El adicto aprehendido in fraganti habló y negó las acusaciones, ayer. dico solÍz
Una estudiante de 15 años salió de su colegio la tarde del miércoles y, acompañada de su enamorado de 18 años, caminó hacia la zona sur rumbo a su casa.
Al llegar a la avenida Barrientos y Guayaramerín, según el relato del varón, entraron a un hall de la antigua Estación de Trenes para darse un beso. Eran las siete de la noche.
En el lugar aparecieron dos adictos a la clefa que les ordenaron entrar al fondo de la Estación. Los enamorados no se resistieron pensando que solo querían robarles sus mochilas o zapatos, como acostumbran por la zona.
Sin embargo, una vez en el interior, los delincuentes golpearon al joven de 18 años con piedras. Éste cayó al suelo y tomó otra piedra con la que intentó defender a su novia, al darse cuenta de las verdaderas intenciones de los adictos.
El joven logró asestarle un golpe, al mayor de los cleferos, en la sien. Los adictos reaccionaron con más violencia y lo obligaron a salir del lugar arrojándole piedras. El joven salió a la avenida en busca de auxilio. A sus gritos, veinte minutos después, respondió una vecina que accedió a acompañarlo hasta el interior de la Estación, donde sorprendieron in fraganti, a uno de los adictos violando a la estudiante.
La adolescente de 15 años estaba inconsciente debido a los golpes que le propinaron en la cabeza para evitar que se resista al abuso sexual. Los adictos le habían arrancado su guardapolvo y estaba desnuda.
La vecina, que llamó a la Policía antes de entrar a la Estación, entró gritando que ya venían las autoridades y el agresor sexual trató de escapar, pero fue atrapado por la pareja de la víctima. Otros adictos que estaban en el lugar, algunos durmiendo y otros “esperando su turno” para vejar a la menor, no se movieron, aletargados por el consumo de la droga.
Agentes de la Estación Policial Integral 3 acudieron al llamado de la vecina, socorrieron a la víctima, la cubrieron y la trasladaron a un hospital porque continuaba desmayada. Aprehendieron al adicto Jorge Luis Morales Claros de 26 años y arrestaron a sus siete compañeros.
Morales Claros negó ayer que haya violado a la menor y acusó al enamorado de ella de golpearlo en la cabeza.
El grupo de adictos a la clefa crece en Cochabamba y está involucrado con hechos de violencia, robos y hasta con la venta de drogas debajo de los puentes, pero las autoridades de la Gobernación, llamadas por ley para resolver el conflicto, siguen posponiendo la solución, pese a la existencia de interesantes proyectos presentados por una gestión anterior del Sedeges.
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Fuente: Opinión
