Cuando crecer afuera marca la diferencia en la Verde


La selección boliviana empieza a cosechar los frutos de un trabajo silencioso pero determinante. Futbolistas jóvenes, formados fuera del país, hoy le dan a la Verde un salto de jerarquía física, técnica y competitiva que invita a la ilusión.

Por Pedro Rivero de Ugarte



Fuente: diez.bo

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La selección boliviana vive un momento de transformación. Quedó demostrado que, tanto en lo físico como en lo técnico, los jugadores formados fuera del país marcan la diferencia y se han convertido en piezas importantes dentro del equipo nacional, aportando intensidad, ritmo y una mentalidad competitiva distinta.

El caso más resonante es el de Miguel Terceros, hoy una de las principales figuras de la Verde. Surgido de la academia Bolivia 2022, su salto al Santos FC fue clave para su evolución. En el fútbol brasileño terminó de consolidarse y actualmente es considerado en el primer plantel, donde suma minutos y protagonismo.

Efraín Morales es otro claro ejemplo: estadounidense nacionalizado boliviano, se formó en el Atlanta United de la MLS y ahora juega en el Montreal FC.

Algo similar ocurrió con Fernando Nava, delantero de biotipo envidiable y gran despliegue físico. Tras iniciar su carrera en Bolivia 2022, emigró tempranamente a Brasil, donde completó su formación en Santos y Athletico Paranaense, ganando roce internacional y mayor exigencia competitiva.

El mismo camino recorrió Leonardo Zabala, también surgido en Bolivia 2022, con pasos por Palmeiras y Santos. En esos entornos de alta competencia terminó de formarse como futbolista, incorporando herramientas clave que hoy se reflejan en su rendimiento con la selección.

Marcelo Torres es otra clara muestra: también dio sus primeros pasos en Bolivia 2022 y actualmente se encuentra formándose en Santos.

A este grupo se suman los jugadores nacionalizados, como los españoles Óscar López (Mallorca), Lucas Macazaga (Leganés) y Marcelo Timorán (Córdoba), quienes ya debutaron con la selección absoluta y dejaron muy buenas sensaciones en sus primeras presentaciones.

Otro nombre que ilusiona es Gerónimo Govea, arquero uruguayo de apenas 17 años, nacionalizado boliviano, figura de la Verde en el Mundial Sub-17 y ya con debut en la absoluta. Actualmente milita en Montevideo Wanderers y para muchos está llamado a custodiar el arco de la selección en el futuro cercano.

La aparición más reciente es Máximo Mamani, argentino nacionalizado boliviano, formado íntegramente en Vélez Sarsfield. En los pocos minutos que jugó con la selección mostró destellos de calidad y jerarquía. Recientemente se vinculó a Always Ready, donde disputará la fase de grupos de la Copa Libertadores.

Todos estos futbolistas no superan los 23 años, lo que refuerza la idea de un proyecto con presente y futuro. Un proceso que también es fruto del trabajo de scouting iniciado por Pablo Escobar y continuado por el cuerpo técnico encabezado por Óscar Villegas, una apuesta que hoy empieza a darle a la Verde razones para creer.