El alcalde afirma que recibió una institución «secuestrada» por redes de corrupción y anuncia denuncias, ajustes administrativos y medidas para recuperar recursos públicos
Fuente: GMSC 2026
A un mes de haber asumido la administración municipal, el alcalde de Santa Cruz de la Sierra, Mamen Saavedra, presentó un balance de gestión marcado por una dura denuncia contra la anterior administración. Según la autoridad, la Alcaldía fue encontrada «desmantelada y secuestrada por mafias» que durante años operaron dentro de la institución, afectando las finanzas municipales, los servicios públicos y la atención a los ciudadanos.
Durante una conferencia de prensa realizada este lunes en la Quinta Municipal, Saavedra sostuvo que su gestión identificó al menos cinco estructuras que habrían provocado un grave daño económico e institucional al municipio.
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«Hemos encontrado una ciudad abandonada, con un municipio desmantelado y secuestrado por mafias. Hemos identificado cinco mafias que hicieron y deshicieron con esta ciudad y con los habitantes de nuestro municipio», afirmó.
La primera de ellas fue denominada por el alcalde como la «mafia de las recaudaciones». Según explicó, el sistema municipal presentaba vulnerabilidades que permitían la manipulación de recursos provenientes del pago de impuestos.
«Esa mafia se robaba el esfuerzo de los cruceños. Los impuestos que pagaban los vecinos terminaban siendo manejados sin control. Eso se acabó. Blindamos el sistema desde la primera semana», aseguró.
Saavedra también denunció la existencia de la llamada «mafia de la agencia de empleos», una estructura que, según sus declaraciones, convirtió a la Alcaldía en una institución sobredimensionada y utilizada con fines políticos.
La autoridad indicó que el municipio llegó a tener más de 12.000 funcionarios y que el gasto mensual en salarios superaba los 100 millones de bolivianos.
Como parte del proceso de reestructuración, informó que más de 500 personas fueron desvinculadas durante el primer mes de gestión y que el objetivo es reducir al menos 2.000 cargos durante el primer año.
«Si alguien dentro o fuera de la Alcaldía cobra un centavo por un puesto de trabajo, va a responder ante la justicia», advirtió.
Otra de las estructuras denunciadas fue la denominada «mafia del perder para ganar», que, según el alcalde, permitía que el municipio pierda procesos judiciales que podían ser defendidos favorablemente.
Como ejemplo mencionó el caso del Mercado Mutualista y una expropiación iniciada en la década de los noventa, cuyo costo habría pasado de un avalúo de aproximadamente 14 millones de bolivianos a una pretensión superior a los 100 millones.
«Logramos evitar un daño económico enorme para la ciudad. Hoy el municipio se está defendiendo en todos los procesos judiciales», sostuvo.
La cuarta estructura identificada fue la «mafia de la malversación», relacionada con el presunto desvío de recursos obtenidos mediante créditos destinados a proyectos específicos.
Según Saavedra, algunas obras fueron financiadas mediante endeudamiento, pero los recursos terminaron siendo utilizados en otros fines, dejando obligaciones financieras sin los proyectos ejecutados.
«Hay deuda, no hay plata y tampoco existe la obra. Esos casos ya fueron denunciados ante la justicia», afirmó.
Finalmente, denunció la existencia de una «mafia de la burocracia, la corrupción y la extorsión», que habría operado mediante cobros irregulares en trámites municipales.
Licencias de funcionamiento, fichas ambientales, autorizaciones y otros procedimientos administrativos se habrían convertido, según la denuncia, en mecanismos para exigir pagos indebidos a vecinos y emprendedores.
«Nunca más un cruceño tendrá que pagar una coima para acceder a un trámite que le corresponde por derecho», manifestó.
Paralelamente a las denuncias, el alcalde destacó algunas acciones ejecutadas durante las primeras semanas de gestión.
Informó que se realizaron trabajos de mantenimiento en más de 1.300 hectáreas de áreas verdes, se bachearon cerca de 4.500 metros cuadrados de vías urbanas y se iniciaron tareas de recuperación del alumbrado público.
También anunció nuevos procesos de contratación para ampliar los frentes de bacheo y ejecutar una limpieza masiva de canales antes de la temporada de lluvias.
Saavedra aseguró que recibió una Alcaldía con una deuda superior a los 2.500 millones de bolivianos, además de obligaciones pendientes con proveedores, hospitales, hogares de acogida y programas sociales.
No obstante, señaló que durante este primer mes se regularizaron pagos pendientes al personal municipal, se atendieron compromisos con el sector salud y se cumplió con el bono destinado a personas con discapacidad.
El alcalde afirmó que una de las prioridades de su administración será reducir gastos considerados innecesarios y destinar esos recursos a servicios y obras para la población.
«La fiesta se terminó. Cada boliviano que ahorremos debe volver a los barrios, a la salud, a las obras y a las necesidades de la gente», expresó.
Entre los proyectos anunciados para los próximos meses mencionó la implementación de la ficha médica digital, la ampliación de la carretera a Viru Viru, la construcción de nuevas infraestructuras viales, la simplificación de trámites municipales y el impulso a la planta de tratamiento de aguas residuales de Motacusal.
«Este es apenas el primer mes. Recibimos una ciudad abandonada, pero estamos convencidos de que Santa Cruz puede volver a funcionar y estamos trabajando todos los días para lograrlo», concluyó.
