El qatarí no arriesgó durante la especial y eso permitió al de Ford recuperar cuatro minutos en la general; donde les separan 8:40. Ganó Ekstrom y Sainz fue tercero.
Fuente: https://as.com
La esperanza es lo último que se pierde, especialmente en el Dakar. Y por si quedaba algún tipo de duda, Nani Roma ha demostrado que él va a pelear por reencontrarse con el Touareg hasta que el crono diga lo contrario. El español no ha caído en ningún momento en excusas, tampoco ha perdido de vista su objetivo y en uno de sus mejores años al volante dentro del mítico raid sigue manteniendo con vida sus opciones de victoria. Porque a pesar de que la gestión de Nasser Al Attiyah fue lo que favoreció más de la cuenta el crono, cualquier minuto recuperado siempre es una buena noticia en una carrera donde no se puede dar nada por sentado.
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Por razones evidentes la estrategia con la que comenzaron la undécima etapa el piloto de Dacia y su máximo y ahora único rival en la general fueron bastante diferentes. A Nasser no le importó que le superase Sebastien Loeb en los primeros kilómetros de recorrido, mientras que Nani luchó contra el polvo y las piedras para ir superando pilotos y no frenar un ritmo que sigue confirmando sus buenas sensaciones con la Raptor. La posición de la etapa donde Nani cerró el Top-10 y Al Attiyah ni siquiera compareció fue anecdótica para ellos, pues su verdadera lucha era personal. Y en su llegada a meta el español de Ford le ganó al líder 4:10 minutos (tras recibir una sanción de diez segundos), para afrontar las dos últimas etapas a 8:40 de la primera posición de la general. A partir de ahí, las opciones son muy diferentes para todos.
Por mucho que Loeb (a 18 minutos) haya hecho todo lo posible por aspirar a la victoria, la mejor recompensa del francés en esta edición será otro podio después del desastre de Lategan. El sudafricano era junto a Roma hasta el día de hoy la única alternativa a Nasser, pero su Toyota le jugó una mala pasada y al mismo tiempo le despidió de sus opciones de Touareg. Henk, que comenzaba segundo de la general esta etapa, pasó más de una hora parado en el kilómetro 140 tratando de solucionar una avería su Hilux. Según pudo saber AS, el sudafricano se comunicó desde el primer momento con su equipo en busca de soluciones pero ninguna fue tan sencilla como para no tener que despedirse de la batalla por el triunfo. Donde ahora ha sido Al Attiyah el único que se ha librado de los problemas y le ha sonreido la suerte en el momento adecuado.

A pesar de todo el conjunto del día fue positivo para Roma, pero también para Ford durante los 346 kilómetros de especial que movían al vivac hasta Al Henakiyah. Pero lo cierto es que resultaron más complejos esos 500 kilómetros de enlace hasta llegar al campamento, que aquellos en los que lucharon contra el crono; donde había programado un pit stop que anteriormente ya se instaló en la segunda y tercera etapa, además de la novena. En esta ocasión las piedras no fueron decisivas, pero en esa zona trialera fue donde el ganador del día, Mattias Ekstrom, alcanzó a Carlos Sainz. Y de ahí hasta el final rodaron juntos, apenas separados por 30 segundos que casi podrían haberle dado la segunda posición de la etapa al español.
Al Attiyah mide los riesgos
El cuatro veces ganador del Touareg se repuso de los problemas de la décima etapa con una tercera posición que le hace ascender hasta la quinta posición de la general. Pero conquistar el Dakar sigue siendo lo más parecido a un imposible, cuando todavía cede cerca de media hora con Al Attiyah y por delante, también tiene a un compañero de equipo que está siendo prácticamente infalible. Incluso Nasser es consciente de ello y por eso, no da por seguro su liderato en la general. Aunque el de Dacia también tiene claro que otro día como el de hoy le servirá el triunfo en sus manos: “Perder tres o cuatro minutos como hoy no será un problema”. Todo lo que pase de ahí le empezará a incomodar.
Clasificación general tras la etapa 11

