Detectan tres granjas de bots ligadas al MAS que alentaron a las protestas


El análisis identificó cinco ejes narrativos predominantes. Por una parte, ataques directos al presidente Rodrigo Paz (38%); exigencias de abrogación del DS 5503 (27%); respaldo a las protestas de la Central Obrera Boliviana (COB) y el magisterio (18%); apoyo al expresidente Evo Morales (10%), y respaldo al vicepresidente Edmand Lara (7%).

 

Detectan tres granjas de bots ligadas al MAS que alentaron a las protestas

Uno de los perfiles usados para amplificar las publicaciones generadas por granjas de bots



 

Fuente: El Deber

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Por Carlos Quisbert

 

Un informe de seguridad virtual revela que operan desde Cochabamba, La Paz, El Alto y Sucre. Los perfiles falsos instalaron cinco ejes narrativos, desde ataques contra el Gobierno hasta el apoyo a Evo Morales y el vicepresidente Edmand Lara

Al menos tres “granjas de bots” vinculadas con los llamados “guerreros digitales, presuntamente ligados a seguidores del Movimiento Al Socialismo (MAS), impulsaron y amplificaron las protestas contra el Gobierno y las medidas adoptadas en diciembre. La operación virtual buscó instalar cinco ejes narrativos que, posteriormente, derivaron en bloqueos, pérdidas económicas y enfrentamientos entre la ciudadanía y organizaciones sociales.
La campaña se desplegó principalmente a través de las plataformas de TikTok y Facebook con un costo estimado de $us 140.000, según un informe de seguridad cibernética elaborado para el Gobierno y al que accedió EL DEBER. La Policía Boliviana tamibén tuvo acceso a estos flujos de desinformación sistemática.

El reporte identificó el uso de esas granjas de bots —programas automatizados que ejecutan tareas repetitivas simulando comportamiento humano— precisamente a partir de patrones de “actividad inhumana” detectados desde el 25 de diciembre, aproximadamente una semana después de la promulgación del Decreto Supremo 5503, que eliminó la subvención a los carburantes e incluyó otras disposiciones cuyo contenido se transmitió con ejes discursivos a usuarios de Tik Tok.

Si bien las primeras reacciones se expresaron en redes sociales, la conflictividad se agravó desde el 2 de enero, con marchas y bloqueos en distintas regiones del país. Precisamente, ese día se activó el monitoreo de “escucha social”, que en sus primeras horas detectó unas 360 cuentas sospechosas, número que fue creciendo de manera sostenida.

“Desde esa fecha, la actividad evolucionó, pero no presenta características de trabajo humano. Hasta ahora hemos registrado 72,9 millones de visualizaciones, distribuidas en 3.643 videos y otros contenidos generados por estos perfiles. Es imposible que ese volumen se produzca de forma natural, incluso con un equipo de 200 personas creando material de manera continua”, explicó a EL DEBER uno de los especialistas responsables del estudio a cambio del anonimato.

Desde la Policía Boliviana explicaron que el modus operandi de estos ataques digitales es consistente con estructuras políticas que operaron durante el gobierno de Luis Arce, principalmente desde dos ministerios, bajo la línea ideológica de Columna Sur, facción del MAS que respaldó al exministro Eduardo Del Castillo.

“Estos guerreros digitales siguen activos. Un grupo opera desde fuera del Gobierno y otro permanece como funcionario público”, afirmó un exfuncionario del Viceministerio de Régimen Interior que trabajó en la gestión de Nelson Cox. Recordó que denuncias previas sobre estas prácticas le costaron el cargo.

 

Narrativa de ataque

El informe estima que ocho de cada diez videos analizados fueron creados o amplificados por bots o granjas digitales. Aunque no se pudo establecer con precisión la ubicación física de estas estructuras, la mayor concentración de actividad se registró en Cochabamba (34%), La Paz (28%), El Alto (22%) y Sucre (16%).

El análisis identificó cinco ejes narrativos predominantes. Por una parte, ataques directos al presidente Rodrigo Paz (38%); exigencias de abrogación del DS 5503 (27%); respaldo a las protestas de la Central Obrera Boliviana (COB) y el magisterio (18%); apoyo al expresidente Evo Morales (10%), y respaldo al vicepresidente Edmand Lara (7%).

“Los contenidos escalaron rápidamente. Primero se concentraron en el rechazo a los ministros y, desde el jueves 8 de enero, elevaron el tono, incluso, hacia pedidos directos de renuncia del presidente. Esto se activa desde un nodo central que genera una topología artificial de amplificación”, detalló el especialista.

Entre los indicadores clave para identificar perfiles artificiales figuran los horarios continuos de publicación, los ataques coordinados durante conferencias de prensa, los silencios repentinos y la desaparición temporal de cuentas. “No actúan al azar: trabajan por objetivos”, subrayó.

Otro elemento recurrente es la repetición idéntica de errores ortográficos en distintos contenidos y el uso excesivo de hashtags, señales claras de automatización y coordinación digital, especialmente en las áreas donde el conflicto comenzó a expandirse con focos específicos en Cochabamba y el altiplano de La Paz.