Asimismo, se reportó que se abre la exportación de soya con certificados no nominados, lo que implica que no se establecerá un volumen, el cual podrá ser ocupado por instituciones productivas

[Foto: APG] / El Gobierno sostiene que esta libertad permitirá mejores negociaciones por volumen, reducirá costos y evitará distorsione
Asimismo, el Gobierno emitió una resolución que libera la exportación de grano de soya mediante certificados no nominados. Esto significa que ya no se emitirán certificados de abastecimiento interno con “nombre y apellido”, sino que existirá un volumen disponible que podrá ser utilizado por instituciones productivas.
Al eliminar la fijación de precios y permitir la exportación bajo este nuevo esquema, se pretende que los productores accedan a mejores precios sin restricciones impuestas por el Estado, de acuerdo con el reporte.
No obstante, las nuevas disposiciones mantienen una condición central: el 20% de la producción de soya debe quedarse en el mercado interno. Este volumen está destinado a la elaboración de harina de soya, aceite para el consumo familiar y cascarilla, insumos vinculados directamente a la producción de carne, leche, pollo, cerdo y ganado ovino.
También se anunció que se elimina la nominación obligatoria entre asociaciones e industrias y se establece “una libertad absoluta” para que cualquier productor o asociación compre soya, cascarilla o soya solvente en la industria que le ofrezca mejores precios y condiciones logísticas.