El Gobierno cortó lazos con Israel once días después de que Evo activara una presión


Morales considera que romper relaciones con ese Estado no es suficiente, puesto que en su criterio Bolivia debe declarar a Israel como un “Estado terrorista” y presentar una denuncia ante la Corte Penal Internacional.

La ministra de la Presidencia, María Nela Prada, junto al viceministro de Relaciones Exteriores, Freddy Mamani Machaca, cuando anunciaron la decisión, el 31 de octubre. Foto: Cancillería.

eju.tv

Pablo Peralta M. / La Paz 



El Gobierno rompió relaciones diplomáticas con Israel once días después de que el expresidente Evo Morales, jefe del Movimiento Al Socialismo (MAS), activara una presión para que el Ejecutivo asumiera esa determinación. La oposición repudia que se haya roto los lazos con ese Estado y señala que esa decisión es ajena a los valores que proclama la Constitución Política de Estado (CPE).

La ministra de la Presidencia, María Nela Prada, en su calidad de Canciller interina, junto al viceministro de Relaciones Exteriores, Freddy Mamani Machaca, anunciaron el 31 de octubre la decisión del Estado de romper relaciones diplomáticas con Israel “en repudio y condena a la agresiva y desproporcionada ofensiva militar israelí que se realiza en la Franja de Gaza”.

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Esa jornada, el expresidente Morales aplaudió la determinación y manifestó que “finalmente, y a presión del pueblo, el Gobierno ha decidido romper relaciones diplomáticas con Israel”. Sin embargo, aseguró que esa determinación “no es suficiente”, puesto que en su criterio Bolivia debe declarar a Israel como un “Estado terrorista” y presentar una denuncia ante la Corte Penal Internacional.

La decisión de cortar lazos diplomáticos con Israel fue noticia no sólo dentro de las fronteras nacionales, sino que también generó repercusiones en la prensa internacional. BBC Mundo en una noticia al respecto identificó a Bolivia como “el primer país de América Latina en romper relaciones con Israel a raíz del actual conflicto en Gaza”.

Una revisión de las posturas que asumió Morales sobre el tema da cuenta de que su exigencia para que el Ejecutivo rompa las relaciones con Israel comenzó el 19 de octubre, cuando demandó asumir ese paso. “Pido al Presidente Arce, en nombre de la dignidad y la solidaridad de nuestro pueblo, romper relaciones diplomáticas con Israel, que fueron repuestas por el gobierno golpista el 2019”, sostuvo.

Un día después, el exmandatario demandó nuevamente cortar relaciones con Israel y sumó la exigencia de declararlo como un “Estado terrorista” y presentar ante la Corte Penal Internacional una denuncia por genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, además de enviar ayuda humanitaria a la Franja de Gaza.

El 22 de octubre, Morales insistió con romper relaciones con Israel y declararlo “Estado terrorista” y el 26 de octubre, el exmandatario sostuvo que el Gobierno “no puede seguir manteniendo su silencio cómplice ante semejante genocidio”, puesto que “somos un Estado pacifista que defiende la vida”.

Parlamentarios de la alianza Creemos rechazaron la decisión de cortar las relaciones diplomáticas con Israel. En un comunicado que emitieron, los legisladores de esa fuerza subrayan que la determinación va en contra del texto constitucional.

“La decisión asumida muestra una política exterior inconsciente y ajena a los valores que proclama la CPE. El Gobierno repudia y condena la ofensiva militar israelí, pero estrecha sus relaciones con Rusia, ubicando al país como un aliado al terrorismo y la guerra de agresión”, se lee en el comunicado emitido por esa tienda política.

La Cancillería, en respuesta ante las recientes declaraciones del portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores del Gobierno de Israel, Lior Haiat, emitió un comunicado el 2 de noviembre, en el que indica que Bolivia “rechaza toda guerra como instrumento de solución a los diferendos entre estados” y “condena el terrorismo en todas sus formas, independientemente de la nacionalidad o el lugar donde ocurran”.