Caracas compró equipo policial para Bolivia a la firma que espió a chavistas


Una diplomática venezolana y Casas del Alba figuran en listas de BTR. Ministro peruano vio los videos de adiestramiento en Bolivia

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El ministro de Gobierno, Alfredo Rada aclara  sobre donación de equipos antimotines no letal.(Foto ABI).



La Prensa

Caracas compró equipo policial  a la firma que espió a chavistas

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Una diplomática venezolana y Casas del Alba figuran, entre otros, en listas de BTR.

Business Track (BTR), la empresa peruana de seguridad vértice de un triángulo entre una compañía estadounidense y la Embajada de Venezuela en Bolivia para comprar equipos para la Policía Nacional, espió a la legación de Caracas en Lima, a las Casas del Alba y a los simpatizantes de Hugo Chávez.

Las actividades de BTR son investigadas tanto por el Ministerio Público como por el Congreso de Perú, que formó una comisión dirigida por el centroizquierdista opositor Oswaldo Luizar.

El parlamentario exigió a la juez Ana María Martínez, quien conoce la causa, que le entregue todos los papeles y soportes electrónicos secuestrados en el local de la firma intervenida.

La magistrada lo hizo cuando se filtró información en sentido de que entre los documentos había recibos de pagos hechos por la Embajada venezolana en Bolivia a Estados Unidos.

Esas versiones dieron pie a especulaciones, en medios políticos peruanos, que Caracas espiaba a Lima, pero al revisar las transcripciones Luizar halló la triangulación y la hizo pública.

El caso alcanzó al primer vicepresidente de la vecina República, Luis Giampietri, amigo personal y camarada de Manuel Elías Ponce, uno de los socios propietarios de la firma BTR.

Giampietri admitió haberse reunido con Giselle Giannotti, actualmente en prisión, ejecutiva de la cuestionada compañía y “brazo derecho” de Ponce, según informes periodísticos de Lima.

En ese encuentro, Giannotti expuso un informe, del que no trascendieron detalles, sobre el funcionamiento de las Casas de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) y las acciones de los “chavistas” en Perú. Ese reporte dio lugar a una anterior investigación congresal que abarcó a Copacabana, Bolivia, donde funciona una de esas casas.

Esa exposición se produjo a fines de 2006, cuando en el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas se llevó a cabo una conferencia sobre la amenaza terrorista de grupos radicales bolivarianos y su relación con las Casas del Alba, conferencia que ofreció Giannotti, ejecutiva de Business Track y “brazo derecho” de Elías Ponce.

El escándalo se desató en octubre del año pasado, cuando se conoció en la capital limeña que BTR había efectuado escuchas telefónicas e interceptado correos electrónicos a ejecutivos de empresas y políticos.

El 8 de enero de este año, la Fiscalía del país vecino intervino las oficinas de BTR y encontró registros de que había espiado a militares chilenos, así como a la ex primera secretaria y encargada de negocios de la legación venezolana, Virly Torres.

En los archivos de esta compañía, creada en 2003, se encontraron reportes levantados en 1998 sobre algunas acciones de militares ecuatorianos.

A principios de 1995, ambos países sostuvieron la no declarada Guerra del Cénepa a causa de un centenario diferendo limítrofe.

A mediados de los años 90, Ponce era un jefe de alto rango de la inteligencia militar peruana.

Ministro peruano vio los videos de adiestramiento en Bolivia

CARLOS TOMASIO, socio principal de BTR, ostentó entre 2003 y 2008, la representación de Non Lethal Solutions Integral (NLS) para América Latina.

EL PROPIETARIO de esta factoría es el ciudadano estadounidense Jon Magin, conocido en el mundo entero por ser el único fabricante y proveedor de armas no letales para los equipos antimotines.

BTR OFRECIÓ, entre agosto y septiembre de 2008, los mismos equipos que proveyó a la Policía de Bolivia al ministro del Interior de Perú, Luis Alva Castro.

DURANTE LA ENTREVISTA, Tomasio mostró a Alva Castro los videos grabados en Bolivia en los que se ve cómo tres expertos peruanos enseñan a 111 efectivos bolivianos el uso de los equipos no letales.

LUIS ALVA CASTRO no aceptó la provisión de tales equipos, pues la Policía de Perú empleaba exclusivamente granadas de gas lacrimógeno para dispersar a manifestantes callejeros o a quienes cometían desórdenes civiles.

LOS BALINES de gas pimienta son un novedoso equipamiento para reprimir acciones públicas de protesta. Se trata de munición que contiene gas pimienta. Cada balín es de unos dos centímetros de diámetro y al hacer impacto se quiebra la cubierta y deja escapar su contenido.

AL RECIBIR el impacto, el manifestante siente que ha sido víctima de un disparo con arma de fuego, queda confundido y no atina a reaccionar, además de que es víctima de la acción del gas pimienta.

CUANDO LOS POLICÍAS llegan al lugar en que el “revoltoso” se encuentra, es fácilmente reducido

y puede ser aprehendido sin dificultad alguna.

ESTOS BALINES se lanzan desde las llamadas ametralladoras TAC-700, que son muy parecidas a armas de uso militar regular. Son infalibles a diez metros de distancia, pero pueden dar en el blanco, la humanidad de los manifestantes, hasta en distancias de 50 metros.

Datos

El Gobierno admitió el sábado que Venezuela donó los equipos policiales en 2008.

Alfredo Rada denunció que Bolivia no pudo comprar ese material entre 2007 y 2008.

La autoridad atribuyó el veto a la influencia del ex embajador de EEUU Philip Goldberg.