La violencia física y sicológica de las dictaduras de los 70 fue muy bien reconstruida por el elenco. Foto: Olvidados.
Después de dos años y medio de trabajo, la producción y los actores presentaron la cinta sobre el Plan Cóndor. Ya se puede ver en 16 salas a escala nacional
Bárbara Antelo M. – El Deber
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osé, (Damián Alcázar), un general boliviano retirado, en su cotidianeidad camina por las calles paceñas vestido en sus mejores trajes. Cuando se ve en su lecho de muerte, atormentado por los recuerdos de la época militar, decide contarle a su hijo sus secretos, en busca de perdón y tranquilidad. El eje principal de Olvidados gira en torno a la vida y a los recuerdos de este militar, y a su trabajo como parte del Plan Cóndor, la coordinación de operaciones entre las cúpulas de los regímenes dictatoriales del Cono Sur de América, que se tradujo en transporte de políticos de izquierda de un país a otro.
El cargo de conciencia, de José, llega a su límite y su dura personalidad se ablanda al narrarle a su hijo aquellos trabajos que debió realizar para cumplir con sus obligaciones como general, aunque él personalmente no estuviera de acuerdo.
Gran apuesta nacional
El largometraje se logró gracias a un prespuesto superior a los $us 1.200.000, financiamiento que llegó de manos de Frank Giustra, el canadiense fundador de Lionsgate, la compañía de distribución de cine y TV estadounidense.
El mexicano Carlos Bolado, director del filme, aclaró que hubo la posibilidad de hacer una coproducción con otros países, pero se descartó la idea para tener la libertad de escoger los ambientes adecuados para el filme. Mientras tanto, Paolo Agazzi, el italo-boliviano encargado de la producción de la cinta, indicó que Olvidados representó un trabajo intenso “Había que reconstruir toda un época, pero gracias al soporte económico se logró dar vida a la historia desde una perspectiva nunca antes contada”.
La productora y actriz Carla Ortiz estuvo a cargo del castin junto a Wendy Alcázar y el resultado de este esfuerzo es un abanico de nacionalidades entre los actores que dan vida a los 13 papeles principales. Dos argentinos, tres chilenos, dos mexicanos, un portugués y cinco bolivianos
En cuanto a las locaciones, la cinta se rodó en Santiago de Chile, Buenos Aires, Nueva York, La Paz, Potosí, Coroico, y Montero. “Los Rangers de Montero se convirtió en el escenario perfecto para recrear la Escuela de las Américas de Panamá”, indicó Ortiz, contenta con el resultado.
La producción que demoró dos años y medio, hoy por fin está lista para ser conocida por el público, que dispone de 16 salas, a escala nacional, donde se exhibe. Ayer, parte del equipo estuvo en Santa Cruz, donde en medio de una gira por tres ciudades, hicieron la presentación oficial de la cinta
Fuente: eldeber.com.bo
