La entrevista “Entre mentiras” presidencial


La mentira es una herramienta peligrosa que puede tener graves consecuencias en cualquier sociedad, pero especialmente en una sociedad ignorante, hambrienta de oportunidades y de mejores condiciones de vida. Tal cual, como la sociedad que aún cree en el cuento chino del gobierno masista. En un país en la que los ciudadanos no tienen acceso a la información verificada, a datos certificados institucionales y a una información financiera pública, la propagación de mentiras puede tener efectos devastadores en la vida de las personas y en la estabilidad del país.

Es de esta manera, que de manera sorpresiva el presidente de los bolivianos, se hizo presente por primera vez desde que asumió el gobierno, en una entrevista televisiva, que muy pronto se convirtió en un programa que se lo podía haber denominado “entre mentiras con el presidente Arce” en lugar de entrevista.



En primer lugar, la mentira presidencial puede engañar a las personas y llevarlas a tomar decisiones equivocadas. Estuvo claro por demás, de que Arce Catacora, lo único que quería era generar más desconfianza y división entre la población (porque esa siempre fue la estrategia del MAS y del Socialismo del Siglo XXI, dividir para reinar). Esto se traduce fácilmente en la lógica de que, si diferentes grupos de la sociedad creen en diferentes mentiras, puede ser difícil encontrar un terreno común y trabajar juntos para mejorar la situación del país. En lugar de eso, cada grupo puede estar más interesado en promover su propia versión de la verdad, incluso si eso significa ignorar o rechazar hechos verificables.

Otra consecuencia de las muchas dudas que dejó el primer mandatario, vendiendo mentiras a una teleaudiencia que esperaba respuestas concretas a situaciones reales que se vive en el país, es que creó un ambiente en el que las personas que lo escuchaban, se les acentuaba la desesperación y la desesperanza. El mitómano presidencial, le decía al pueblo una y otra mentira o llamémoslo atenuaba la verdad, haciendo ver que las cosas eran de una cierta manera distinta a la realidad con el único fin de mejorar su situación. Esto conllevó que, al día siguiente, se notara en las redes sociales una apatía en contra de la imagen de Arce Catacora y del gobierno en general.

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Pero seguramente muchos se preguntarán de qué mentiras hablamos, ya que ellos por una u otra razón (la más destacada, es la higiene mental que les produce no mirar las noticias o escuchar al entrevistado) no escucharon las frases que fueron vertidas en la entrevista (entre mentiras) con el destacado periodista Jorge Tejerina. A continuación, algunas de ellas:

“El Gobierno está abocado en la gestión. esa es la única garantía de que mañana el MAS vuelva a ser gobierno otra vez”. Primera gran mentira del presidente, ya que todos saben y sienten al interior del MAS y en el país, que este Gobierno no está enfocado en la gestión y no garantiza que el MAS vuelva a ser gobierno en el futuro. Puesto que sus actos en general están reñidos por la ausencia total de transparencia, de abuso de poder, la falta de ética, el control desvergonzado del poder judicial, un alto índice de corrupción, una abierta protección al narcotráfico, enriquecimiento ilícito de funcionarios públicos de manera descarada y una ineficiencia total en el manejo del aparato estatal que nos llevó a la crisis financiera que recién empieza con fuerza.

“Hay algunos compañeros que están cayendo en la trampa de la mediatización, no sé si por afanes individuales o qué, pero lo cierto es que no hay que tenerles miedo a las diferencias, lo hemos dicho muchas veces en diferentes concentraciones”. Segunda mentira presidencial, no hace falta ser parte de alguna comisión fiscalizadora externa de derechos humanos y ramas afines, todos los masistas están impidiendo la mediatización y no tienen miedo a las diferencias, ya que las diferencias las solucionan con prisión preventiva y padrinazgo de fiscales, jueces y policías corruptos. Sobre todo, aquellos que lo rodean al presidente y piensan que están protegidos por la justicia que está a su servicio.

“De nada nos va a servir, desde nuestro punto de vista, si nosotros hacemos mala gestión en estos años que nos toca estar en el Gobierno (…) Quien fuera que sea el candidato el 2025, si nosotros lo hacemos mal, le va a ir mal a ese candidato. Por eso en las reuniones de gabinete exigimos a los ministros que se dediquen a la gestión”. Tercera mentira, lo más lógico para quedar bien ante sus correligionarios políticos, era haber dicho: Es importante que el Gobierno haga una buena gestión destructora del Estado durante mi mandato para garantizar el fracaso del próximo candidato en 2025, sea cual fuere.

“El oro tiene una particularidad: el oro no es pasivo de nadie. Cuarta gran mentira, el oro tiene una particularidad única en nuestro país. Les pertenece a los mineros, a los carteles de drogas y cooperativas, y, el Gobierno recibe de manera particular beneficios que generan millonarios masistas y para el país le va quedar únicamente el 4,5 % de impuestos, ese es el acuerdo que se tiene. La droga y el oro es patrimonio del MAS, desde que llegó Evo y ahora lo único que está provocando es la guerra de carteles entre evistas y arcistas.

