Las guerreras K-pop (Kpop demon hunters)
Y llegó el día que el K pop (Por Coreano) conquistó el mundo. Ya venía cambiando la industria de la música y los estándares culturales de la “belleza”, sin embargo nada nos había preparado para el fenómeno global de esta película que se convirtió en el mayor éxito de animación de la historia de Netflix. La premisa es simple una exitosa banda musical de chicas alterna su paso por los escenarios con una doble vida en la que son cazadoras de demonios.
¿Cuáles las razones de su encanto? Muy sencillo: Al contrario de las heroínas de Marvel o Disney los personajes de Las guerreras K-pop no se conforman con ser sexis o carismáticas, también son bastante comunes: Tienen barrigas, eructan, dicen malas palabras y necesitan que las acepten como son. Finalmente hay que destacar el hecho de que esta es una historia original, con personajes desconocidos, que no tiene una base de fans establecida de antemano, lo que hace que su éxito sea aún más sorprendente.
Thunderbolts*
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Cuando estaba a punto de tirar la toalla por el universo Marvel apareció Thunderbolts*, película que elijo como la mejor de superhéroes del año. Esta película que presenta las aventuras de este grupo de Vengadores “segunda marca” recupera lo mejor del espíritu aventurero de las películas del Capitán América y el humor ácido de Guardianes de la Galaxia.
Thunderbolts* también aporta su dosis de frescura al universo Marvel introduciendo temas más oscuros con las enfermedades mentales y el abuso psicológico. Muchos de los integrantes de esta comparsa se comportaban como villanos y llegan de la periferia de Marvel, funcionando mejor como la suma de sus individualidades.
Thunderbolts* tiene un elenco impecable encabezado por Florence Pugh (Yelena Belova) con una extraordinaria actuación, Sebastian Stan (Bucky Barnes), David Harbour (Alexei Shostakov), Wyatt Rusell (John Walker) y, por supuesto (Lewis Pullman) todo un descubrimiento actoral.
Zootopia 2
Zootopia 2 salvó el año de Disney con entretenimiento puro y una historia inteligente. Lejos de repetir la fórmula que llevó al éxito a Zootopia (2016), esta nueva entrega se sumerge con inteligencia en la tradición del cine noir (cine negro). Como todo buen policial arranca con una persecución en la que nuestros entrañables héroes, la coneja Juddy Hopps (Ginifer Goodwin) y el zorro Nick Wilde (Jason Bateman), se tropiezan con un pedazo de piel de serpiente, intrigante hallazgo puesto que en Zootopia no hay reptiles.
Zootopia la ciudad es, de por sí, todo un personaje. En esta oportunidad el barrio conocido como Marsh Market, el escondite de los reptilianos, con esa estética de un pantano en Florida o Luisiana es un lugar increíble que exuda vida, periferia, comida callejera y más.
Uno de los mayores aciertos de Zootopia 2 es su capacidad de funcionar como espejo de nuestras propias metrópolis, donde el desarrollo inmobiliario asociado a la modernidad va desplazando —o directamente borrando— a otras tribus urbanas. La película insiste, sin subrayados innecesarios, en la importancia de la diversidad, la tolerancia y la sana convivencia confiando en que el espectador puede entender todos estos sub textos sin que alguien se los explique.
Camina o muere (The long Walk)
Los que han leído The long Walk la novela de Stephen King publicada originalmente en 1974 confirman que estamos frente a una de las mejores adaptaciones al cine de la amplia obra del autor. Esta distopía asfixiante llegó a la pantalla grande de la mano de Francis Lawrence (Director de toda la saga de Los juegos del hambre).
En Camina o muere 50 jóvenes, que representan a los 50 estados de la unión americana deben marchar a través de los Estados Unidos en una marcha mortal en la cual solo uno de ellos sobrevivirá. Una historia que combina un mensaje antibelicista con historias sobre la amistad en momentos extremos, tema presenta en toda la obra de King (Cuenta conmigo o It son claros ejemplos de ello).
La película nos da la oportunidad de disfrutar del legado actoral de Philip Seymour Hoffman, ya que está protagonizada por Cooper Hoffman, hijo del actor. Con un estilo narrativo asfixiante y con un puñado de buenas actuaciones Camina o muere propone un thriller distinto que atrapa de principio a fin.
Exterminio, la evolución
Gracias al universo por entregarnos directores como Danny Boyle!. Con créditos tan significantes para la historia del cine como Trainspotting (1996), Quisiera ser millonario (2008) o Exterminio (28 days later,2002), esta última película que redefinió para siempre el cine de zombis, este cineasta inglés retorna el 2025 con Exterminio, la evolución (28 years later). La película escrita por un eficiente Alex Garland (también es el autor del guion de la primera) conecta más con la primera película de la saga que con la segunda.
El argumento: El Reino Unido ha quedado en eterna cuarentena después de la infección. En Lindisfarme una isla conectada al continente por una delgada calzada de tierra que se sumerge con la marea llega el Día de iniciación de Spike (Alfie Williams), un chico de 12 años cuya madre Isla (Jodie Comer) está muy enferma. Spike y su padre, Jamie (Aaron Taylor-Johnson) van a cruzar al continente, solo con arcos y flechas.
Exterminio, la evolución nos muestra que no hay monstruos más grandes que los propios seres humanos. Tocando temas como el aislacionismo y los nacionalismos exacerbados en una película que, el propio Boyle aclara siempre, no se trata de Zombis. Son infectados y estos infectados, 28 años después, han evolucionado algunos en criaturas fuertes y agresivas como el Alfa o involucionado como criaturas gelatinosas y rastreras, diversos y decadentes como lo es la propia especie humana.
