Varias diputadas turcas asisten por primera vez al Parlamento con velo


El uso del símbolo islámico por las funcionarias públicas ha estado prohibido 90 años

La diputada del AKP, Nurcan Dalbudak, en el pleno del Parlamento turco. / A. ALTAN (AFP)



El reciente fin de la prohibición para las funcionarias turcas de trabajar llevando el velo islámico ha tenido hoy su episodio más llamativo y en un lugar muy significativo, el Parlamento de este país en Ankara, la capital. Por primera vez en la historia de esta Cámara, cuatro diputadas turcas del gobernante Partido para la Justicia y el Desarrollo (AKP, en turco) han asistido hoy a una sesión parlamentaria ataviadas con el velo.

Sin embargo, la sesión no pudo finalizar, ya que la vicepresidenta del Parlamento, que estaba hoy al cargo de la sesión, convocó un receso después de que el principal partido en la oposición, el Partido Republicano Popular (CHP, en turco), solicitara realizar un debate sobre esta cuestión.

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Como parte del llamado “paquete democrático” introducido a finales de septiembre, el Gobierno del primer ministro Recep Tayyip Erdogan anuló el pasado 8 de octubre la norma que impedía a las empleadas públicas turcas acudir a sus lugares de trabajo con el velo.

El reglamento interno del Parlamento no habla expresamente del velo pero dice que las mujeres deben llevar traje de chaqueta y hay quien interpreta esta norma como una prohibición implícita en cuanto al pañuelo islámico.

Las diputadas del AKP había anunciado su intención de acudir al Parlamento con velo y el CHP, que defiende radicalmente los valores seculares sobre los que se fundó la actual República Turca, había declarado que “no caería en la trampa” y que no “reaccionaría con desmesura”.

En 1999, una diputada acudió a jurar su cargo con velo y fue expulsada

“Su único objetivo (del AKP) es crear la percepción de que son víctimas con este asunto del pañuelo para luego usarla en su beneficio”, dijo ayer en rueda de prensa Muharrem Ince, vicepresidente del grupo parlamentario del CHP. “Erdogan querría decir, ‘Nuestras hermanas con velo han sido maltratadas’. Pero no le vamos a permitir que explote esta cuestión”.

“Estas diputadas que nunca antes se habían cubierto la cabeza ahora van a llevar el velo para congraciarse con el primer ministro”, insistió Ince, para quien la decisión de las cuatro mujeres está sólo “motivada políticamente” de cara a las próximas elecciones, las locales, previstas para marzo de 2014.

“Llevar el velo islámico es uno de los requisitos de nuestra religión, pero la ignorancia es algo terrible y hay gente que es tan ignorante que no entiende esto”, respondió también ayer por su parte sobre este asunto Erdogan.

Las cuatro diputadas que hoy asistieron a la sesión parlamentaria con velo, Nurcan Dalbudak, Gulay Samanci, Gonul Bekin Sahkulubey y Sevde Beyazit Kacar, han conseguido así lo que no pudo hacer en 1999 otra mujer. Entonces, Merve Safa Kavakci acudió con el velo a jurar su cargo de diputada electa pero fue expulsada del Parlamento y, más adelante, incluso se le retiró la ciudadanía turca, cuando se descubrió que había conseguido la doble nacionalidad estadounidense y turca sin haber informado a las autoridades.

Además, su caso se usó en el cierre de su Partido de la Virtud, un predecesor del actual AKP, por el Tribunal Constitucional turco en 2001 y en una prohibición de cinco años sin participar en actividades políticas para Kavakci y otros diputados de su partido. En 2007, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos juzgó que Turquía había violado los derechos de Kavakci y sus compañeros con esta decisión.

Casi 90 años de prohibición

La prohibición para que las funcionarias turcas trabajaran con velo fue introducida originalmente en 1925 por el fundador de la República como un Estado secular, Mustafá Kemal Ataturk. Una gran parte de la población turca, casi en su totalidad musulmana, percibía esta norma como simple discriminación y poner fin a esta prohibición era un objetivo del partido de Erdogan.

Bajo el Gobierno del AKP, en el poder desde 2002, el Estado turco ha ido dando poco a poco un mayor espacio público a la religión, lo que ha culminado este mes con la eliminación de esta prohibición. En los últimos años, se permitió a las estudiantes universitarias que acudieran a clase con el velo y se adelantó el inicio de la educación religiosa en el colegio. Además, el Gobierno también ha restringido la promoción, venta y consumo de alcohol.

En junio y julio de este año, tuvieron lugar una serie de protestas y manifestaciones multitudinarias contra el Gobierno de Erdogan, a quien sus críticos acusan de “autoritario”. Los manifestantes se quejaban de que el primer ministro, cuyo partido obtuvo un 49,8 por cien del voto en las últimas elecciones, está intentando imponer a todo el conjunto del país los valores conservadores y religiosos que sólo defiende una parte de la sociedad.

Fuente: elpais.com