Decreto 5644 abre la libre importación de combustibles y saca a Bolivia de 20 años de engaño e ilusión por la subvención, destaca Jubileo


Durante 20 años, Bolivia vivió engañada con los enormes ingresos por las exportaciones de gas natural a Argentina y Brasil, y con la ilusión de precios subvencionados en el mercado interno que duró mientras el país consumía sus propias reservas, hasta que, en 2015, el país empezó a pagar las cada vez más crecientes importaciones de combustibles. Esta problemática es parte del análisis de la Fundación Jubileo, a tiempo de destacar cuatro aspectos positivos del Decreto Supremo 5644, que abrió la libre importación de combustibles para atenuar la subvención.

Fuente: GOBCOM



La fundación, en su estudio de coyuntura titulado “Salir de una fantasía para volver a la realidad”, identifica que la crisis del sector hidrocarburífero en Bolivia, es consecuencia de “una mala política sectorial implementada el año 2005 con la Ley de Hidrocarburos N° 3058, en actual vigencia, y la llamada nacionalización de hidrocarburos de 2006”.

Jubileo es una institución católica y un centro de investigación que promueve el debate público sobre políticas económicas y sociales, su labor se enfoca en la transparencia, la justicia social y el bien común. En esa línea, desde hace más de 15 años, elabora estudios de análisis del sector de hidrocarburos de Bolivia.

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Cuatros efectos positivos del DS 5644
Jubileo reitera que, los precios antes subvencionados de 3,72Bs/por litro de diésel y 3,74Bs/por litro de gasolina, fueron un engaño e “ilusión” a los cuales la población se aferró durante dos décadas; por eso, el centro de investigación destaca cuatros aspectos positivos del DS 5644 que el Gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira aprobó el 29 de junio, y que autoriza de forma excepcional la importación de carburantes.

Como primer aspecto valorado, la fundación señala que, al autorizar la importación (aunque de manera excepcional) de gasolinas, diésel, jet fuel, kerosene, agro fuel, gas licuado de petróleo (GLP), aceites y otros; “se le quita a YPFB el monopolio en la importación de estos derivados”.

En segundo lugar, al establecer que las empresas privadas importen los carburantes citados anteriormente, éstas pueden comercializar los mismos a precio de mercado, lo
que permite que estos actores obtengan una utilidad por esta actividad y, por otra, “disminuye la presión sobre la demanda de divisas que realizaba YPFB al Banco Central de Bolivia (BCB) como actor monopólico”.

En tercer lugar, al continuar Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), importando estos combustibles y vendiéndolos a los precios establecidos en el DS 5516; es decir, 6,96 Bs/Lt en el caso de la gasolina y 9,8 Bs/Lt el diésel; “los sectores de la población que no puedan pagar el precio de mercado al que vendan las empresas privadas, podrán seguir accediendo a los combustibles importados por la estatal petrolera a los precios mencionados”.

Finalmente, Jubileo destaca que el DS 5644 establezca la categoría de gran consumidor (GRACO) para personas naturales o jurídicas con un consumo exclusivamente propio, igual o superior a 20.000 litros.

En conclusión, esa institución de investigación considera que el DS 5644 contribuirá a paliar la crítica situación en la que se encuentra el abastecimiento de combustibles en el país, resultado de una mala política sectorial sumada a una gestión deficiente del sector durante los anteriores 20 años.