Un ladrón armado que intentó asaltar una tienda en Indianápolis, Estados Unidos, rompió en llanto y pidió perdón a una cajera del local luego de que la víctima se acercara al agresor y le hablara.
El ladrón Gregory Smith rezó de rodillas junto a su víctima por cerca de diez minutos antes de quitar la bala a su pistola y entregársela a la empleada de la tienda. Luego, el hombre huyó con solo veinte dólares. El sujeto le dijo a la cajera que tenía un hijo de dos años de edad por lo que le pidió rezar por el bienestar del menor.
Noticias de TV: Bolivisión.