Fuente: Infobae
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) y la Administración Federal de Aviación (FAA) abrieron investigaciones formales tras el accidente del vuelo 7598 de 21 Air, operado para Amazon Air, que llegaba desde San Juan, Puerto Rico.
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Además, la presidenta de la NTSB Jennifer Homendy, convocó una conferencia de prensa para el lunes con el fin de detallar el plan de trabajo de los investigadores. Uno de los factores que analizarán con mayor atención es si la aeronave tocó tierra dentro de la zona de aterrizaje establecida: en condiciones normales, el contacto con la pista ocurre dentro de los primeros 914 metros (3.000 pies).
Según Associated Press, el experto en seguridad aérea Steve Arroyo señaló que, si el avión superó esa distancia antes de tocar tierra, los pilotos debían haber abortado el descenso y ejecutado una nueva aproximación.
Un video muestra que el avión sobrevoló la pista sin bajar el morro durante un período prolongado
Mary Schiavo, piloto y ex inspectora general del Departamento de Transporte de Estados Unidos, indicó en AP que imágenes difundidas en redes sociales muestran a la aeronave flotando sobre la pista sin elevar el morro (también llamado “nariz” o “trompa”), maniobra necesaria para forzar el contacto del tren de aterrizaje principal con el suelo.
Aunque no llovía al momento del accidente, el cielo presentaba nubes de tormenta y se registraban vientos fuertes en la zona.
Schiavo apuntó que un viento de cola pudo haber contribuido al deslizamiento prolongado. “Un viento de cola ciertamente agrava el problema si ya cediste una buena parte de la pista sin tocar tierra”, declaró.
Los datos del sitio de rastreo Flightradar24 indican que la aeronave circulaba a unos 210 kilómetros por hora (130 mph) cuando se salió de la porción utilizable de la pista diagonal.
Videos del accidente en Miami muestran que la aeronave sobrevoló la pista sin bajar el morro durante un período prolongado
El aeropuerto de Miami no tiene instalado el sistema de frenado de emergencia
La terminal internacional de Miami carece de los sistemas de arresto —lechos de material liviano y compresible ubicados al final de las pistas— que la FAA certifica en más de 120 aeropuertos de Estados Unidos.
Según el organismo, esos dispositivos contribuyeron a salvar al menos 497 vidas en incidentes de excursión de pista. Su ausencia en Miami es un elemento que los investigadores tendrán en cuenta al evaluar las circunstancias del accidente.
La NTSB también examinará el historial de mantenimiento de la aeronave. Schiavo destacó que el avión tuvo propietarios extranjeros en el pasado, incluida una empresa rusa, lo que convierte ese registro en un punto de análisis relevante para la investigación.
Cinco personas murieron y otras cinco resultaron heridas, tres de ellas en estado crítico
El avión sobrepasó el límite operacional del aeropuerto y se detuvo junto a una vía utilizada por trabajadores de depósitos y empresas adyacentes.
Raied Jadallah, jefe de Bomberos y Rescate de Miami-Dade, informó que varios ocupantes quedaron atrapados en sus vehículos y que los equipos de rescate debieron hacer una maniobra de extricación a una persona que estaba debajo de un automóvil. El piloto y el copiloto también quedaron atrapados en la cabina.
De los 10 involucrados en total, tres se encontraban en estado crítico y fueron trasladados a un centro de trauma, mientras que dos más fueron hospitalizados con heridas de menor gravedad. Al momento del accidente, no estaba confirmado si los fallecidos eran ocupantes del avión, de los vehículos o de ambos.
Más de 60 unidades y unos 200 efectivos acudieron al lugar, donde encontraron la aeronave envuelta en llamas y una columna de humo negro. Los bomberos utilizaron espuma especializada para extinguir el incendio; horas después, los equipos aún trabajaban para controlar un escape de combustible.
El avión era un Boeing 767 de 32 años convertido al transporte de carga
La aeronave era un Boeing 767-300 fabricado en 1994. En un principio fue destinada al transporte de pasajeros y operó para varias aerolíneas durante más de dos décadas, antes de ser reconvertida en carguero en 2015, según Flightradar24.
La aerolínea 21 Air, con base en Carolina del Norte y fundada en 2014, comenzó a operar ese modelo de avión para Amazon en 2024 y cuenta con ocho aeronaves bajo ese contrato.
Amazon Air gestiona una red de más de 100 aeronaves y supera los 250 vuelos diarios, con toda su operación de vuelos tercerizada a otras empresas. En su flota figuran aviones Boeing 737 y 767, además del Airbus A330.
Keith Winters, presidente ejecutivo de 21 Air, manifestó que la aerolínea está “devastada por el accidente” y extendió sus condolencias a las familias de las víctimas. Amazon, por su parte, indicó que cooperará con cualquier investigación.
El accidente paralizó operaciones en el principal aeropuerto de carga internacional del país
Miami Internacional es el aeropuerto con mayor movimiento de carga internacional de Estados Unidos y genera unos USD 212.000 millones anuales en actividad económica, según su sitio web. El accidente provocó un paro total de operaciones que fue levantado aproximadamente tres horas después; dos de las cuatro pistas reabrieron en ese lapso.
Al menos 187 vuelos fueron cancelados y más de 325 sufrieron demoras hasta la noche del domingo, según FlightAware.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, advirtió en redes sociales que los viajeros debían prever retrasos y posibles cancelaciones. Autoridades del Aeropuerto Internacional de Orlando, a unos 320 kilómetros (200 millas) al norte, informaron que varios vuelos fueron desviados a esa terminal.
Un nuevo accidente grave con aviones de carga en Estados Unidos
El siniestro del domingo se produce meses después de que, en noviembre de 2025, un avión de UPS se estrellara en un área industrial de Louisville, Kentucky, poco después de despegar del Aeropuerto Internacional Muhammad Ali, con un saldo de tres tripulantes y 12 personas en tierra muertas, más 23 heridos.
Tampoco es el primer accidente vinculado a la red de carga de Amazon: en febrero de 2019, el vuelo 3591 de Atlas Air —que también operaba para la empresa— se precipitó sobre la Bahía de la Trinidad, en Texas, con tres personas a bordo, todas fallecidas. La investigación federal atribuyó aquel siniestro a un error de los pilotos.
