En la última fecha del torneo de la Liga del Futbol Profesional Boliviano en el torneo que se lo ha mal llamado Hexagonal, sólo por el hecho de que lo juegan con seis equipos, los cuales se eliminan por parejas con el sistema que se aplica en la Libertadores de América, en cuanto al valor que se otorga a los goles de visitante y no todos contra todos, se dieron dos resultados sorpresivos. Los sendos empates conseguidos por Oriente Petrolero y Blooming, equipos del llano que jugaron ante temibles equipos que hacen valer su localía en las alturas de La Paz y Potosí, Bolívar y Real Potosí respectivamente.
El partido Oriente –Bolívar que fue televisado en directo, permitió confirmar hechos que sostengo son los que se necesitan para que el equipo visitante del llano cuando sube a las alturas obtenga un resultado bueno o por lo menos decoroso, en éste caso significó un buen empate, que pudo ser victoria.
A saber las situaciones favorables son: que el equipo local no esté en buena tarde como dicen los comentaristas futboleros, que sus figuras estén con las luces apagadas, mejor si juegan con uno menos, cosa que sucedió gracias a la agresión injustificada e incomprensible que cometió el jugador bolivarista Charles en contra de Zabala de Oriente y que felizmente no significó una grave lesión para el lateral verdolaga, aunque sobre el caso habrá que decir que el hecho fue similar en cuanto a la violencia al protagonizado por Jáuregui con la famosa patada voladora, pero éste tiene diversas atenuantes como el que al momento de la agresión se disimuló la patada con la “disputa” del balón, no produjo lesión contra el jugador rival, por lo que al final se minimizó el hecho y no ha tenido gran repercusión, pero eso sí, merece una severa sanción de acuerdo a la reglamentación. Otra condición para poder sacar resultado a favor del visitante llanero en las alturas es contar con un buen equipo, como que lo tiene Oriente y que en la ocasión al contrario del rival, pongan toda la carne al asador, que jueguen con toda su sapiencia, sumándole el ímpetu y las ganas, haciendo esfuerzos extraordinarios en cada pelota jugada. Así lo hizo Oriente, Galarza rayó a gran altura, a diferencia de anteriores compromisos, Imperiale, es un verdadero emperador y gladiador, Méndez y Suárez esta vez le pusieron mucho más ganas y atención a las jugadas, Zabala se lució en la jugada del gol y durante el partido no desentonó. A Melgar, que aunque no fue brillante, su labor fue importantísima como la es la de Aguirre que le puso talento y cambio de ritmo, como también lo hizo Campos. Adelante estuvo un poco absorbido Medina, tal vez muy temeroso de la marca siempre fuerte de Schiaparelli, que en un principio le anticipaba las jugadas pero luego fue mostrando su experiencia y mientras estuvo en cancha fue importante.
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Ribera que lo hacía bien, la embarró con su expulsión y puso en peligro el esquema y el trabajo de sus compañeros. Sebastián Molina estuvo por debajo de su nivel pero creo que también cumplía una misión que para la mayoría de los comentaristas pasó sin advertir. Bolivar por ese carril tiene en García un hombre que desequilibra, estando Molina en ése sector adelantado como lo hizo, no le permitió al carrilero celeste hacer de las suyas como otras veces, entonces creo que cumplió.
De los que ingresaron luego como reemplazantes fueron gravitantes para el resultado Vaca y Peña pués fueron generosos en su despliegue, se mandaron como cinco carreras que desparramó a la defensa académica y que estuvo a punto de convertir no uno si no varios goles incluido el anulado injustamente. No fue positiva pero si gravitó también en el resulta la de Aguilar que cometió una falta innecesaria dentro del área que significó el gol del empate luego del penal cobrado y facturado.
El arbitraje, como es costumbre tuvo sus “cositas” importantes, como siempre y que trataron de poner freno a la osadía visitante. Recordemos: antes de los 20 minutos del 1er. Tiempo la visita ya tenía amonestado a por lo menos tres jugadores, luego terminó “poniéndole color” a gran parte del plantel visitante y de ésa manera le pone suspenso a las acciones y temor a los visitantes para el cobro y sanción de las posteriores jugadas que tienen que limitar su accionar por la prevención hecha. Las jugadas similares que los árbitros en la altura amonestan con cartón amarillo, no se dan en Santa Cruz. Le anuló un gol a Peña conseguido de manera estupenda luego de la brillante incursión de Vaca por la derecha y a instancia del línea lo anuló por una supuesta posición adelantada cuando la jugada fue un autopase sin participación del jugador que “invalidó” la misma.
La expulsión de Ribera se produjo luego de que el juez no cobrara una falta en contra de éste y que provocó una reacción desproporcionada del lateral albiverde y posteriormente una reprochable llamada de atención por parte de su compañero de equipo Aguirre que lo sacó de la cancha a empellones y que mereció por ahí la expulsión. Fue implacable en el cobro del penal a favor de Bolívar en los minutos de descuento (esas jugadas, a esas alturas del partidos, difícilmente son cobradas en Santa Cruz).
Analizando en conclusión éste partido vemos entonces que sí se conjugaron los factores que inciden para poder conseguir resultados favorables en visita a la altura, Oriente jugó bien en líneas generales (se defendió muy bien y atacó cuando pudo y peligrosamente), cuenta con jugadores de gran valor, Bolívar jugó mal, con uno menos (importante por ser el creador el expulsado), no se le abrió el arco y el arbitraje a pesar de los “errores”??? que de no cometerlos hubieran quizás significado una victoria verdolaga.
En Potosí, a decir de los comentarios que he leído y viendo las pocas imágenes que se mostraron, Blooming igualmente gozó de factores necesarios para poder conseguir puntos en la difícil cancha del Mario Mercado. Contó con mucha suerte, recordar no más los numerosos tiros al palo, el arquero estuvo estupendo, tapó todo y los jugadores haciéndo caso al planteamiento del técnico, conocedor de cómo juegan los equipos locales contra los llaneros, se prodigaron con mucho esmero en la marca, multiplicándose y derrochando energía extra. El rival no las tuvo todas a su favor, pues no la embocaron y la desesperación y el aglomeramiento de defensores rivales no les dejó espacio como otras veces para que puedan hacer diferencia a su favor. Los comentaristas potosinos (en especial un diario) dice que los blooministas no saben nada de futbol y no saben jugar por que no fueron a ello si no a defenderse olvidándose que el principal rival que tiene un equipo de ésta parte del país es la altura que afecta enormente a los jugadores y por ello sin recurrir a otras formas vedadas el defenderse con armas nobles y leales al juego les está permitido para conseguir un buen resultado, como que al final lo consiguió. No hay que reprochar.
Como pocas veces la visita de los equipos cruceños en éste tipo de partidos a resultado esperanzador para sus seguidores, esperando que en los encuentros de vuelta, cambiando la estrategia y táctica consigan su pase a la siguiente fase.