La complementariedad de los opuestos… actualizada


En la última semana hemos sido testigos los bolivianos, de aspectos que muestran a unos políticos y líderes cívicos, que para nada quieren perder el estatus de estar vigentes. Lo más peligroso, es que se presentan hipócritamente para decirle a Bolivia y a Santa Cruz, que las “cosas” están normales y que las políticas que se vienen aplicando en el país y en la región, son las más adecuadas y que lo único que hay que cambiar es el relacionamiento de unos con otros.

¿Un gabinete ampliado y un conversatorio de idiotas puede influir en la opinión de las personas? Es posible que los masistas del gobierno piensen que sacarse una foto al final de una reunión de autoridades gubernamentales (que lo único que representa es un millón de años de cárcel juntos por corruptos) pueda generar confianza en una población que esta histérica por la crisis económica que se siente en las calles y que demuestra que el gobierno es un inepto y no tiene la capacidad para controlar la iliquidez y la quiebra del Estado Boliviano.



De la misma manera, un conversatorio auspiciado por los cívicos, de personas que no son expertos en un tema en particular (como es la visión moderna de una región pujante, productiva, industrial, tecnológica) sino que solamente representan los intereses de los grupos logieros de poder y que por mucho que quieran demostrar que Santa Cruz requiere una nueva relación con el Estado Boliviano, solo intentan imponer que los cruceños tienen que seguir siendo dominados por los intereses particulares de estos grupos como lo vienen haciendo hace décadas.

¿Cómo es posible que se quiera influir en la opinión de algunas personas, especialmente si estas personas no tienen mucho conocimiento previo sobre el tema en cuestión? Es importante tener en cuenta que la calidad y la precisión de la información que se tenía que presentar en ambos eventos, pueden ser cuestionables y, por lo tanto, no refleja la realidad.

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Además, la influencia que pueda tener el gabinete ampliado y el conversatorio de idiotas (Para que no se molesten, me refiero al termino tal cual de donde proviene, que es la Antigua Grecia. La palabra idiota solía aplicarse a aquel ciudadano que se destacaba por su egoísmo y que no sentía ni un mínimo de interés por los asuntos públicos de su comunidad, sino solamente por sus intereses particulares) siempre estará basado a la audiencia a la que se dirige, la credibilidad de los participantes y el contexto en el que se presenta la información. Por lo tanto, es importante ser crítico y buscar fuentes de información confiables antes de tomar decisiones importantes basadas en los comentarios de un grupo de personas que no son expertos en el tema, sino simplemente “interesados”

En las últimas dos décadas, se ha observado un cambio en el relacionamiento de los ciudadanos con el Estado “socialista” masista que gobierna nuestro país. El discurso de cambiar la relación de dependencia y sumisión que existió en el pasado, por una relación más igualitaria y participativa con el Estado, solo quedo en la retórica (conjunto de reglas o principios que se refieren al arte de hablar o escribir de forma elegante y con corrección con el fin de deleitar, conmover o persuadir a incautos) de los ideólogos y líderes masistas. Hoy en día la mentira y el falso discurso ya no persuaden a nadie, lo que conlleva a una división notoria de la sociedad boliviana, en pequeñas republiquetas regionales de poder, basadas en una visión diferente de políticas económicas de desarrollo, políticas de protección al cultivo de la coca y a una política de fortalecimiento de la economía informal.

Este cambio en la relación se ha dado gracias a varios factores. Uno de ellos ha sido la creciente educación y conciencia política de los ciudadanos en sus respectivas regiones, que han aprendido a exigir sus derechos y a participar activamente en contra de la toma de decisiones del Estado, que tiene como defensa el autoritarismo y el Poder Judicial en su debilidad gubernamental.

Además, los avances tecnológicos y las redes sociales han permitido una mayor comunicación y transparencia entre los ciudadanos y no así con el gobierno, que lo único que realiza es esconder información vital, que debería ser pública. Este escenario caótico gubernamental a nivel nacional, ha llevado a una mayor desconfianza de las instituciones gubernamentales ya una mayor capacidad para controlar y fiscalizar las acciones del Estado de parte de los ciudadanos de manera independiente.

En este nuevo relacionamiento del ciudadano con el Estado, el mismo ya no es visto como un ente abstracto y lejano, sino como una herramienta de auto defensa civil de sus derechos ciudadanos ante el abuso de poder de parte de las autoridades corruptas del masismo, y, lo más interesante al servicio de los ciudadanos.  Por supuesto, este nuevo relacionamiento digital a través de las redes sociales, no está exento de desafíos. El gobierno quiere asegurarse de que la participación ciudadana no sea inclusiva y representativa, y que no se convierta en una herramienta para reforzar las notorias desigualdades de trato regional que pregonan hacía el oriente boliviano, claro enemigo del MAS y de sus intereses ideológicos y de perpetuación del poder presidencial.

También debe asegurarse de que la participación ciudadana no tenga la convocatoria suficiente en cualquier tipo de protesta, que denote una masa social mucho más fuerte que sus simples empleados públicos defensores obligados de la gestión presidencial.

