Profesionales, vecinos y autoridades cuestionan la precariedad del servicio de transporte público. “Arreglen los cacharros”, exigió el alcalde Jhonny Fernández, al fijar un plazo de 15 días para que el sector ponga en condiciones sus unidades
Fuente: eldeber.com.bo
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Entre medio del congestionado tráfico de la zona de La Ramada, Juan Carlos levanta la mano y se sube a un micro con placa de tres dígitos, que evidencia el desgaste de casi cuatro décadas de uso. En el Registro Único para la Administración Tributaria Municipal (RUAT), se detalla que se trata de un Peony modelo 1988, de servicio particular y con radicatoria en el municipio de Warnes.
Lo que ocurre con este bus no es una excepción. Datos del Gobierno Municipal de Santa Cruz de la Sierra revelan que, de los aproximadamente 11.000 micros que circulan por las rutas de la ciudad, el 70% tiene más de 30 años de antigüedad y solo el 45% tributa en el municipio capitalino, pese a operar diariamente en sus calles.
El deterioro del parque automotor es uno de los principales argumentos para rechazar el pedido de incremento del pasaje de Bs 3 a Bs 4,58 planteado por el sector transporte. Autoridades municipales, profesionales y vecinos coinciden en que antes de cualquier ajuste en la tarifa es necesario reordenar y modernizar el sistema de transporte que opera de manera precaria.
“Más que pensar en un ajuste de tarifa, se debe hablar de un reordenamiento y de la modernización del sistema. El transporte público opera con micros viejos y bajo un modelo precario”, señaló el presidente del Colegio de Mecánicos, Miguel Bonilla.
El profesional cuestionó que para justificar el alza el sector transporte está calculando costos como si los vehículos fueran cero kilómetros, cuando la mayoría tiene entre 20 y 30 años de uso.
“Según parámetros internacionales, estos vehículos ya no deberían estar funcionando; son obsoletos”, afirmó.
Bonilla indicó, además, que ese ente realizó un estudio técnico, con una planilla de costos reales, y estableció una tarifa justa de Bs 2,80, muy por debajo del monto solicitado por los transportistas.
Estudios de la Sociedad de Ingenieros coinciden con los datos del municipio sobre el parque automotor. Señalan que el 77% de los micros tiene entre 20 y 35 años de antigüedad, y también observan un abuso en el desdoblamiento de las líneas, toda vez que, de más de 100 que ingresan al centro de la ciudad, al menos 60 son líneas matrices y el resto desdobles con recorridos similares, lo que genera congestionamiento.
A esto se suma el problema de la radicatoria. La Alcaldía informó que solo unos 5.000 micros están registrados en Santa Cruz de la Sierra, mientras el resto tributa en otros municipios, a pesar de operar en la capital cruceña.
Los usuarios también se quejan por el mal servicio de los micros que circulan repletos de pasajeros. Muchos tienen asientos y pisos dañados, techos pintarrajeados, además de puertas y ventanas en mal estado. En algunos casos, los vidrios han sido reemplazados por hule. Otros vehículos muestran tapices nuevos, pero el desgaste sigue siendo visible en los techos remendados y en los dígitos de las placas.
César Pinto, presidente de la Fejuve cívica, cuestionó el pedido de incremento, al indicar que no hay cambio en el sistema que “castiga al usuario”.
“Hasta ahora no dan un mejor servicio, tributan en otro municipio y ahora quieren subir el pasaje sin haber cumplido con mejorar las condiciones”, reclamó.
“Arreglen los cacharros”
Ante este escenario, el alcalde Jhonny Fernández anunció que comenzó a notificar a las cooperativas y sindicatos del transporte para que regularicen y pongan en condiciones el parque automotor en un plazo de 15 días.
“Tienen 15 días, o arreglan sus cacharros y los ponen en condiciones para prestar servicio, o serán retirados de circulación”, advirtió.
El alcalde exigió la reparación de asientos, pisos, ventanas y otros deterioros que ponen en riesgo la seguridad de los usuarios, además de reiterar la obligación de transformar los vehículos a gas, tal como establece el reglamento firmado en 2023 con el sector.
También fijó un plazo de 15 días para que los micros y trufis que operan en Santa Cruz cambien su radicatoria y comiencen a tributar en el municipio. En caso de incumplimiento, se aplicarán multas y se advierte incluso con el retiro definitivo del servicio.
Respecto a la tarifa, Fernández ratificó que el pasaje se mantiene en Bs 3, luego de que el Concejo Municipal rechazara el incremento a Bs 4,58. “Si a algunos se les pasa la mano y cobran más de lo establecido, no solo habrá sanción económica, sino que corren el riesgo de dejar de prestar servicio en Santa Cruz”, enfatizó el burgomaestre de la ciudad.
Por su lado, el sector transporte ratificó el plazo de 48 horas, que se cumple el viernes para que el Gobierno Municipal dé una respuesta a su solicitud de incremento en la tarifa. Caso contrario, advierten con medidas de presión.
Mientras tanto, usuarios denunciaron que observan una menor cantidad de micros circulando en las calles. El representante de los choferes, Jhonny Contreras, denunció que, como medida de presión, el sector transporte decidió sacar a operar solo el 50% de las unidades.


