
En el último día de noviembre, el dólar en el mercado paralelo volvió a ubicarse en torno a los 10 bolivianos, una cifra que se ha mantenido estable durante las últimas semanas pese a la persistente demanda de divisas en el país. La cotización cerró con Bs 10,12 para la compra y Bs 10,09 para la venta, según reportes del portal especializado dolarboliviahoy.com.
Fuente: El País.bo
En contraste, el tipo de cambio oficial se mantiene fijo en Bs 6,96, una política que el Banco Central de Bolivia sostiene desde hace más de una década. Sin embargo, la brecha entre el valor oficial y el del mercado paralelo se ha profundizado desde que comenzó la llamada “crisis de los dólares” en febrero de 2023, cuando el acceso a divisas en bancos y casas de cambio comenzó a restringirse de manera significativa.
Durante 2024, el comportamiento del dólar en el mercado informal ha sido especialmente errático. Hace tres meses, la cotización llegó a superar los Bs 13, reflejando la presión que ejercen las dificultades de abastecimiento, la demanda acumulada y la especulación. Aún más atrás, hace seis meses la divisa llegó a acercarse a los Bs 20, uno de los picos más altos registrados durante la crisis, lo que generó preocupación en sectores como los importadores, los comerciantes que dependen de abastecimiento externo y los viajeros.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Sin embargo, desde septiembre se observó un descenso sostenido. Ese mes, la divisa llegó a Bs 10,09, uno de los niveles más bajos del año en el mercado paralelo, un comportamiento que marcó el inicio de una etapa de mayor estabilidad. Para noviembre, la cotización se mantuvo oscilando alrededor de los 10 bolivianos, con leves variaciones que no lograron alterar el escenario general.
De momento, noviembre cierra con un dólar paralelo relativamente estable y con valores que se mantienen muy por debajo de los picos alcanzados en meses anteriores. No obstante, la evolución de la divisa en las próximas semanas continuará siendo un factor clave para medir el pulso de la economía boliviana y las expectativas de los agentes económicos.
Fuente: El País.bo