Castro especificó que la frontera con Brasil tiene una extensión de 3.423,2 kilómetros, de los cuales el 22% corresponde a frontera seca y el 78%, a áreas con ríos, por lo que indicó que se requiere trabajar con medios adecuados en las zonas fluviales

El viceministro de Lucha Contra el Contrabando, José Castro, en conferencia de prensa este lunes 26 de enero. Foto: APG
Fuente: Brújula Digital / La Paz
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El viceministro de Lucha Contra el Contrabando, José Castro, reconoció que el control para evitar la salida irregular de gas licuado de petróleo (GLP) se concentra en la frontera con Perú y admitió la necesidad de reforzar las tareas en los límites con Brasil.
“Hemos dispuesto que se trabaje en las fronteras vulnerables. (…) Principalmente estamos trabajando en la frontera con el Perú, pero también tenemos la necesidad de controlar la frontera hacia el este con el Brasil”, afirmó Castro en conferencia de prensa.
La autoridad explicó que la frontera con Brasil tiene una extensión de 3.423,2 kilómetros, de los cuales el 22% corresponde a frontera seca y el 78%, a zonas fluviales, lo que exige el uso de medios adecuados para el control en ríos.
“Tendremos que pensar y trabajar en medios acuáticos que nos permitan el control. (…) Esos no se tienen disponibles bajo tuición del Comando Estratégico Operacional; sin embargo, se está trabajando para el apoyo en los espejos de agua como el lago Titicaca y en los demás ríos con las capitanías de puerto, áreas navales y todos aquellos que tienen llegada, acceso y presencia en el lugar”, aseguró.
Castro también reconoció que el contrabando hormiga de GLP constituye otro de los principales problemas, debido a que personas cruzan la frontera con garrafas bajo el argumento de uso individual.
“¿Cómo llegar a impedir o detener ese movimiento? Es lo que estamos ajustando con la base normativa”, agregó.
Consultado sobre el volumen de contrabando, el viceministro señaló que no existe un método formal para determinarlo. No obstante, indicó que se estima que, ante una producción normal de gas y un desabastecimiento cercano al 20%, ese volumen ser desviado al contrabando.
Hace 10 días, el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, informó que contrabandistas de diésel comenzaron a cambiar de producto y ahora se enfocan en el GLP, debido a la estabilización de precios del combustible.
“Tenemos que todo el contrabando de diésel que se cortó debido a la estabilización de precios, ahora vuelca su mirada hacia el GLP (…). Entonces queríamos mantener ese precio, pero surge otro problema, que estas garrafas cuestan hasta cuatro o cinco veces más en el Perú”, informó Medinaceli.