Con sesiones ordinarias y extraordinarias, además del trabajo de las comisiones buscan “poner al día” al Concejo Municipal de Cochabamba, luego de un mes de perjuicio que derivó, entre otros, en el no pago de salarios de los 11 concejales, según informó el oficial mayor Jurídico del Órgano Deliberante, Henry Rico.
Los conflictos en el ente legislativo municipal comenzaron el 3 de mayo, cuando se eligió a una directiva que no esperaba la bancada mayoritaria, Fuerza Republicana Democrática Nacional (Súmate) porque dos de sus concejales, Daniela Cabrera y Claudia Flores, se hicieron de la presidencia y Secretaría, respectivamente, con apoyo de los cuatro votos del Movimiento Al Socialismo (MAS); fueron señaladas como “tránsfugas” y “traidoras”. Tras semanas de conflicto, se eligió otra directiva, el 2 de junio; entonces, fue el masista Joel Flores quien dio quorum y voto para elegir a Marcela Vidaurre como Presidenta, quedar él como Vicepresidente y Diego Murillo como concejal secretario.
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En la actualidad, para Súmate, las cosas volvieron a la normalidad. Aunque, los demás concejales del MAS están en contra y Cabrera y Claudia Flores están con bajas médicas.
Según el Oficial Mayor Jurídico, existen las condiciones establecidas por el Reglamento para trabajar, ya que, “actualmente, hay seis concejales que están cumpliendo plenamente con sus obligaciones y deberes”.
Sostuvo que, desde el 5 de junio, el Concejo trabaja con absoluta normalidad. Convocan a sesiones ordinarias y extraordinarias, con el propósito de despachar las tareas pendientes desde el mes de abril, que por diversas razones no pudieron ser atendidas en su momento.
Además, dijo, las tres comisiones y las dos comisiones especiales de la Mujer y de Coordinación con las Organizaciones Sociales también están activas.
Respecto al MAS, cuyos concejales desconocen a la actual directiva, Rico expresó que, a partir de la sesión del 9 de junio, esas autoridades participaron.
“Aunque se abstienen de reconocer a la directiva, su participación implícita en las votaciones a favor o en abstención muestra un reconocimiento tácito”, dijo.
El oficial mayor enfatizó que la participación del Concejo es fundamental para el Órgano Ejecutivo en temas de legislación, autorización y modificaciones presupuestarias, especialmente en esta etapa del año.
SALARIOS
Considerando el tiempo de conflicto, Rico detalló que los 11 concejales cobraron por tres días de mayo, del 1 al 3, pero no por el resto del mes.
Aclaró que la situación no afecta a los funcionarios del Concejo, pues, no son responsables del cierre de las oficinas.
«Entonces, a los concejales se les ha cancelado por tres días, y por el mes de junio se les va a cancelar a partir del 2 de junio. Tampoco van a recibir completo el mes de junio porque efectivamente comenzaron las tareas del Concejo Municipal el 2 de junio. A aquellos que asistieron a todas las sesiones, conforme establece el Reglamento, se les cancelará. Los que no asistieron por diversos factores tendrán su descuento».
En los casos de las concejalas Cabrera y Claudia Flores, quienes se encuentran en baja médica hasta el 17 y 19 de junio, respectivamente, explicó que se considerará una especie de licencia remunerada debido a su condición de salud. Además, se habilitó a la suplente de la concejala Flores para participar en un par de sesiones en su lugar, y se le cancelará el salario correspondiente por las mismas.
DESPIDOS
En medio de los conflictos, hubo denuncias por cambio de personal. Rico es uno de los nuevos funcionarios en el Concejo. Él manifestó que existe movimiento de personal de una comisión a otra, y reconoció que también hubo “agradecimientos de servicio” a algunas personas. Especificó que existen cargo de confianza de la Presidencia por los que existen nuevos oficiales mayores.
“En otros casos es debido a que el personal no ha cumplido con las exigencias laborales requeridas en el Concejo Municipal”, agregó.