“Aquí hay que decirlo una y diez veces: ‘No hay necesidad de efectuar ninguna depreciación de la moneda nacional. Estamos bien, con semejantes resultados de la balanza comercial, positivos para el país, con la solidez de la economía que crece, no hay necesidades de hacer devaluaciones”. ¡Mentira!! Quinta que se mandó Tilín. Es el único presidente de la historia que no ve una realidad que afecta a cada uno de los bolivianos que vivimos en el país y que repercute en aquellos que viven fuera de nuestras fronteras. Tendría que haber sido MAS propositivo en un tema que en este momento es el más sensible, y que está siendo objeto de encubrimiento a través de la generación de conflictos con propuestas de leyes que no tiene pies ni cabeza. Era mejor que hubiera dicho “No sabemos cómo controlar la crisis económica que atraviesa Bolivia. El país se nos está muriendo otra vez, nuestro modelo económico productivo comunitario no sirvió para nada, solo para enriquecerlo a Evo y a los ministros que estuvimos en su gestión de gobierno. No puedo despedir a ningún empleado público, porque ellos son quienes salen a las calles a defendernos, ya que nadie MAS cree en nosotros. Y para que todos se queden tranquilos en el país no intervenimos el Banco Fassil, porque tampoco tenemos el encaje legal de los demás bancos ni los ahorros en dólares de los bolivianos. Poco a poco nos vamos quedando sin liquidez y por eso pedimos urgente que aprueben proyectos de ley para los préstamos y la ley del oro que nos podrá sostener un poco tiempo más…Esa es la realidad” Creo que, de esta manera, nadie lo hubiera criticado ni sería motivo de burla, tal como nos nace hacerlo en esta columna de opinión, ya que el que dice lo que quiere, debe leer lo que no debe.

Consultado sobre la crisis de los dólares, Arce dijo: “este efecto transitorio, que todas las economías están pasando por iliquidez, Bolivia tiene un plan que lo tiene ya en marcha para poder resolver este problema de la liquidez de las divisas que pudiera presentarse”. Sexta mentira y la que lo convierte en un gran Pinocho. Era MAS fácil haber dicho: ¡Se acabaron los dólares y las reservas en este país!! ¡Sálvese quien pueda!!

Sobre la elevada subvención de combustibles, el presidente señaló que las plantas de biodiesel son la solución: “Con estas plantas vamos a tener producción de diésel para cubrir del 55 al 60 por ciento de la importación de diésel que hoy tenemos que hacer”. Séptima mentira de las que enojan al productor agropecuario, cuando debería haber dicho: Lo que ocurre con YPFB es que existe demasiados intereses personales y familiares, los ingenios son privados y a ellos los queremos liquidar, no nos interesa el Etanol que producen. Para nosotros en lo particular es mucho más beneficiosos seguir vendiendo parte de la gasolina y el Diésel afuera de nuestras fronteras. Recuerde que mi hijo Marcelitio ve todo este tema. No se enoje presidente, pero esto es verdad…

Preguntado sobre las reservas internacionales: “Todos los países han experimentado una merma en las reservas internacionales, todos los países”. Comparación idiota, cuando sabemos que en su interior pensaba: La comparación negativa es lo que nos fortalece y nos guarda las espaldas ante la ignorancia supuesta del pueblo, tal como comparamos nuestros números financieros con el año 2020 y no con los otros años de gobierno de Evo Morales.

Consultado sobre las leyes que cortarían la libertad de expresión, dijo: “Nunca hemos ido contra los periodistas, hemos dejado que trabajen, como lo tienen que hacer”. ¡Mentiroso!! Tal como dice la canción. Siempre han querido acallar la prensa, tanto así, que se compraron varios medios y a varios periodistas a través de la publicidad gubernamental. Es mejor no continuar ya que el teclado se me está rompiendo de tanta bronca.

Pero ojalá fuera el único que miente, sino que su ministro Montenegro, idiota como él solo, decía de lengua suelta: El mensaje del presidente da certidumbre de que la economía crece y hay estabilidad de precios. ¿Certidumbre?? ¡Como Puej!! Ni siquiera supo informar de cuánto es la Reserva monetaria que tiene el país al momento de la entrevista (entre mentiras), el MAS o menos es digno del masista ignorante de la realidad…

Por último, la mentira puede erosionar la confianza en las instituciones y en los medios de comunicación. Si las personas son bombardeadas constantemente con mentiras, pueden comenzar a creer que no hay ninguna fuente de información confiable en la sociedad. Esto puede llevar a una desconfianza generalizada en la información, en las instituciones gubernamentales y en los medios de comunicación, lo que hace que sea aún más difícil para la sociedad trabajar juntos y encontrar soluciones para los problemas comunes.

En conclusión, vender una mentira en una sociedad ignorante puede tener consecuencias muy graves para la sociedad en general. Puede llevar a la toma de decisiones equivocadas, la división y la desesperación generalizada, y la erosión de la confianza en las instituciones y en los medios de comunicación. Por lo tanto, es importante que en cualquier sociedad se promueva el acceso a la educación y a la información verificada para evitar que las mentiras se propaguen y afecten la vida de las personas.

Alberto De Oliva Maya