Por Fernando Romero, economista
El Banco Mundial (BM) en su último informe económico “Proyecciones Económicas Mundiales” de enero 2026, ha pronosticado que América Latina y el Caribe va a tener un crecimiento de 2,3% para este 2026 y de 2,6% para el 2027. En cambio, Sudamérica tendría un rendimiento del 2,4% para esta gestión y para el 2027 de un 2,5%.
El BM ratifica que BOLIVIA esta en recesión, según sus datos el 2025 se estima que nuestra economía decreció en 0,5%. Sus proyecciones para el 2026 y 2027 indican que la tendencia continua, con un -1,1% y -1,5% respectivamente. De acuerdo a este organismo, seremos el 2do país en recesión para este 2026, después de Jamaica (-2,3%).
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Nuestro país está pasando por serios desequilibrios macroeconómicos que lo han empujado a una recesión que inicio en el 2do semestre del 2024. Su déficit fiscal, de 12 años consecutivos, está tratando de ser moderado en parte con medidas tales como la eliminación de la subvención de carburantes, con costos sociales e inflacionarios. Esta y otras medidas económicas han sido reconfirmadas en el reciente DS 5516.
Para revertir estas proyecciones es fundamental implementar una disciplina rígida tanto fiscal como monetaria, que debe estar acompañada por medidas de reajuste económico, que limiten un endeudamiento público excesivo y la emisión monetaria inflacionaria. Se debe estabilizar la economía, bajo el diálogo y consenso, pero sin condicionamientos ni presiones.
Un factor clave para el programa de estabilización económica del país es la cooperación internacional, lo cual se ha consolidado con el financiamiento del BID por $us. 4.500 millones. Además, se tiene comprometido $us. 3.100 millones de la CAF, y el gobierno está gestionando más créditos de otros organismos para solventar su programa y construir un fondo financiero que respalde sus medidas o políticas, tales como las del tipo cambiario, reactivación económica y productiva, entre otras.
A pesar de que los últimos acontecimientos en el país han calado en la confianza y seguridad de que Bolivia saldrá pronto de su crisis económica sin grandes sacrificios sociales, donde el gobierno cedió a las presiones de la COB por la búsqueda de gobernabilidad. Esto no deberá ser impedimento para la aplicación de las medidas correctivas en la economía. Para ellos es primordial un uso sensato e inteligente de los créditos externos que llegaran al país, donde la reforma económica debe tener el menor costo en pobreza y desempleo.
