ANH inicia fiscalización de YPFB Chaco en el trópico


Carrasco, el campo de explotación petrolera también será fiscalizado por la Agencia.
MARTÍN NUMBELA

El upstream (exploración y explotación) de la industria petrolera, comenzó a ser fiscalizado por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) en dos campos de prospección de gas y petróleo que viene trabajando, actualmente, YPFB-Chaco en el trópico de Cochabamba, hicieron conocer fuentes oficiales.



Las actividades de supervisión se iniciaron en Isarzama y San Miguel, ubicadas en la provincia Carrasco, donde la compañía petrolera estatal, tiene contratos, reveló el director de Planificación de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Leopoldo Montecinos.
Isarzama tiene una superficie de 28.750 hectáreas, equivalentes a 11.5 parcelas en el área no tradicional de hidrocarburos. En tanto, que San Miguel se extiende sobre 1.250 hectáreas equivalente a 0.5 parcelas y se encuentra en un área tradicional de hidrocarburos.

YPFB Chaco invertirá 183.4 millones de dólares en la exploración de seis áreas -tradicionales y no tradicionales- informó el Ministerio de Hidrocarburos. Hará prospección en Isarzama y San Miguel en los próximos cinco años, refiere la información oficial.
Según Montecinos, “la operadora promoverá sísmica 2D, y allí estará la ANH para mirar, lo que está haciendo la empresa”. La ANH inició la fiscalizar a YPFB-Corporación.
CUMPLIMIENTO DE LA LEY La Constitución Política del Estado (CPE), en su artículo 365, ya estableció en 2009, que “una institución autárquica de derecho público, con autonomía de gestión administrativa, técnica y económica, bajo la tuición del Ministerio del ramo, será responsable de regular, controlar, supervisar y fiscalizar las actividades de toda la cadena productiva hasta la industrialización, en el marco de la política estatal de hidrocarburos conforme la ley”.

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En cumplimiento de la disposición constitucional, el Gobierno promulgó, el 26 de diciembre de 2013, la Ley de la Empresa Pública Nº 466.
Para dar cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 365 de la Constitución Política del Estado, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) es la encargada de emitir la normativa técnico-jurídica para regular, controlar, supervisar y fiscalizar todas las actividades de la cadena industrial de los hidrocarburos, informó Montecinos.
Hasta antes que se promulgue la mencionada disposición legal, la Agencia solo regulaba el “downstream”, producción, transporte, distribución y servicios, y en el “upstream” exploración y explotación, estaba lejos de su competencia. Hoy la ley manda fiscalizar toda la cadena.

La ANH tendrá que formar cuadros técnicos

La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) tiene al frente un gran desafío muy importante por lo que, la autoridad responsable, deberá tener la visión de preparar a nuevos cuadros, enviar al personal a cursos de especialización al exterior con un solo objetivo; obtener una capacidad mayor a la que posee actualmente YPFB.
El regulador tiene ahora la misión nada fácil de hacer cumplir la Constitución Política del Estado, es decir, supervisar toda la cadena petrolera desde el upstream hasta el doustream, pasando por el transporte y la comercialización.

La ANH tiene, sin embargo, algo importante a su favor, para cumplir sus objetivos: es independiente y no está sujeto al Ministerio de Hidrocarburos. Eso es bueno, porque puede desarrollar actividades libremente y actuar como un verdadero juez, imparcial e idóneo.
Lo que resta ahora es aprobar una nueva Ley de Hidrocarburos para blindar las decisiones de fiscalizar al upstream. Hasta ahora, el Gobierno no aprobó una nueva normativa legal petrolera; la industria, actualmente, desarrolla sus actividades con respaldo de la Ley No. 3058, que fue aprobada en el gobierno del expresidente Carlos Mesa.

La decisión de encarar el difícil camino de la fiscalización del upstream, también necesitará una ley específica, porque a la hora de actuar de manera imparcial, habrá problemas.
Actualmente, YPFB es un operador todopoderoso, mientras que la ANH, se halla, en estos momentos, en condiciones desfavorables.
La entidad, por lo tanto, necesita redireccionar sus tareas y armar equipos técnicos para que puedan llevar adelante, de forma profesional y moderna, las tareas de fiscalización de la exploración y explotación de hidrocarburos en el Estado.

Fuente: Opinión