El juez mantiene que solo se grabe la voz durante la declaración de la Infanta


Castro rechaza que dé «trato de privilegio» a la hija del Rey



La infanta Cristina, este viernes, en Barcelona. / ALBERT GARCÍA



El juez José Castro mantiene la decisión de que solo se grabe la voz de la infanta Cristina en la declaración judicial de este sábado en el marco del caso Urdangarin y no haya vídeo como pretendía Diego Torres, exsocio de la hija del Rey. El magistrado niega que con ello se dé un «trato privilegiado» hacia la hija del Rey. El magistrado también ha negado la pretensión de Manos Limpias y de Julio Anguita, ambos personados como acusación particular, de tener una única representación letrada para los dos.

En su resolución, de 14 páginas, Castro rebate, en lo que a la grabación se refiere, los argumentos de Manos Limpias y Torres en cuanto a que no hay precepto legal que ampare su decisión y que la misma encierra un trato privilegiado hacia Doña Cristina. Así, en cuanto al primer extremo el magistrado asevera que «cierto es que no existe norma que autorice lo decidido pero tan cierto como ello es que tampoco la hay que lo desautorice».

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«Situados ante el dilema de sólo acceder a aquello que la norma expresamente autorice o, por el contrario, a todo aquello que no lo prohíba», justifica el instructor, «pocas dudas pueden caber que se ha de optar por lo segundo en tanto la tolerancia y permisividad se han de erigir en el principio general y la restricción en lo excepcional».

Por otro lado, añade, «en cuanto a que lo resuelto constituya un trato privilegiado hacia una persona determinada son ganas de ver la cuestión desde una peculiar óptica que en absoluto corresponde con lo que este Juzgado ha venido predicando sobre la cuestión».

El magistrado recuerda al respecto que ya en febrero de 2012 Urdangarin y otros imputados solicitaron que su declaración no fuera objeto de grabación y esto «no representó absolutamente ningún privilegio para los afectados, sino todo lo contrario, ya que actuaciones que perfectamente se podían haber solventado en pocas horas acabaron, como es el caso del señor Urdangarin, durando más de veinte».

El juez José Castro ya prohibió «terminantemente», para asegurar que no haya fugas incontroladas de la declaración, que “persona alguna acceda al interior” de los juzgados de Palma con “terminal telefónico, tabletas, ordenador portátil o cualquier otro dispositivo apto para la captación de imágenes o sonidos”. Los letrados, funcionarios y fiscales quedan así advertidos.

El juez guardará en la caja fuerte el soporte sonoro de la declaración de la Infanta, de la que se efectuará una versión escrita oficial. De este documento se dará una copia a las partes y al ministerio público. Castro recuerda que de las grabaciones de la causa que se han custodiado de esta manera “ni una sola ha trascendido a los medios”.

Doña Cristina, como hizo su marido, tendrá que pasar por el arco detector de metales de la entrada de los juzgados y dejará sus dispositivos electrónicos —como el resto— en depósito en manos de los agentes de seguridad, que los guardarán en bolsas separadas e identificadas.

Fuente: elpais.com