Que no sucumba el ultimo bastión


La presión del gobierno sobre la Corte Nacional Electoral es sistemática, lo que cambia son sus exigencias. Ahora van por los migrantes del exterior.

imageEl Presidente de la Corte Nacional Electoral (CNE) Antonio Costa, junto a los Vocales.

Se llama tener un as bajo la manga a disponer de algún mecanismo o instrumento que utilizado en un momento determinado puede volcar radicalmente una situación dada. El MAS durante toda su actividad política ha demostrado que siempre tiene varios ases bajo la manga y los utiliza en forma descarada de manera permanente.



Y un as bajo la manga es precisamente intentar promover el voto de todos los bolivianos residentes en el exterior con argumentos capciosos y prácticas que lindan en lo ilegal. No nos llamemos a engaño. Al MAS poco le interesan los derechos de esos bolivianos que tuvieron que dejar el país para buscar mejores horizontes en otras tierras. Esos bolivianos le interesan solo en la medida que con su voto puedan contribuir a hacer realidad su sueño de que Evo Morales se quede en el poder.

Resulta llamativo de que en cada oportunidad que el gobierno quiere poner esta cuestión sobre el tapete surjan “representantes” de los bolivianos en el exterior que llegan al país para exigir su derecho al voto. Como ocurrió anteriormente, esos “representantes” ahora amenazan con huelgas de hambre y otras medidas para exigir la aprobación de una disposición que poco o nada ayudará a mejorar la situación en que se encuentran.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

En primer lugar pareciera que esos “representantes” no tienen necesidad alguna y que se fueron del país por el puro gusto de conocer otros pagos. De otra forma ¿como se explica que retornen a Bolivia para exigir un derecho al voto dejando sus fuentes de trabajo que en muchos casos les costó conseguir?

Es conocido que la crisis internacional ha empeorado la situación de los compatriotas en el extranjero y que muchos de ellos están viendo peligrar sus fuentes de trabajo y en innumerables casos ya la han perdido. Sin embargo estos “representantes” se dan el lujo de venir a Bolivia, con el gasto que implica el viajecito, para anunciar medidas en defensa de su derecho al voto dejando todo. Resulta difícil de creer que «alguien» no lo este manejando con fines electorales y que actúen únicamente impulsados por su acendrado espíritu cívico.

Se fueron del país en busca de trabajo porque en Bolivia no lo hay. Sin embargo este aspecto no está dentro de sus exigencias. Muchos bolivianos están pasando las de Caín en los Estados Unidos y Europa, amén de la discriminación y explotación que sufren en Argentina, pero a sus representantes no se les ocurre pedir la creación de mayor número de empleos para que estos compatriotas puedan regresar. Pareciera que consideran que con su derecho al voto arreglarán todos sus problemas.

image

Migrantes bolivianos en España. Sus justas demandas son utilizadas por el gobierno con fines electorales.

Todos estos antecedentes permiten suponer que el voto de todos los bolivianos en el exterior no es más que una patraña reciclada por el MAS para garantizar una votación que en el país, pese al acarreo de gente de un lugar a otro, no le será suficiente para cumplir su objetivo de quedarse por lo menos 50 años en el poder.

El gobierno parte de la premisa de que el voto en el exterior le sería ampliamente favorable quizás ateniéndose a los cientos de miles de documentos de identidad que fueron distribuidos en forma ilegal, por ejemplo, en Argentina por el encargado de negocios de la Embajada, Sixto Valdéz y por el cónsul general, Alberto “Gringo” Gonzáles.

No se trata tan solo de que el MAS, quiera ahora echar por la borda un acuerdo político suscrito anteriormente y plasmado en una ley sino de la manipulación de los votos en el exterior para el que se sabe, ya lo tiene todo montado y según denuncias hasta se habrían entregado miles de carnets bolivianos a ciudadanos del norte argentino, afines a la línea del MAS.

La demanda de los masistas apoyados por una intensa campaña de «periodistas» pagados en diversos medios no tiene que ver con el respeto a un derecho constitucional; es un caso de manipulación de lo más grotesca de nuestros compatriotas ¿o alguien cree que si el MAS sospechara que estos votos le serán desfavorables o no existieran posibilidades de obrar a su favor estaría tan interesado en aprobar esta medida?

La presión despiadada que ejecuta el gobierno de Evo sobre la Corte Nacional Electoral no ha cesado en ningún momento, lo que cambian son las exigencias. No pudieron imponer el fraudulento padrón mixto, puesto que en el país se han superado las metas de inscripción en el biométrico y ahora pretenden obligar a la inscripción de un millón de emigrantes principalmente en Argentina, lo que podría plantear el extremo de que el gobernante de los bolivianos sea elegido en el exterior.

Es de esperar que los Vocales del Órgano Electoral mantengan el profesionalismo y la seriedad que han mostrado hasta ahora y que resistan o denuncien ante el país y la comunidad internacional cualquier atropello orientado a violar el derecho de los bolivianos a una elección libre, transparente y democrática.

 

* Fotos de Abi