¿Es posible construir un proyecto de unidad en un país marcado por un gobierno autoritario?


En un país marcado por un gobierno autoritario y corrupto, construir un proyecto de unidad puede parecer una tarea desalentadora e imposible. Sin embargo, es posible crear un movimiento unificado que fomente la democracia y la libertad.

La lucha contra la corrupción, el nepotismo y el abuso del poder es el desafío principal para todos aquellos líderes emergentes y la mayoría de los ciudadanos que están emputados con el actual sistema político corrupto de gobierno de los últimos 21 años (Gestión Mesa, gestión Evo Morales, gestión Jeanine Añez y socios para terminar en Arce Catacora). En muchos casos, la corrupción es un problema integral que siempre busca el autoritarismo para neutralizar cualquier represalia.



La primera pregunta sería: ¿Cómo construimos un liderazgo ético y transparente para combatir la corrupción? Somos conscientes que la corrupción es un problema que afecta a muchos países y organizaciones en todo el mundo. A menudo, se cree que la corrupción es un problema de los países en desarrollo, pero también puede ser un problema en los países más desarrollados. La corrupción puede tomar muchas formas, desde el soborno, la extorsión hasta el nepotismo y el tráfico de influencias. Es un problema que puede socavar la confianza en las instituciones y el estado de derecho, así como afectar negativamente la economía y la sociedad en general, que es lo que viene sucediendo en nuestro país a través del gobierno central, en los gobiernos municipales, departamentales, en la Policía, en la FFAA, en el Poder Judicial.

Hablamos de corrupción y se nos viene a la memoria mencionar los casos: de ABC y el testigo protegido, y, de la venta de carburantes de YPFB fuera de nuestras fronteras en el actual gobierno; del caso Lava Jato, de la gestión de Mesa; del robo de dinero del Fondo Indígena y caso Zapata de la gestión de Morales; de los respiradores en la gestión de Añez. Y así, si nos ponemos a recopilar y analizar todos los casos conocidos de corrupción de las alcaldías y gobernaciones como ser: Alcaldía La Paz, El Alto (gestiones pasadas y actuales); Alcaldía de Santa Cruz, que ostenta los casos más millonarios de corrupción de los últimos 12 años, incluida la actual administración; La alcaldía cochabambina, que hizo millonario a un capitán militar. Y si de gobernaciones hablamos, la Gobernación de Potosí, últimamente, es el ejemplo más vergonzoso que podemos hablar.  O sea, en pocas palabras, la corrupción de los últimos 21 años, al país le ha costado arriba de los 20 mil millones de dólares, clara muestra del porqué de los nuevos millonarios bolivianos.

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Y si de nepotismo vamos a hablar, claro ejemplo es el del hijo de Arce Catacora manejando las negociaciones de YPFB, sin olvidarnos de la prima hermana de Camacho, que viene administrando la Gobernación cruceña en ausencia de su pariente. Ni que decir del alcalde cruceño que tiene a su hijo, tal como Reyes Villa en Cochabamba, como concejales. Ejemplos hay miles y esto es lo que preocupa al político emergente, inteligente y con atributos excepcionales para ser políticos activos, que no quieren incursionar por miedo a que los traten y los tilden de corruptos y maleantes por toda la vida.

Para combatir la corrupción, es necesario construir un liderazgo ético y transparente. Los líderes deben ser conscientes de los riesgos de la corrupción y tomar medidas activas para prevenirla. Estos tienen que tener la capacidad de establecer una nueva cultura ética en su futuro político. Tienen que promover la inclusión, incluir la promoción de valores como la honestidad, la integridad y la transparencia, así como la creación de políticas y procedimientos claros que refuercen estos valores.

Fomentar la transparencia debe ser un desafío sin excusas para los líderes. Estos deben fomentar la transparencia en todas las áreas de su vida política, desde su organización partidaria, para luego aplicarla en sus funciones gubernamentales, estén donde estén. Esto puede incluir la publicación de informes financieros y la divulgación de cualquier posible conflicto de intereses.

Los líderes deben tomar medidas activas contra la corrupción. Esto puede incluir la implementación de sistemas de denuncia y la adopción de medidas disciplinarias estrictas contra aquellos que se involucran en actividades corruptas, sin importarle quien. La capacitación al personal de apoyo, administrativo, correligionarios y asesores, sobre los riesgos de la corrupción y como prevenirla, deberá ser una obligación de quienes vayan a recibir el apoyo popular del pueblo elector. Esto puede incluir la educación sobre la ética en los negocios, la sensibilización sobre el riesgo de soborno y la capacitación sobre cómo tomar medidas para prevenir la corrupción.

