Los continuos bombardeos a la infraestructura energética de Ucrania han dejado a 200.000 personas en Kiev sin calefacción ni electricidad, «esenciales en pleno invierno», alertó este miércoles la Federación Internacional de la Cruz Roja (FICR), mientras del otro lado de la frontera, unos 70.000 rusos quedaron a oscuras por ataques ucranianos.
En Ucrania, los daños en las redes energéticas han afectado a 800 edificios residenciales de la capital pero también han dejado completamente sin calefacción a Bucha, Irpin y Hostomel, municipios a las afueras de Kiev.
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Para responder a esta crisis, los equipos de la Cruz Roja se han coordinado con los servicios de emergencia ucranianos para repartir comidas y bebidas calientes, así como para proporcionar estaciones de carga de móviles, a 700 personas al día.
La FICR advirtió de que, aunque se están realizando reparaciones en la red eléctrica, es probable que haya más ataques rusos contra esta infraestructura.

En la madrugada de este mismo miércoles Rusia volvió a lanzar un ataque contra instalaciones del sector energético ucraniano, lo que ha provocado apagones y cortes de luz en Kiev y otras ocho regiones del país.
Estado de emergencia en el sector energético
Por su parte, el presidente Volodímir Zelenski declaró la noche del miércoles que decretaría el estado de emergencia en el sector energético.
Las reparaciones en miles de edificios de apartamentos se han visto dificultadas por las bajas temperaturas, con mínimas nocturnas cercanas a los -20 grados Celsius (menos 4 grados Fahrenheit).
«Las consecuencias de los ataques rusos y el empeoramiento de las condiciones meteorológicas son graves», escribió Zelenski en inglés en la plataforma de redes sociales X. «En general, se declarará el estado de emergencia para el sector energético de Ucrania… Muchos problemas requieren una solución urgente», agregó.
El presidente pide más medidas en Kiev
En su discurso nocturno en vídeo, Zelenski dijo que no se había hecho lo suficiente para afrontar las consecuencias de los ataques en Kiev y que el estado de emergencia permitiría a las autoridades «más opciones y flexibilidad».
Pidió la creación de más centros donde los residentes puedan resguardarse del frío y cargar sus dispositivos electrónicos, y dijo que se podrían levantar los toques de queda nocturnos en las zonas donde la situación de seguridad lo permitiera.

El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, quien anteriormente ha tenido discrepancias con Zelenski sobre la defensa de la capital, rechazó las críticas del presidente y afirmó que se había restablecido la calefacción en todos los edificios de apartamentos afectados, excepto en unos 400 de los 6.000, y que los centros de apoyo funcionaban las 24 horas del día.
Miles también pasan frío en el lado ruso
En tanto, más de 70.000 personas se quedaron este miércoles sin suministro eléctrico en la región fronteriza rusa de Briansk por un ataque con misiles de Ucrania, informaron las autoridades locales.
«La central térmica de Klintsóvskaya y la subestación de Naitopovichskaya resultaron dañadas como consecuencia de un ataque con misiles. Más de 70.000 personas en dos municipios sufrieron cortes de electricidad», escribió el Telegram el gobernador de Briansk, Alexandr Bogomaz.
El gobernador de la vecina Bélgorod, Viacheslav Gladkov, sugirió la víspera la necesidad de trasladar a los habitantes de esa región fronteriza rusa a otros territorios si no se estabiliza la situación con los cortes masivos de electricidad, causados por continuos ataques ucranianos.
El gobernador, quien la semana pasada estimó en más de 550.000 a las personas que se quedaron sin suministro eléctrico y calefacción en seis municipios de la región, aseguró que la situación sigue siendo «muy grave».
Las autoridades locales culpan de la situación de emergencia a los ataques realizados por el enemigo contra la infraestructura civil de Bélgorod, donde los termómetros marcan esta semana unos 10 grados bajo cero durante el día y casi el doble por la noche.
jc (efe, reuters, dpa)
