Los expertos coinciden en que la falta de dólares y la escasez de los combustibles fueron los factores principales que llevaron a una inflación escalonada que comenzó en 2024. Se espera que el 2026 el impacto vaya desacelerándose
Por Erick Ortega

Fuente: El Deber
Bolivia cerró el año 2025 con una inflación acumulada que se proyecta por encima del 20%, según estimaciones de analistas económicos. Esta cifra elevada, que se presenta luego de aproximadamente cuatro décadas, refleja el agotamiento de los mecanismos que durante más de diez años contuvieron la escalada de los precios.
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“Hay que tomar en cuenta que el mes de diciembre es un mes inflacionario y que ahí se suman ya los efectos de la suba de precios que se venían arrastrando de meses anteriores, y aunque con menor fuerza, toma nuevamente impulso con la suba de precios de la gasolina; podríamos estar bordeando entre un 22 a 25%, siendo optimistas, lo que no indica que podría ser más”, expresó el economista Fernando Romero.
El economista Rubén Arias coincide en que la inflación superará el 20%. “Era previsible que terminemos este año con una inflación cercana justamente al 20%, como lo que estamos viendo, por lo que ha acontecido en todo el año, el tema de la falta de dólares, la falta de combustible, y la elevación de los precios en la canasta básica. Algunos hasta proyectaban una inflación de casi el 30%”, indicó.
Los datos de la inflación
El último pico inflacionario de dos dígitos se registró el 2008 cuando la inflación acumulada y anual llegó a 11,85%, según los datos históricos del Banco Central Bolivia (BCB). Posteriormente el país ingresó en un período de inflación moderada con tasas anuales que, entre 2015 y 2023, se mantuvieron mayormente por debajo del 3%.
La ruptura se evidencia a partir de 2024, cuando la inflación anual escala a 9,97%, y se profundiza en 2025. A noviembre de este año, la inflación acumulada alcanza 19,69% y la inflación anual se sitúa en 20,96%.
Perspectivas para 2026
Los expertos coinciden en que 2026 continuará siendo un año inflacionario, aunque con ciertas diferencias respecto a la intensidad. El economista Germán Molina estima que la inflación se mantendrá dentro del rango de un dígito, principalmente por el ingreso de divisas externas provenientes de créditos internacionales, el experto pronostica que la inflación se desacelerará tras el aumento de precios que ya se dio en 2025.
“El efecto elevado que se esperaba ha sucedido en la aprobación del decreto 5503 el 17 de diciembre, han pasado casi dos semanas y por ejemplo, la pieza de pan en La Paz subió al principio 80 o 90 centavos, ahora ha vuelto a bajar, están vendiendo a 60, 70 centavos. Los otros productos que se encuentran en los supermercados han bajado como consecuencia del tipo de cambio, el dólar hoy está en Bs 9.20. Estamos ingresando a un periodo de estabilización gradual de la economía para el 2026”, apuntó.
Asimismo, Molina indicó que tras el alza de los precios que se dieron casi al finalizar el año, las familias ya tomaron previsiones para el próximo 2026 debido a que empiezan las inscripciones escolares, compras de uniformes y útiles escolares.
Para Arias, los primeros meses de 2026 seguirán mostrando presión inflacionaria, principalmente por la eliminación de las subvenciones a los hidrocarburos, lo que continuará impactado en alimentos y bienes básicos.
Sin embargo, estimó que a partir de marzo o abril podría observarse una desaceleración, impulsada por la llegada de créditos externos, mayor disponibilidad de divisas y un incremento de la inversión.
“Todavía tenemos que prepararnos para que en los primeros tres meses del próximo año se dé todavía este fenómeno inflacionario que es un efecto de lo que han sido estas reformas económicas que ha presentado también el gobierno, porque obviamente se ha levantado la subvención y eso significa elevación de precios y eso obviamente significa también inflación”, indicó.
Para Fernando Romero, el panorama económico de 2026 seguirá marcado por presiones inflacionarias, aunque con una intensidad distinta a la de 2025. El economista advierte que los primeros meses del año continuarán siendo inflacionarios debido al arrastre de los ajustes realizados en 2025, especialmente la eliminación de subvenciones a los carburantes, el aumento de los costos de producción y comercialización y el impacto acumulado de la subida de precios en transporte y alimentos. Estos factores, señala, no se corrigen de manera inmediata y tienden a trasladarse gradualmente a toda la economía.
“El año 2026 todavía será un año inflacionario porque la economía seguirá en recesión y se prevé un nuevo reajuste de los precios de los carburantes. A eso se suma el aumento de los costos de producción y comercialización, la especulación, el contrabando y la emisión monetaria para financiar el gasto público. No me atrevo a dar una cifra, pero sí puedo afirmar que la inflación va a continuar” indicó.
Fuente: El Deber