Los casos de Zarlet Clavijo, Ramiro Choque y Marcos Sainz siguen abiertos en el Ministerio Público, aunque no se conocen datos certeros. Las familias no pierden la esperanza, aunque están preocupadas.
Facebook y Archivo Página Siete. Zarlet Clavijo desapareció el 12 de junio del año 2012, en La Paz.
PÁGINA SIETE / La Paz
Las desapariciones de la joven Zarlet Clavijo (2012), del dirigente cocalero Ramiro Choque (2013) y del escritor Marcos Sainz (2013) generaron distintas y múltiples versiones sobre sus paraderos, lo que impide que hasta la fecha la búsqueda tenga datos certeros.
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Mientras la Policía y la Fiscalía obtuvieron datos basados en declaraciones, los familiares se pusieron a indagar por su cuenta y hallaron información diferente. Aun así, los casos no avanzan y la incertidumbre es permanente.
Zarlet Clavijo desapareció el 4 de junio de 2012. Minutos antes salió de la oficina de su madre, Marcela Martínez, ubicada en El Prado. Desde ese momento ya no se supo más de ella.
En el último año surgió la hipótesis de que cocaleros del Chapare retienen a la joven. «Tengo el registro de llamadas de ellos; me llaman para pedirme dinero. Me hacen escuchar grabaciones en las que habla mi hija y sé que es su voz. Ella está aquí y la tienen los cocaleros”, aseguró Martínez.
Por su lado, la Policía mantiene la investigación en reserva desde que la desaparición generó polémica. Aun así, los datos que se manejan son diferentes.
Un exjefe de la fuerza anticrimen sostuvo a Página Siete que la investigación apunta a que está en un país sudamericano. «Su nombre apareció en los registros de migración y sólo falta pedir a la Policía los datos para saber si se trata de la joven”, señaló.
El cocalero desaparecido
«Los adivinos que consultamos dicen que está vivo y está en Caranavi, pero la gente dice que ya está muerto, eso nos confunde. Estamos preocupados”, lamentó Ciro Quispe, cuñado del secretario ejecutivo del Consejo de Federaciones Campesinas de los Yungas de La Paz (Cofecay), Ramiro Choque.
El 16 de marzo de 2013, el cocalero de 34 años desapareció luego de asistir a una reunión con otros dirigentes en Coroico. Un día antes sostuvo una discusión con otros representantes.
El jefe policial que hizo un seguimiento del caso dijo que se suspendieron definitivamente los rastrillajes para buscar al dirigente porque no se registraron nuevos datos de su paradero.
«Enviamos agentes encubiertos que debían estar en bares y cantinas, escuchar las conversaciones de los pobladores, pero sólo obtuvimos datos imprecisos, aún no sabemos si sigue con vida”, explicó.
Se conoció que Choque ingresó al monte escapando de alguien, según el relato de un comunario. No obstante, versiones de que fue víctima de narcotraficantes o que fue eliminado por venganza se tejieron en el caso.
Sólo uno de siete implicados permanece en prisión, informó el fiscal René Quispe, quien afirmó que no hay datos precisos, pero que se presume que está fuera del país.
Otra desaparición aún no resuelta es la del escritor y sociólogo Marcos Sainz, ganador del premio de literatura Franz Tamayo en 1998.
Cerca de las 6:00 del 18 de noviembre de 2013, Sainz salió de su casa, ubicada en la ciudad de Santa Cruz. Como era su costumbre, se fue a caminar por las calles aledañas, pero nunca más regresó a su hogar.
Las versiones de secuestro, desaparición voluntaria y atropello mantuvieron a la Policía ocupada. «Se ha descartado que fue atropellado porque no hay registros de accidentes ni heridos”, dijo la fiscal Margoth Vargas.
La Policía presume que todo este tiempo el escritor ha estado en una hacienda cruceña, mientras que la hermana, Lila Sainz, aseguró que no se descartó que él fue víctima de un secuestro.
Los tres casos siguen abiertos en el Ministerio Público. Los familiares demandan más acción policial y de los fiscales para obtener datos que terminen con la «incertidumbre” en la que viven.
«Mi hija está con vida, sólo quiero que las autoridades dejen de actuar con negligencia. Sé que un grupo de cocaleros tiene a Zarlet, sólo pido que las autoridades hagan algo”.
Marcela Martínez, madre de Zarlet
«Por supuesto que mi hermano está con vida y claro que lo extraño, no en una forma egoísta, sólo quiero darle un abrazo y decirle que lo quiero y ver que está bien”.
Lila Sainz, hermana de Marcos Sainz.