Negocio cruel: Cuando el lucro se alimenta de la esperanza y el dolor de enfermos con cáncer


La secretaría de Fiscalización de la Asociación de Personas con Cáncer, Susana Zuazo, expresa su alarma por este tipo de acciones que se registran en el interior del Hospital de Clínicas, en la ciudad de La Paz, usando el dolor y la vulnerabilidad de los enfermos con cáncer. Pide que a la justicia que se siente un precedente para evitar más engaños.

imagen aleatoria
Patio de la Unidad de Oncología. Foto: ANF

 

Fuente: ANF / La Paz



 

Hace tres años, Ramiro Guzmán quien ya pasa los 50 años fue detectado con melanoma maligno en pie derecho, un tipo de cáncer agresivo. A partir de ese momento, atravesó una serie de dificultades tanto económicas, emocionales y hasta fue engañado por un hombre cruel que utilizó su diagnóstico para pedir ayuda económica a distintas organizaciones, pero nada de lo que se recaudó le llegó ni a su cuenta ni a sus manos. Esa situación empeoró su salud y terminó perdiendo parte de su pierna.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Con el corazón roto, don Ramiro que es padre de dos jóvenes, comenzó a ir al Hospital de Clínicas, ubicado en la zona de Miraflores en la ciudad de La Paz, en busca de tratamiento y, en ese trajín conoció a Antonio L. M. R., quien se presentó como un “amigo” y se compadeció de su enfermedad. Le ofreció su ayuda para hacer fila y sacar ficha, pero por un costo de 100 bolivianos. Adolorido y desesperado, por atención, el paciente no lo dudó y aceptó.

Pensó que con esa “ayuda” se le facilitaría buscar atención en el nosocomio, ya que el 2023 y 2024, tiempo en el que se detectó la enfermedad, Ramiro vivía en el área rural en la provincia Muñecas, localidad Aucapata que queda a 300 kilómetros de la sede de gobierno y se le complicaba llegar hasta la urbe paceña.

“A ese hombre lo conocí el 2024 cuando estaba haciendo quimioterapia en el hospital. Se enteró que estaba mal, que tenía cáncer en mi pie y me ofreció su ayuda. Él (Antonio) me dijo que ayudaba a los enfermos a sacar fichas, hacérselo fila. Parecía bueno, me hablaba bien y así se ganó mi confianza. Me pidió mi fotocopia de cédula de identidad para las fichas, pero por la ayuda me cobraba siempre Bs 100. Ese tiempo vivía en el campo y era difícil encontrar auto para llegar temprano y por eso acepté su ayuda, pero no pensé que se aprovecharía”, dice arrepentido.

Además, relata que para “agilizar” las atenciones, muchas veces le cobró más de 100 bolivianos porque debía entregar montos de dinero a sus contactos que presuntamente eran del nosocomio miraflorino. “Me decía que tenía contacto con los licenciados aquí en el hospital (de Clínicas) y me cobraba más, decía que necesitaba más dinero porque tenía que darles a ellos más, pero tampoco se agilizaba mis tratamientos”, cuenta a tiempo de señalar que ya envió una carta al director del hospital, Carlos Peláez, alertando sobre la situación.

Pero eso no fue todo, Antonio que fingió ser amigable y solidario, comenzó a utilizar el diagnóstico de Ramiro, además de sus fotografías, para pedir ayuda a diferentes organizaciones.

Los pedidos de ayuda difundido en diferentes redes sociales y organizaciones: Foto: Cortesía

“Busca paciente nuevos y vulnerables”

Otra paciente oncológica, de quien guardaremos en reservas su identidad por miedo a represalias, cuenta a la ANF, que también conoció a Antonio L. M. R. en Oncología Clínica hace tres años, cuando ella recibía tratamiento por un cáncer cervicouterino.

Alerta que el hombre siempre ronda los establecimientos donde se atienden a enfermos oncológicos. En el transcurso de esos tres años, ella pensó que Antonio era uno más de los que recibía atención para curar el cáncer, ya que lo veía casi a diario haciendo fila, interactuando con otros pacientes. Sin embargo por testimonio de otras personas conoció que ese hombre engañaba para lucrar a costa del dolor y la necesidad de quienes solo buscan salvar sus vidas tras recibir su diagnóstico.

“Le vi frecuentemente al caballero por el hospital, muchas veces hacía fila, pero no lo veía en las citas médicas, eso me parecía raro. Hasta que el año pasado, lo vi hablar con pacientes nuevos que llegaban a Oncología y en varias ocasiones vi cómo le daban dinero, él decía que los ayudaría a que los atiendan más rápido, que podía hacer filas y que conocía a varios médicos, eso ya me pareció muy sospechoso”, indica.

Pacientes tomaron fotografías donde se ve a Antonio en el hospital hace dos semanas atrás. Foto: Cortesía.

Cuenta que en un principio pensó que Antonio pertenecía a una organización paralela a la Asociación de personas con cáncer y familiares en Bolivia, que es liderada por Rosario Calle, pero esa suposición fue descartada.

