El gobierno de México anunció la víspera que entregó a Estados Unidos a 37 miembros de organizaciones criminales. Con esta entrega, la tercera de este tipo desde 2025, los miembros del crimen organizado enviados a Estados Unidos desde México suman 92, entre otros, miembros de los cárteles de «Los Beltrán Leyva», «Jalisco Nueva Generación» y de «Sinaloa», así como las organizaciones como «Los Malas-Mañas» y «Los Zetas».

El anuncio de los casi cuarenta delincuentes que México entregó a Estados Unidos tiene lugar poco más de una semana después de que la presidenta Claudia Sheinbaum dialogara sobre seguridad con su homólogo estadounidense, Donald Trump, en un contexto de presión renovada de Washington para que soldados estadounidenses entren a territorio mexicano a combatir a los cárteles.
«La acción se ejecutó conforme a la Ley de Seguridad Nacional y bajo mecanismos de cooperación bilateral, con pleno respeto a la soberanía nacional», dijo en X el secretario de Seguridad Pública federal, Omar García Harfuch.
El funcionario añadió que a solicitud del Departamento de Justicia estadounidense «se estableció el compromiso de no solicitar la pena de muerte» para las personas enviadas a Estados Unidos.
Sheinbaum añadió que los miembros de organizaciones criminales fueron llevados a Washington, Nueva York, Pensilvania, San Antonio (Texas) y San Diego (California), a bordo de siete aeronaves militares.
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Entre los capos entregados está Jorge Damián Román Figueroa, alias «El Soldado», líder de «Los Malas-Mañas», grupo criminal afín a la facción de Los Mayos del cártel de Sinaloa.
Entre los capos entregados está Pedro Inzunza Noriega, número dos del otrora poderoso cártel de los Beltrán Leyva, antiguos aliados del cártel de Sinaloa y a quien Estado Unidos buscaba por «narcoterrorismo».
Renovada presión de Trump
En una primera entrega realizada el 28 de febrero de 2025, México envió a Estados Unidos a 29 presuntos narcotraficantes, entre ellos, el veterano capo Rafael Caro Quintero, a quien Estados Unidos reclamaba por el homicidio del agente de la DEA Enrique «Kiki» Camarena.
En ese momento fueron enviados también Miguel Ángel y Omar Treviño Morales, líderes de la organización criminal Los Zetas, entre otros dirigentes de organizaciones criminales.
Durante una segunda entrega en agosto, México envió a otros 26 capos a Estados Unidos, entre ellos integrantes de «alto perfil» de los Cárteles Jalisco Nueva Generación y de Sinaloa.
En ese momento fue enviado Servando Gómez Martínez, alias «La Tuta», líder de las organizaciones criminales La Familia Michoacana y Los Caballeros Templarios.
México enfrenta renovadas presiones del gobierno de Donald Trump para frenar el tráfico de drogas a su territorio, en particular, el letal fentanilo.
En la última llamada con Sheinbaum, Trump presionó de nuevo para que México permitiera la entrada de tropas estadounidenses a combatir a los cárteles, a lo que la mandataria se negó, como en otras ocasiones.
Sheinbaum ha dicho que su gobierno ha tenido éxito combatiendo al crimen organizado al señalar una disminución de 50% los decomisos de fentanilo en la frontera sur de Estados Unidos, una disminución del 40% de homicidios dolosos en México y la incautación de 320 toneladas de droga.