En conclusión, la construcción de un liderazgo ético y transparente es esencial para combatir la corrupción. Los líderes deben ser conscientes de los riesgos de la corrupción y tomar medidas activas para prevenirla. Al fomentar una cultura ética y transparente, tomar medidas activas contra la corrupción, fomentar la transparencia y capacitar al personal, los líderes pueden contribuir a que la política en general vuelva a ser una ciencia, sea un motivo de orgullo participar representando a la población, demostrando que en política todo se puede, hasta la construcción de gobiernos y organizaciones más éticas y transparentes.

Teniendo claro de qué manera combatir la corrupción política, la segunda pregunta sería: ¿Es posible construir un proyecto de unidad política en el país, teniendo en el poder a un gobierno autoritario?

La respuesta sería un rotundo ¡SÍ!! Porque en política todo se puede, hasta las fábulas se convierten en realidades. En primer lugar, es importante que los diferentes grupos opositores al gobierno autoritario se unan en torno a un objetivo común: LA RESTAURACIÓN DE LA DEMOCRACIA Y LA PROTECCIÓN DE NUESTROS DERECHOS HUMANOS. Para lograr esto, es necesario que se establezcan canales de comunicación efectivos entre los diferentes grupos ciudadanos y se fomente la colaboración en lugar de la competencia.

Lastimosamente, los partidos actuales y sus liderazgos tradicionales tendrán que ser excluidos por ser parte de la historia corrupta (muchos dirán, se requiere de un partido político para presentarse a las elecciones y la respuesta sería, siempre habrá un político que se dará cuenta de que su ciclo terminó y pondrá su partido a disposición sin imposición a quienes representarán la esperanza del país, que ellos ayudaron a corromper). Se tiene que generar una corriente de opinión de que en Bolivia no solo existen: Mesa; Quiroga; Camacho; Doria Medina; Reyes Villa; Johnny Fernández. Nombres que son utilizados de manera servil por el gobierno corrupto del MAS, únicamente para dividir la oposición en las encuestas. En Bolivia ya existen líderes emergentes como: Rodrigo Paz Pereira, William Bascope Laruta, Vicente Cuéllar y otros, que son bien vistos por la población boliviana. Seguramente aparecerán otros.

Además, es fundamental que se establezcan estrategias claras y concretas para lograr estos objetivos. Esto implica no solo la elaboración de un plan de acción concreto, sino también la definición de los roles y responsabilidades de cada uno de los grupos que conforman el movimiento. Otro factor clave en la construcción de un proyecto de unidad en un país con un gobierno autoritario es la inclusión de una amplia gama de sectores de la sociedad. Esto implica trabajar con sindicatos, Universidades, grupos de la sociedad civil, organizaciones religiosas, empresarios y aquellos políticos jóvenes que ocupan cargos públicos y están decepcionados de quienes son sus jefes partidarios. Al incluir a estos grupos, se puede ampliar la base de apoyo y asegurar que el movimiento sea verdaderamente representativo de la sociedad en su conjunto.

Por último, es fundamental que se establezcan medidas de seguridad para proteger a los miembros del movimiento de posibles represalias del gobierno autoritario. Esto puede incluir la creación de redes de apoyo y la implementación de medidas de seguridad en línea. Un gobierno que tiene al Poder Judicial como servidor de sus macabros actos, intentará enterrar cualquier iniciativa, más aún si se demuestra UNIDAD. Pero este detalle, acarreará también respuestas de una sociedad cabreada del abuso de poder, y ya conocemos a que le tienen miedo… ¡AL PUEBLO EN LAS CALLES!

En resumen, construir un proyecto de unidad en un país con un gobierno autoritario puede ser una tarea desafiante, pero es posible. Al trabajar en torno a objetivos comunes, establecer estrategias claras, incluir una amplia gama de sectores de la sociedad y establecer medidas de seguridad, se puede crear un movimiento unificado que fomente la democracia y la libertad en un país autoritario como el nuestro.

Una visión renovadora y de lucha es lo que debemos proponernos. Tener una intención clara para que nos conduzca a una acción acertada, es lo que tenemos que buscar. Cambiar liderazgos fracasados por liderazgos emergentes, debería ser nuestro propósito.

UNIDAD sin ideología ni intereses, si no, por la necesidad de rescatar nuestras libertades, derechos ciudadanos y los principios y valores que deben regir en una sociedad.

“SI BOLIVIA CAMBIA NOSOTROS CAMBIAMOS”

 

 

Alberto De Oliva Maya