“En ese tiempo (2025) estaban queriendo hacer una asociación paralela y pensé que el hombre era de esa parte y que por eso ofrecía ayuda, pero no, él estaba haciendo maldades a los pacientes, se estaba aprovechando del estado vulnerable (…) No se acerca a los (enfermos) antiguos, siempre busca nuevos o que vienen de lejos”, lamenta.

La fuente entrevistada por este medio pide a las autoridades del nosocomio miraflorino que ayuden y protejan a los pacientes con males terminales de este tipo de delitos, ya que son más vulnerables y propensos a caer en estas “ayudas” con la esperanza de salvar sus vidas,

“Cuando nos diagnostican, quedamos muy mal emocionalmente, pensamos que nos vamos a morir, no sabemos en qué etapa estamos y se aprovechan de eso, como este hombre que camina en varios lugares del hospital, yo lo vi recién este año, sigue en sus andadas. Por eso necesitamos que el hospital nos dé credencial o algo que nos identifique realmente a los enfermos”, comenta.

“Se aprovechó de mi necesidad y dolor”

Acongojado y apoyado en su muleta, don Ramiro, relata que el hombre no solo le pidió dinero, sino que comenzó a manipularlo y recabar sus datos personales para pedir ayuda económica a diferentes organizaciones y en las redes sociales. Él se negó a publicar su información en las plataformas digitales. Realizó 18 sesiones de quimioterapia, pero su salud se agravó el 2025 porque no logró hacer las radioterapias por falta de medicamentos, aun así siguió batallando.

Don Ramiro en el hospital. Foto: cortesía

Pero en noviembre de la gestión pasada, sus familiares lo contactaron para alertarle sobre unas publicaciones y fotografías de Ramiro que circulaban en las redes sociales de una organización pidiendo ayuda económica para cubrir con los costos del tratamiento. Sorprendido constató que Antonio se había hecho pasar por él, usando su diagnóstico e imágenes sensibles de su pie con la enfermedad y apelando a donaciones.

Incluso exhibía certificados médicos alterados para dar mayor credibilidad a su historia. También postearon las cuentas bancarias y un código QR para captar fondos que pertenecía a Antonio. L. M. R. Ni un centavo de lo donado se destinó para Ramiro. Lo llamó para reprocharle por su actitud descarada, pero el delincuente solo se excusó afirmando que necesitaba el dinero.

“Lo llamé y le dije ¿por qué haces esto, por qué estás usando mi enfermedad, mis fotos? Solo me pidió disculpas y me dijo que necesitaba dinero (…) Sé que ha recaudado un monto alto usando mis fotos, pero a mí ni 0, 10 centavos (de bolivianos) me llegó. Me duele que me haya engañado, que se haya aprovechado de mí. Este tiempo yo estaba internado en Oncología Quirúrgica”, afirma a tiempo de revelar que su enfermedad se volvió más agresivo y que los médicos se vieron obligados a amputar una parte de su pie derecho por lo que ahora usa una muleta de metal para poder desplazarse.

La familia de Ramiro sentó una denuncia contra Antonio por suplantación y uso indebido de identidad en las dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de la ciudad de El Alto el 28 de noviembre del año pasado, pero hasta el momento, los efectivos solo le dan largas a su caso e incluso, le piden que tenga “paciencia”.

“En la FELCC me pidieron que tenga paciencia, dicen que lo van a buscar y le van a dar su citación (…) Quiero que le pongan un alto a este señor, está haciendo mucho daño y sé que no soy el único, hay otros hermanos que igual han sido engañados y tienen miedo a denunciar. Este hombre usa el cáncer para pedir ayuda y hacerse de dinero a costa de nuestra enfermedad, eso es lo que más duele que lucre con nuestro dolor. No es bueno que este señor se aproveche de la necesidad de los enfermos”, indica.

La secretaría de Fiscalización de la Asociación de Personas con Cáncer, Susana Zuazo, expresa su alarma por este tipo de acciones que se registran en el interior del nosocomio, usando el dolor y la vulnerabilidad de los enfermos con cáncer. Pide que a la justicia que se siente un precedente para evitar más engaños.

“Está persona vive de las personas con cáncer, de los más humildes (…) Queremos que se siente un precedente porque después esto hace que las campañas solidarias (en favor de pacientes) no sean creíbles. En el hospital, los doctores nos han dicho que no se puede hacer nada sino se denuncia. (Antes) nadie ha podido hacer nada y por eso este señor se aprovecha de los más humildes”, señala.

La Asociación junto con don Ramiro alertaron, a través de notas, sobre la situación a diferentes entes gubernamentales como la Defensoría del Pueblo y Ministerio de Salud. Esperan que se realicen acciones urgentes para frenar este tipo  hechos que lucran con el dolor, la necesidad y la esperanza de los enfermos con cáncer del Hospital de Clínicas.

La ANF intentó comunicarse con Antonio L. M. R., quien es acusado de presuntamente engañar a los pacientes con cáncer del nosocomio miraflorino, para que dé su versión, sin embargo, vano fueron los intentos, ya que no respondió a las llamadas.