Mátate amor (Die my love)
¿Puede una película perturbadora y crítica sobre los relatos edulcorados de la maternidad convertirse en una de las mejores propuestas cinematográficas del año? Mátate amor de la directora Lynne Ramsay lo logra.
La base para esta película es la novela “Mátate amor” (2012) de la argentina Ariana Harwicz , obra que podría catalogarse como Literatura salvaje. ¿De qué trata Mátate amor?. Una joven pareja, Grace (interpretada por una soberbia Jennifer Lawrence) y Jackson (Robert Pattinson), se muda a una casa en el bosque de la Norteamérica rural. Tienen un bebé y, en medio de una intensa depresión posparto, Grace empieza a perder el sentido de la realidad de una manera visceral y violenta.
Ramsay apunta al corazón de un tabú gigante: la maternidad como mito sagrado. En un mundo que insiste en romantizarla, la mirada de Mátate amor es un exorcismo. La directora inglesa desnuda la maternidad hasta mostrar sus grietas más oscuras: insomnio, ansiedad, pensamientos intrusivos, desconexión absoluta de Grace y su bebé. No hay melodrama ni consuelo; solo la debacle mental de una mujer atrapada en un cuerpo y una identidad que ya no reconoce como propios.
La hora de la desaparición (Weapons)
El cine de terror y todas sus ramificaciones está en alza. La hora de la desaparición es una película original que lleva el cine de brujería a nuevos niveles. Dirige Zach Cregger
Es de noche en el pueblo de Maybrook, justo a las 2:17 a.m., y como si atendieran a una especie de llamada del flautista de Hamelín, 17 niños salen corriendo de sus casas con los brazos extendidos abrazando la noche. La única conexión entre ellos es que pertenecen a la misma clase.
Con una estructura narrativa que cuenta la historia desde el punto de vista de diferentes personajes La hora de la desaparición conjuga un estilo de horror sofisticado con situaciones de humor. Este contraste hace que la película sea llevadera y atrapante sin descuidar la dosis de sobresalto que se espera de una buena película de terror. Como bonus track La hora de la desaparición nos trae a uno de los mejores villanos del año Gladys Lilli (interpretada por la actriz Amanda Madigan), un personaje terriblemente perturbador e hipnotixante
Bugonia
Michelle (Emma Stone) una alta ejecutiva de la industria farmacéutica fría y calculadora es secuestrada por Teddy (Jesse Plemons) un empleado de la compañía obsesionado por las teorías conspiranoicas que jura y perjura que Michelle es una alienígena que quiere destruir a la humanidad. Así arranca Bugonia del director Yorgos Lanthimos
Más allá de su premisa provocadora, Bugonia se sostiene sobre interpretaciones descomunales. Emma Stone y Jesse Plemons entregan actuaciones memorables. Bugonia toca temas contemporáneos como el negacionismo, la desconfianza en la ciencia y las grandes corporaciones, la brecha entre clases sociales y lo hace con un enfoque totalmente disruptivo y radical. “El 99,9 % de lo que llaman activismo es exhibicionismo y simple mantenimiento de marca disfrazado”, sentencia Teddy en uno de los diálogos más punzantes de una película cargada de agudeza y acidez.
El mensaje clave: En cualquier teoría conspiranoica el delirio y el bulo siempre encuentran la forma de hacerse pasar por lógica.
Una batalla tras otra
En tiempos en que vivimos un constante retroceso de nuestras sociedades hacia abismos de odio e intolerancia, el cine también puede ser un acto de resistencia política. Eso es Una batalla tras otra la tremenda nueva película de Paul Thomas Anderson.
Bob Ferguson alias Pat /The rocketman (DiCaprio), es un activista político que junto a su pareja Perfidia (Taylor), forman parte del French 75, un grupo revolucionario radical que lucha por los derechos civiles en Estados Unidos. Atacan un puesto de detención de migrantes y se topan con el coronel Lockjaw (Penn), el gran villano y máximo enemigo de la banda, que se obsesiona con la mujer del protagonista.
La mayor virtud de la cinta es la valentía de tomar postura frente a los grandes temas de la agenda político-cultural de los Estados Unidos: El radicalismo político, la inmigración y el racismo sistemático
Pecadores (Sinners)
Algunos etiquetan a Pecadores de Ryan Coogler como American Gothic, ese subgénero del terror que explora los secretos turbios, la violencia, el racismo y la locura en la Norteamérica rural. Pecadores es mucho más, es una de las mejores película del año, punto.
Pecadores es una fábula vampírica en clave afroamericana que se lanza sin red siendo, al mismo tiempo, muchas películas en una: western sureño, musical gótico, relato de monstruos y alegoría histórica. Pretenciosa, a ratos excesiva, pero capaz de regalar imágenes y emociones de una potencia y una belleza que se quedan adheridas a la memoria (esta rodada en 65mm con cámaras Imax)
Los hermanos Smoke y Stack (ambos interpretados con carisma y doble registro por Michael B. Jordan), antiguos soldados y gánsters de Chicago regresan al Mississippi profundo con la esperanza de fundar su propia cantina. Para ello invitan a su primo Sammie (auspicioso debut actoral del cantante Miles Caton), un prodigioso guitarrista. Es en este contexto que aparece una pandilla de vampiros blancos entonando canciones celtas, una poderosa metáfora y una profecía de lo que vendrá. Innovar es el reto de estos tiempos. No es tarea fácil mezclar racismo, blues y terror en una película que arriesga mucho en su propuesta y consigue encantar por su originalidad.
Menciones honoríficas:
Him (Justin Tipping), Good Boy (Ben Loenberg) La vida de Chuck (Mike Flanagan) Depredador: Asesino de asesinos (Dan Tratherberg) y Misión Imposible: Sentencia Final (Christopher McQuarrie)
Roberto Marcelo Vera
