al Attiyah se impuso con una ventaja de cinco minutos y cinco segundos respecto a Carlos Sainz, quien llegó tercero, mientras que el holandés Erik van Loon (Overdrive) era segundo, con 14 segundos de desventaja sobre el catarí y cuádruple vencedor del Dakar.

Para Prodrive, la etapa fue una hecatombe. Dos de sus pilotos, Sébastien Loeb y Guerlain Chicherit pincharon en varias ocasiones, y la ayuda de su compañero Orlando Terranova no sirvió de nada.

“Fue un infierno todo el tramo cronometrado”, declaró Loeb, al descender de su bólido, sin el capó del coche, arrancado en un impacto, en la etapa dificultosa.

Al Attiyah motivado

“Pinchamos tres veces y tuvimos que reparar un neumático con las mechas. En cuanto a la conducción, ha sido interesante. Hemos hecho todo lo posible para conducir despacio, pero no hay nada que hacer, no se adapta en absoluto a nuestros neumáticos”, añadió el francés. “Ya no pienso en la clasificación general. Viendo el recorrido de la especial, pensé que teníamos que terminarla aunque perdiéramos media hora. Pero no lo hemos conseguido, así que lo doy por perdido”, concluyó.

En el lado opuesto, el catarí señaló que “¡Estuvo bien!” y sólo pinchó una vez.

“Era el momento de atacar y hacer una buena etapa. Había muchas piedras, la navegación no era fácil, creo que muchos pilotos tendrán problemas”, declaró el vencedor de la etapa.

“Será una linda batalla”, predice Al Attiyah, que es ahora segundo en la clasificación general, a 2 minutos y 12 segundos del español Sainz.

Asistente de lujo

Por el lado de Sainz, tiene a su hijo, piloto de Fórmula Uno como uno de sus asistentes. Su hijo, Carlos Sainz Jr, está siguiendo el Dakar en primera persona por el desierto de Arabia Saudí y aprovecha cualquier circunstancia para echar una mano a su padre.

Se lo vio acompañándolo en la meta tras la victoria en la primera etapa y ayer asistiendo a su padre en plena carrera para evitar un accidente. Subido a una roca en medio del desierto, le hizo un gesto para que redujese la velocidad en un paso estrecho y así evitar una posible colisión contra una piedra de gran tamaño a la salida de una curva.

Hoy se cumple la etapa 3 entre Alula y Haíl con 221 km de enlace y 447 de especial.