A menos de ocho meses del Mundial de Fútbol 2014 en Brasil, la polémica sobre los costos del evento sumó otro capítulo con dos acciones judiciales para que la FIFA asuma gastos por más de US$500 millones que preveía pasar al Estado. Las demandas fueron impulsadas por el Ministerio Público Federal (MPF) -un órgano de procuradores independientes- y buscan impedir que los servicios de transmisión televisiva del Mundial y las estructuras temporales de los estadios se paguen con dinero público.
"Lo que estamos cuestionando es que el gobierno brasileño, sea mediante la Unión o los estados, tenga que hacer frente a costos para la Copa del Mundo que no generan un legado para la población brasileña", dijo a BBC Mundo Paulo Roberto Galvão, un procurador general de la República que firma ambas acciones. "Son gastos que la FIFA está imponiendo al gobierno brasileño", sostuvo. Sin embargo, la FIFA y el Comité Organizador Local (COL) indicaron en un comunicado que determinados espacios y adaptaciones para el Mundial "son responsabilidad de los propietarios de los estadios", según contratos firmados. La cuenta de gastos del Mundial de Fútbol 2014 ha generado varias polémicas recientes en Brasil.
El costo multimillonario de los estadios en un país con graves problemas de educación y salud fue una de las quejas principales de las manifestaciones masivas de junio durante la Copa Confederaciones de Fútbol. Pero el MPF evitó cuestionar el costo de los estadios -que según Galvão respondió a una "decisión política" que dejará activos al país, más allá de si fue acertada o errada- y apuntó a gastos que a su entender benefician sólo a privados. El mayor gasto cuestionado por los procuradores brasileños alude a las estructuras temporales que se instalarán en las ciudades sedes para el Mundial, que creen que podría llegar a unos US$457 millones. Esas estructuras van desde tiendas y plataformas hasta cables e iluminación y, según el MPF, durante el Mundial de Sudáfrica 2010 fueron costeadas por la FIFA. Sólo durante la Copa Confederaciones en Brasil esos gastos ascendieron a casi US$105 millones, de acuerdo a los procuradores. Fiscales de seis ciudades sedes han iniciado acciones judiciales articuladas por el MPF para recuperar el dinero.
En el comunicado enviado a BBC Mundo, la FIFA y el COL señalaron que las responsabilidades sobre estructuras complementarias constan en contratos firmados en 2007 con los responsables de los estadios del Mundial y en aditivos firmados en 2009. "Estamos seguros de que las sedes lo hicieron pensando no sólo en el legado material que quedará tras el evento, sino también y especialmente en el legado de imagen y la proyección internacional al recibir un evento con audiencia de TV de hasta la mitad de la población mundial y que recibe turistas de todas partes del mundo", indicaron.
Fuente: BBCMundo
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