El presidente de la Cámara Hotelera de Copacabana, Samuel Rubín de Celis, informó que existen 210 turistas extranjeros y nacionales que están retenidos en esa región a causa de los bloqueos. La mayor parte son ciudadanos de otros países.

Fuente: ANF
“Anoche se ha hecho un registro y tenemos más de 210 personas de diferentes nacionalidades, en la plantilla que hemos elaborado hemos visto que hay bastantes extranjeros y también ciudadanos de Cochabamba, Oruro y de La Paz que han venido por la vacación. Se han visto imposibilitados de retornar a sus ciudades por este conflicto que se ha generado en las carreteras”, informó a radio Fides.
Desde la semana pasada se instalaron varios puntos de bloqueo en el departamento de La Paz, son las vías que conectan a Laja, Desaguadero y Copacabana, protagonizado por la federación de campesinos que exige la abrogación del Decreto Supremo 5503.
Solicitó al Gobierno que habilite vuelos solidarios para que los visitantes puedan salir y retornar a sus regiones. A la vez, cuestionó esas acciones ya que solo afecta al turismo y a las familias que se dedican a ese rubro.
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En emergencia
En ese sentido, la Mesa Ejecutiva de Turismo La Paz compuesta por diferentes empresas y operadores turísticos, se declaró en estado de emergencia porque los conflictos están afectando al desarrollo de esas actividades. Solicitaron a las autoridades del Ejecutivos y a los movilizados reestablecer el diálogo.
“Por todo lo acontecido y, considerando el impacto grave y acumulativo que atraviesa el sector, la Mesa Ejecutiva de Turismo se declara en ‘situación de emergencia’, al verse comprometido el normal desarrollo de una actividad estratégica para la economía del departamento y del país”, dice el comunicado.
Advirtió que en el departamento de La Paz se concentró la mayor cantidad de puntos de bloqueo. Recordó que el turismo no es una actividad aislada, sino que genera ingresos y empleo para miles de familias, articulando a operadores turísticos, agencias de viaje, hotelería, gastronomía, transporte, artesanos, guías de turismo y comunidades receptoras, tanto en áreas urbanas como rurales.
“Advertimos que el turismo depende de un activo esencial y altamente frágil: la confianza y la imagen del país como destino seguro y confiable. La persistencia de conflictos y escenarios de inestabilidad no solo genera perjuicios inmediatos, sino que ocasiona un daño prolongado a la reputación del destino La Paz y de Bolivia, afectando futuras visitas, inversiones y oportunidades de desarrollo”, destaca el pronunciamiento.
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