Es difícil hacer generalizaciones sobre las diferencias de opinión entre personas de diferentes edades en relación con el desarrollo político, económico y social en el país y el relacionamiento que deberían tener los departamentos con el Estado Boliviano. Sobre todo, en Santa Cruz donde su ente cívico es defensor de los intereses cruceños. Lo visto en el famoso conversatorio, no fue para nada del agrado de la ciudadanía, ya que quienes estaban presentes como protagonistas, representaban a una elite social desgastada y alejada de la nueva realidad cruceña,  sobre todo de quienes son, por todos conocidos, como artífices de la toma de instituciones cruceñas por grupos de poder organizados (que en sus inicios, se crearon para defender los intereses sociales, económicos y financieros cruceños, hablando de las cooperativas y de sus instituciones gremiales) con la finalidad únicamente del enriquecimiento personal y familiar, a través de las cooperativas de servicio, y, no así del beneficio colectivo ciudadano que recibían (claro ejemplo la quiebra y corrupción de COTAS). El sabor a poco del evento esperado por quienes asistimos a un cabildo y se determinó un plan de acción para efectivizar una nueva relación política, económica, social y de intereses ciudadanos con el Estado Boliviano, aún está en pañales lastimosamente.  Es muy difícil cuando influyen las perspectivas individuales y de grupos de poder en lugar de las perspectivas colectivas ciudadanas.

Sin embargo, se pueden identificar algunas tendencias generales que pueden influir en las opiniones de las personas de diferentes generaciones en este tema específico. Por ejemplo, es posible que las personas mayores de 50 años tiendan a tener una perspectiva más conservadora y tradicional sobre la política, la economía y la sociedad, debido a su experiencia y conocimiento de cómo las cosas han sido en el pasado. También es posible que tengan una mayor preocupación por la estabilidad y la seguridad, y que sean menos propensos a tomar riesgos en la toma de decisiones.

Por otro lado, las personas más jóvenes, más capacitadas tecnológicamente hablando y actores principales de la quinta revolución industrial (trae consigo una fusión entre el humano y la máquina para desarrollar un nuevo tipo de persona con mayores capacidades y habilidades. Se calcula que el 65% de los niños, entrando en educación primaria hoy, tendrán que prepararse para trabajos en categorías que todavía no existen) pueden tener una perspectiva más progresista y orientada hacia el cambio, ya que están más conectadas con las tendencias actuales y las nuevas tecnologías. Es posible que estén más preocupados por temas como la diversidad cultural y la sostenibilidad ambiental, y que estén más dispuestos a experimentar con nuevas formas de gobierno y de organización social.

Es importante tener en cuenta que estas tendencias son generalizaciones y que hay muchas excepciones a ellas. También es posible que las opiniones individuales sobre los temas mencionados varíen ampliamente dentro de cada grupo de edad. En última instancia, las opiniones políticas, económicas y sociales están influenciadas por muchos factores y no se pueden quedar estancadas en el pasado.

Los intereses de los grupos de poder tienen siempre como objetivo principal influir en una sociedad democrática, aunque la democracia también tiene mecanismos para limitar y equilibrar el poder de estos grupos. Los grupos de poder en Bolivia, incluyen corporaciones logieras como las existentes, sindicatos de todo tipo, partidos políticos, organizaciones no gubernamentales y grupos de relacionados al narcotráfico y a la producción de Coca. Todos ellos, tienen una gran influencia en la sociedad, en las instituciones de poder político regional, local y nacional. Estos grupos siempre buscan influir en las políticas públicas, las elecciones y otros procesos democráticos para beneficiar sus intereses.

Sin embargo, es bueno hacer notar, que, en una sociedad democrática, también existen contrapesos a estos grupos de poder, como la prensa libre, la sociedad civil y las instituciones independientes. Los ciudadanos también pueden expresar sus opiniones y preocupaciones a través de manifestaciones, huelgas, peticiones y otros medios de protesta pacífica. Tal como lo estoy haciendo ahora.

En resumen, aunque los grupos de poder pueden influir en una sociedad democrática, el autoritarismo gubernamental quisiera imponer leyes que afecten a los derechos ciudadanos, la democracia en sí, tiene mecanismos para limitar y equilibrar su poder a las buenas o a las malas. Lo esencial es asegurarse que las políticas públicas y las decisiones sean tomadas en beneficio de toda la sociedad y esto es lo que se debería buscar, el nuevo relacionamiento de los ciudadanos con el Estado, debería basarse en una mayor participación y empoderamiento ciudadano, en la búsqueda de una relación más igualitaria y justa entre el Estado y la sociedad.

Este nuevo relacionamiento que busca Santa Cruz, portavoz de los anhelos ciudadanos de toda Bolivia, es un desafío para el nuevo Estado que se quiere, pero también una oportunidad para fortalecer su legitimidad y su capacidad para satisfacer las necesidades, las demandas de los ciudadanos y la unidad como país en sus diferencias sociales.

Ahora sí, la complementariedad de los opuestos es una necesidad…

Por. Alberto De Oliva Maya