La empresa ordenó instalar un software nuevo tras detectar un fallo en un sistema de control, lo que obligó a dejar miles de aviones en tierra en todo el mundo.
Fuente: DW
El fabricante aeronáutico europeo Airbus, que se vio obligado a cambiar urgentemente un programa de control de navegación en sus modelos A320, reconoció este sábado (29.11.2025), en boca de su consejero delegado, Guillaume Faury, «importantes dificultades logísticas y retrasos» en el tráfico aéreo. Sin embargo, la firma intervino rápidamente en miles de aviones el viernes y el sábado, aunque un centenar deberá permanecer inmovilizado más tiempo.
«La puesta en marcha de una solución correctiva sobre ciertos aparatos A320 entraña importantes dificultades logísticas y retrasos desde ayer. Quiero presentar mis sinceras excusas a nuestros clientes y a los pasajeros afectados. La seguridad es nuestra prioridad absoluta», afirmó Faury en un mensaje publicado en las redes sociales.
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Si bien en un primer momento Airbus indicó que un millar de aviones requeriría un mantenimiento más profundo, que podía mantenerlos en tierra algunas semanas, el ministro francés de Transportes, Philippe Tabarot, indicó que finalmente esa intervención solo afectará a un centenar. «Parece que habrá muchos menos A320 que se vean afectados de forma más duradera por el cambio de software», declaró.
«Se había mencionado la posibilidad de que afectara a un millar de aviones. Ahora parece que sólo se trata de un centenar», añadió el ministro desde el aeropuerto de Niza.
Fallo detectado el 30 de octubre
El defecto en un sistema de control que sufrió disfunciones por exposición a altas radiaciones solares, llevó a Airbus a revisar sus equipos e hizo temer graves perturbaciones en el tráfico aéreo mundial, ya que el A320 es el avión más vendido del planeta. El modelo entró en servicio en 1988 y, a finales de septiembre, se habían entregado 12.257 unidades, de las cuales casi 10.000 siguen en servicio.
El fallo fue detectado en un vuelo de la compañía estadounidense JetBlue entre Cancún y Newark, Nueva Jersey, que el pasado 30 de octubre tuvo que efectuar un aterrizaje de emergencia en Tampa, Florida. El avión descendió repentinamente sin intervención de los pilotos, lo que dejó varias personas heridas, ninguna de gravedad.
Pese al temor a un caos mayor, aerolíneas de todo el mundo indicaron en diversos comunicados que los procesos de cambio de software se habían realizado relativamente rápido, y que la mayoría de los aviones se encontraban operativos. La medida adoptada por Airbus afectó con retrasos y cancelaciones a un número mucho menor de vuelos de los que se había estimado inicialmente.
