Las declaraciones de seres queridos y allegados, a la espera de novedades frente a centros penitenciarios venezolanos, reflejaron la falta de claridad sobre el número de liberados por parte del régimen

Fuente: infobae.com
Los seres queridos de presos políticos en Venezuela expresaron el jueves que viven una creciente desesperación, esperanza e incertidumbre mientras continúa el proceso de excarcelaciones iniciado hace más de diez días por el régimen, que hasta ahora no precisó el número total de personas en libertad y tampoco brindó un listado sobre las próximas salidas de detenidos en centros penitenciarios.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Mayerlin González, esposa de Ebro Leonardo Delgado Briceño —trabajador de la refinería Cardón encarcelado desde julio de 2022— declaró a la agencia EFE: “No estamos tranquilos. Cada día aumenta más nuestro desespero y nuestra incertidumbre”.
González es una de las familiares que permanecen en las afueras de la cárcel El Rodeo I, en el estado Miranda, donde hasta el lunes se contabilizaban 91 presos políticos, según datos de la ONG Foro Penal.
Sobre las recientes liberaciones, González afirmó: “Si nos llenan de emoción, nos llenan de esperanza”, en referencia a las excarcelaciones reportadas por el régimen, que hasta el 15 de enero cifraba en más de 400 y aseguraba que el proceso seguía “abierto”.
Organizaciones no gubernamentales y la oposición mayoritaria en Venezuela sostienen que, desde el 8 de enero, fueron verificadas entre 154 y 170 excarcelaciones, cifra inferior a la reportada oficialmente por las autoridades venezolanas de transición.
En ese sentido, el régimen tampoco brindó detalles sobre las identidades ni las condiciones de los liberados desde el anuncio realizado por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez.
Miles de venezolanos se movilizan en varias ciudades del mundo para exigir la liberación de todos los presos políticos
Mayerlin González explicó que, a pesar del proceso, “nuestros familiares aún siguen allí y no hemos obtenido respuesta de nadie”. Ella, junto a una veintena de familiares, permanece en las afueras de la cárcel El Rodeo I durmiendo en carpas donadas y sobre colchones, algunos de ellos alquilados. El centro penitenciario fue originalmente destinado a delincuentes comunes.
La esposa del preso político relató que reside en Bogotá (Colombia), capital a la que huyó junto a sus hijos tras la detención de su esposo por “hostigamiento, represión y persecución” de funcionarios de seguridad.
Sin embargo, regresó al país al escuchar el anuncio de Rodríguez: “Me emocioné mucho, me alegré y regresé y desde entonces me he mantenido pernoctando afuera a la espera de mi esposo”. Diez días después, desconoce si él será excarcelado y solo puede verlo durante 25 minutos cada ocho días.

Personas organizan carteles con imágenes de presos políticos, en la Plaza del Rectorado UCV, en Caracas (Venezuela) (EFE/ Miguel Gutiérrez)
Por su parte, Betzaida Márquez Vargas, quien está a la espera de información sobre su hijo Douglas Marchán, expresó que cada noticia de excarcelación se recibe “con alegría”. “Cada persona que salga es una alegría, es un gozo, para nosotros es un triunfo”, afirmó. No obstante, remarcó que el resto de las familias sigue esperando la liberación de sus seres queridos.
Márquez relató que su hijo fue detenido el 31 de agosto en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, tras regresar de un vuelo comercial procedente de Estados Unidos, donde residía.
(Con información de EFE)