Francesco Zaratti afirma que la subvención del diésel era la «hemorragia principal» que debilitó las finanzas de Bolivia. Los decretos 5516 y 5517 han logrado que el contrabando de combustible deje de ser un negocio rentable.
Miguel Ángel Roca Villamontes
Fuente: Red Uno
El experto en hidrocarburos Francesco Zaratti advirtió que la actual situación de los combustibles en Bolivia no debe entenderse únicamente como una crisis energética, sino también como un problema financiero y social, derivado principalmente del elevado costo de la compra y subvención del diésel.
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“Es como si Bolivia tuviera una anemia aguda porque pierde sangre constantemente, y el principal derrame estaba en la compra y subvención del diésel”, explicó Zaratti, al señalar que el impacto del subsidio terminó debilitando las finanzas del Estado.
En ese marco, sostuvo que los decretos supremos 5516 y 5517 apuntaron a “cortar la hemorragia principal”, al reducir la subvención y desincentivar el contrabando del combustible. Sin embargo, aclaró que estas medidas no son suficientes, ya que aún persisten “pequeñas hemorragias”, como la subvención del GLP en garrafas.
“El retiro de la subvención logró que ya no sea negocio contrabandear diésel, pero la emergencia implica que no exista ningún derrame de recursos, y eso todavía no se ha logrado del todo”, afirmó.
Zaratti remarcó que, además de frenar las pérdidas, el país necesita “hacer transfusiones”, debido a que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) continúa con limitaciones financieras y carece de los dólares necesarios para garantizar un suministro constante de combustibles.
En ese contexto, explicó que la apertura para que el sector privado importe diésel responde a esa necesidad, acompañada de incentivos como la eliminación de aranceles y trabas burocráticas, además de la exclusión temporal del diésel de la lista de sustancias controladas por un año.
“YPFB, al tener menor participación en la importación, dispondrá de logística que puede ser alquilada a los privados. Ya existen empresas que están importando diésel sin que el Estado tenga que erogar dólares”, puntualizó.
